CASTRO ASEGURA QUE LA SOLIDARIDAD MUNDIAL SUPONE LA MEJOR DEFENSA DE CUBA
LA STRELLA DIGITAL 161100- Eduardo Yero/Efe
EL PRESIDENTE DE CUBA, FIDEL CASTRO, AFIRMÓ QUE LA PRIVATIZACIÓN SE HA CONVERTIDO "EN DOGMA DE FE EN AMÉRICA LATINA"
El presidente de Cuba, Fidel Castro, afirmó que la privatización se ha convertido "en dogma de fe en América Latina", y aseguró que la solidaridad mundial es la mejor defensa de su país, que "en los últimos diez años no ha recibido un arma".
El líder cubano clausuró el martes por la noche el II Encuentro Mundial de Solidaridad con Cuba, en el teatro Carlos Marx de esta capital, con la asistencia de más de 4.300 delegados de 118 países.
Fidel Castro, en su discurso de cuatro horas, analizó, entre otras cosas, la situación de la economía mundial, especialmente la del Tercer Mundo, y criticó las inversiones extranjeras directas promovidas en los últimos diez años por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y otras instituciones financieras.
Explicó que en Estados Unidos sólo se invirtieron 275.000 millones de dólares, una tercera parte de las inversiones en el mundo, mientras que este país situó en otras naciones desarrolladas y del Tercer Mundo 150.000 millones de dólares.
Señaló que en América Latina se invirtieron 85.000 millones de dólares en empresas de comunicaciones y en recursos naturales importantes. "La privatización se convirtió en el continente en un dogma de fe. Comenzaron a privatizarlo todo, con algunas excepciones y no se sabe hasta cuándo ni hasta dónde llegarán", afirmó Castro.
Añadió que a los países de América Latina "casi le impusieron la privatización forzada. La privatización se convirtió en el presunto "sésamo ábrete" del progreso, del desarrollo, de la felicidad de los pueblos".
"Empezó todo el mundo a privatizarlo todo, con la excepción de nuestro muy modesto país, que no ha hecho ningún tipo de privatización", añadió.
Castro indicó que en la isla existen empresas mixtas con firmas extranjeras, que son aceptadas "tras un minucioso y cuidadoso análisis", con beneficios para ambas partes.
Añadió que en Cuba sólo se negocia parte de cada una de las industrias, la mayor porción queda bajo custodia del Estado, y aseguró que las inversiones extranjeras en la isla buscan tecnologías y capitales de los que carece.
El líder cubano precisó que en Cuba el dólar funciona, pero descartó de plano que "este país se haya vestido de dólar".
También se refirió al aumento de la deuda exterior latinoamericana desde 1985 hasta la fecha, que se eleva a 749.500 millones de dólares.
Dijo que ante esta situación, el FMI "actúa cada vez con más rigor, es más estricto, impone condiciones, exige reservas".
-EL PODER DE EE UU
El gobernante cubano se preguntó "qué puede hacernos el FMI o el banco Mundial, qué puede hacernos un bloqueo (embargo) de Estados Unidos, qué agresión nos pueden hacer si ya todas las han hecho".
Recordó la invasión de Bahía de Cochinos en 1961 y la crisis de los misiles en 1962, así como numerosos "pretextos" que tenía preparado el gobierno estadounidense "para justificar una intervención directa de sus fuerza armadas en Cuba".
"Una enorme espada de Damocles ha estado pendiente sobre nuestras cabezas todos estos años, viendo cómo se desarrollaban nuevas y sofisticadas armas llamadas convencionales y cohetes inteligentes y de otro tipo", indicó.
Afirmó que "nosotros no recibimos ni una sola arma hace 10 años", y expresó su convencimiento de que "no hay manera de tomar este país o de permanecer en este país si lo ocupan".
Porque, dijo, "cada día es más difícil, cada día es mayor la solidaridad con nuestro país, y cuando nos vayan a invadir tienen que contar con todos ustedes, con algo más fuerte que los más sofisticados armamentos".
Castro destacó la importancia de la solidaridad hacia su país mostrada por los asistentes al encuentro de La Habana y afirmó que "en los años difíciles se conocen a los amigos, a los cobardes, a los que tiemblan", sentenció.