CUBA Y RUSIA ESTRECHAN RELACIONES
CLARIN, ARGENTINA 161200
VLADIMIR PUTIN Y FIDEL CASTRO HABLARON DE LOS PELIGROS DE UN MUNDO UNIPOLAR · TAMBIÉN DE LA DEUDA DE CUBA CON RUSIA Y DE PROYECTOS CONJUNTOS EN VARIAS ÁREAS · MOSCÚ OTORGÓ UN CRÉDITO POR 50 MILLONES DE DÓLARES
El presidente ruso, Vladimir Putin, concluyó ayer la parte oficial de su visita a Cuba, que apuntó a fortalecer las relaciones entre la isla y Rusia, luego del enfriamiento que se produjo tras la desintegración de la Unión Soviética. Putin se quedará en territorio cubano hasta el domingo, junto a su esposa Lyudmila, cuando partirá hacia Canadá.
En los diálogos políticos que mantuvo con el líder cubano Fidel Castro fueron abordados temas como los peligros de un mundo unipolar y el creciente gasto militar estadounidense. El mandatario ruso explicó ayer en rueda de prensa que hay "diferencias" con Estados Unidos que "todo el mundo conoce, como la injerencia humanitaria y la soberanía limitada que promueve ese país". Pero aclaró: "No tenemos ninguna alianza con Cuba contra Estados Unidos y ningún país".
En cuanto a la deuda externa de Cuba con la ex Unión Soviética, que los cubanos estiman en 11 mil millones de dólares y los rusos en 20 mil millones, Putin dijo que están "dispuestos a ofrecer a Cuba el régimen más beneficioso dentro de los procedimientos internacionales".
Durante la visita oficial se firmaron cinco acuerdos y una nota de crédito para Cuba de 50 millones de dólares. El intercambio comercial actual entre ambos países es de alrededor de mil millones de dólares anuales.
Dos de los aspectos más sensibles en las relaciones ruso-cubanas son la hipotética finalización de la construcción de una central nuclear y la continuidad de una base de escuchas electrónicas llamada Lourdes, ambos puntos a los que se opone Estados Unidos.
Sobre el primer proyecto, Putin señaló que Cuba no "está mostrando interés en seguir construyendo" la planta de Juaraguá, cercana a La Habana, y respecto al centro de escuchas aseguró que ambos gobiernos "están interesados en seguir fomentando" su actividad.
Para el diario The New York Times las intenciones de Rusia van aún más allá. En su edición de ayer señaló que hubo conversaciones sobre la venta de nuevas armas rusas para las fuerzas armadas de Cuba.
El fin de la visita oficial de Putin se produjo en momentos de leve tensión entre Cuba y Estados Unidos. En los primeros minutos de ayer la isla cortó el servicio telefónico directo con los EE.UU., porque las compañías estadounidenses no pagaron un impuesto sobre comunicaciones aplicado por el gobierno de Castro.
Ahora las llamadas entre ambas naciones se realizarán a través de terceros países, dos latinoamericanos y dos europeos, mediante un sistema que ya fue utilizado en el pasado.
En octubre entró en vigor un impuesto de un 10 por ciento a las tarifas básicas por minuto en llamadas a EE.UU.. Pero las empresas aducen que no pueden abonar esa tasa debido a que no recibieron el permiso de Washington.