CASTRO ENTREGÓ A PANAMÁ LAS PRUEBAS DE SU ATENTADO
EL MUNDO 221100- ANGEL TOMAS GONZALEZ. Especial para EL MUNDO
-POSADA FUE DETENIDO CON EL EXPLOSIVO CON EL QUE IBA A MATAR AL LÍDER CUBANO
( ) Cuba anunció ayer -madrugada hora española- que habían sido encontrados 20 kilogramos de explosivos C4 (...). Junto con los explosivos fue hallado también un croquis de la Universidad de Panamá donde Castro pronunció uno de sus habituales discursos ante más de un millar de estudiantes el pasado sábado 18.
El plan previsto, al parecer, era hacer estallar el artefacto durante el encuentro de Castro con los estudiantes. Cuba, ante el hallazgo de tales evidencias, ha reiterado al Gobierno de Panamá la extradición del grupo de exiliados cubanos que supuestamente debían ejecutar el atentado y que fueron detenidos por los servicios de seguridad panameños después de que Castro, a su llegada a ese país el pasado viernes, denunciara sus nombres y apellidos en una conferencia de prensa celebrada en el hotel Caesar Park.
Las autoridades de la isla advirtieron ayer, en una nota oficial, que «harán lo que sea» para lograr la extradición del grupo de veteranos anticastristas. Pero la citada nota también anunció que «Panamá está siendo sometida a muy fuertes presiones externas para liberar a los terroristas» en vez de enviarlos a Cuba.
La otra maniobra que el Gobierno de La Habana está tratando de impedir que ocurra es que los terroristas sean deportados a Estados Unidos. El ministro de Asuntos Exteriores cubano, Felipe Pérez Roque, intervino ayer en la televisada Mesa Redonda Informativa para exponer al detalle la operación que realizó la Dirección General de Inteligencia (DGI) para informarse sobre el plan del atentado y de quiénes lo llevarían a cabo. Roque dijo que la DGI estaba investigando el caso desde el pasado mes de junio y que conocían que el comando terrorista se había establecido en Ciudad Panamá desde el pasado 5 de noviembre.
El ministro Roque aseveró que dos horas después de la llegada de Castro a Panamá, el pasado viernes, se le entregó a los servicios de seguridad panameños una detallada lista de nombres, descripciones físicas y hasta números de teléfonos móviles del grupo involucrado en el atentado. Los servicios policiales de Panamá detuvieron a los presuntos terroristas en la tarde de ese mismo viernes.
La mayor parte de los miembros del comando anticastrista tienen más de 60 años. El jefe del grupo, el cubano Luis Posada Carriles, 70 años, ex químico azucarero, está identificado como el principal líder del ala militar clandestina de los exiliados irreductibles.
El principal objetivo de su guerra secreta contra el sistema comunista de la isla ha sido el de intentar matar a Castro. Posada Carriles, durante una extensa entrevista concedida al diario The New York Times en julio de 1998, declaró: «La CIA (Agencia Central de Inteligencia) nos lo enseñó todo... todo. Cómo usar explosivos, cómo matar, hacer explosivos... nos entrenaron en actos de sabotaje. Ahora a eso lo llaman terrorismo. Los tiempos han cambiado. Por eso hemos sido traicionados».