MÁS DE 20 MIL GUANTANAMEROS GRITAN CON CUBA TIERRA O SANGRE

GRANMA, CUBA 051100 -Reynaldo Santana y Pablo Soroa

GUANTANAMO, (AIN).-La verdad de Cuba, en labios y corazones de una población eminentemente rural, fue expuesta por los más de 20 mil asistentes a la Tribuna Abierta de la Revolución en el oriental municipio guantanamero de El Salvador.

El acto estuvo presidido por el General de Ejército Raúl Castro Ruz. ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y Segundo Secretario del Comité Central del Partido.

El joven Yuleidis Ortega recordó como antes del triunfo revolucionario, en Cuba se pisoteaban los derechos ciudadanos con la anuencia de Washington, y evocó a familiares suyos en Realengo 18 que participaron en las más fuertes luchas armadas de la década del 30 bajo el grito de Tierra o Sangre.

El campesino Lionel Rodríguez expuso junto a otros oradores que hoy la tierra está en manos de quienes la trabajan, protagonistas y beneficiarios de los radicales cambios operados en la isla desde 1959, que otorgan nueva dimensión a aquel grito de guerra, contenido en el de Patria o Muerte.

El socialismo garantiza que en las aulas estudien juntos blancos y negros, dispone para todos la salud y educación, y permite a los niños cuidar las urnas electorales, expuso la pionera Olga Lidia Guevara, cuyo padre contribuyó a erradicar el analfabetismo en que estaba sumido más de un millón de cubanos en 1959.

La niña Soilén Toledo explicó que dos de sus compañeritas de estudio se han visto en aprietos con ataques de asma, por la falta de medicamentos que el gobierno norteamericano se niega a vender.

Un rechazo rotundo a todas las leyes y presiones anticubanas aprobadas por el imperio manifestaron otros oradores, quienes cuestionaron también la democracia estadounidense.

Dicen que ese es el país de las oportunidades, sí, el de la oportunidad ideal para la drogadicción, pornografía infantil, violencia y otros tantos males, la nación donde democracia es que gobierne quien más dinero reúna en una contienda electoral, fustigó Hermes Bueno, a quien la Revolucion hizo ingeniero agrónomo en las montañas guantanameras.

El joven invitó a los yankis a ocuparse de organizar su propia casa, donde viven sin acceso a la salud 44 millones de norteamericanos y 19 millones son pobres, mientras se gastan 20 mil millones de dólares en cosméticos y perfumes.

Salven a su propio pueblo noble y trabajador, sugirió a los gobernantes estadounidenses Isaac San Juan, estudiante de la universidad de agronomía serrana de Sabaneta.

Esa entidad la conforman un complejo científico-docente-productivo con una empresa agro-forestal- industrial y el primer centro científico cubano para el desarrollo integral de las montañas, en el municipio de El Salvador.

El combatiente del MININT Roberto Argote reclamó de los yankis que dejen a Cuba construir el modelo de sociedad que desee, que cesen todas las presiones anticubanas y devuelvan el territorio ilegalmente ocupado desde principios de siglo por la base naval norteamericana en la bahía de Guantánamo.

Varios oradores se refirieron a la realidad del municipio El Salvador, donde reinaba el analfabetismo y la inseguridad antes de 1959 y hoy existe un maestro por cada ocho alumnos en las 130 escuelas diseminadas en sus llanos y serranías, colmadas igualmente por centenares de médicos, enfermeras y técnicos de la salud.

La Tribuna estuvo presidida también por los Comandantes de la Revolución Juan Almeida y Guillermo García, el general de división Ramón Espinosa, Héroe de la República de Cuba y jefe del Ejército Oriental, los generales de brigada Efigenio Ameijeiras y Arnaldo Tamayo, primer cosmonauta latinoamericano.

Estuvieron asimismo Juan Carlos Robinson, miembro del Buró Político, y Ríder Díaz Leyva, primeros secretarios del Partido en Santiago de Cuba y Guantánamo, respectivamente.