Castro dirige operación contra huracán Irene

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LA HABANA (Reuters) - El huracán Irene se desplazó el jueves a través del territorio de Cuba, azotando a La Habana con intensos vientos y lluvias pero sin causar, al parecer, daños de gran envergadura mientras se dirige al norte, hacia Florida.

El presidente Fidel Castro se hizo cargo personalmente de una gran operación nacional para enfrentar a Irene, cuando la tormenta se desplazaba proveniente del Mar Caribe.

En las últimas horas de la tarde del jueves, el huracán se encontraba sobre La Habana y su rumbo se había inclinado ligeramente hacia el este, aumentando la amenaza para el muy poblado sudeste de Florida.

Se emitieron advertencias de tormenta para la zona de Miami.

En La Habana, donde residen unos 2,0 millones de los 11 millones de habitantes de Cuba, 13 casas en la zona del Malecón sufrieron daños y cinco se derrumbaron. Arboles y postes del tendido eléctrico caídos bloqueaban algunas calles y las lluvias inundaron con rapidez algunas áreas.

Funcionarios de la defensa civil dijeron que unas 130.000 personas habían sido evacuadas a zonas más altas.

Las escuelas en las provincias del centro y oeste de la isla cerraron y los ganaderos movilizaron unas 45.000 reses hacia zonas más elevadas.

Cientos de turistas fueron evacuados de algunos centros turísticos en la costa, mientras que fueron suspendidos algunos vuelos de cabotaje como medida de precaución.

En La Habana, cientos de residentes fueron trasladados hacia refugios temporales (…)

Castro, de 73 años, viajó a la provincia tabacalera de Pinar del Río, oeste de la isla, para unirse a los jefes de meteorología y la defensa civil que instalaron un centro de mando en la zona que inicialmente se temía fuese la más afectada.

``Hay un espíritu de solidaridad y cooperación como nunca"", dijo Castro, vestido en su tradicional traje militar verde oliva y rodeado por importantes figuras del gobierno, a la prensa.

El gobernante elogió los esfuerzos para evacuar a decenas de miles de cubanos de zonas bajas y proteger los cultivos de tabaco y azúcar, vitales para la frágil economía.

Castro volvió luego a La Habana, entrada la tarde, cuando el huracán cambio de rumbo.

El Instituto de Meteorología de Cuba dijo que a las 18:00 locales (2200 GMT), el huracán se había desplazado hacia el mar de nuevo, sobre la playa de Baracoa, en la zona oeste de la capital.

"Se está alejando bastante rápido ahora, 30 kilómetros por hora, hacia el norte en el estrecho de Florida"", dijo el director del instituto, José Rubiera.

El huracán también estaba causando lluvias intensas en el sur del estado de Florida, a 145 kilómetros de Cuba.

Una advertencia de huracán está en vigor para el sur del estado, desde Florida City, en la costa este, a través de los Cayos de la Florida hasta Boca Grande, en la costa oeste.

Una advertencia de tormenta tropical y una alerta de huracán también fueron emitidas desde el norte de Florida City hasta Jupiter Inlet en la costa este, una zona que incluye Miami, Fort Lauderdale y West Palm Beach, la más poblada del estado, con casi cinco millones de habitantes.

Meteorólogos estadounidenses dijeron que Irene se ha desplazado más hacia el este que lo que esperaban, incrementando la amenaza para la parte superior de los Cayos de la Florida y el extremo sureste de la península.

Pese a no ser un huracán potente, Irene ha sido el más grave sistema climatológico en amenazar Cuba desde el huracán Georges, el año pasado, que dañó la agricultura y causó la muerte de seis personas en la isla.

Irene registra vientos máximos sostenidos de 120 kilómetros por hora. Una tormenta tropical se convierte en huracán cuando alcanza los 119 kilómetros por hora.