LOS ATRASOS EN LAS CONSTRUCCIONES HOTELERAS TIENEN COLA

GRANMA, CUBA 061100 -MARÍA JULIA MAYORAL

Entre los cubanos cuando hablamos de un problema y no hemos agotado todas sus aristas se suele decir: "¡...y eso tiene cola!" Así lo dejamos enunciado hace varias semanas cuando en dos reportajes apuntamos que las demoras, en la ejecución de los hoteles Panorama y en los dos ubicados en las parcelas cuatro y cinco de Punta Hicacos, impedirían al grupo de turismo Gaviota poner en explotación las instalaciones en la fecha prevista.

¿Cuántos conflictos desencadenan tales incumplimientos en la comercialización? ¿En cuáles magnitudes?

¿Hasta dónde incorporan nuevos factores de riesgo en ese cada vez más competitivo negocio?

 

-EFECTOS PALPABLES

Por el retraso constructivo de cuatro hoteles, Gaviota calcula que durante este año dejará de ingresar cerca de 8,7 millones de dólares por concepto de ventas, así como de percibir utilidades por unos 3,8 millones. De tal forma, verá perjudicados no solo sus planes de negocios, sino también la capacidad para cumplir sus compromisos con la economía nacional y con instituciones financieras bancarias y no bancarias, según explica Luis Pérez Róspide, presidente del grupo.

 

-ARNALDO SANTOS

La explotación tardía del Novotel Miramar, debido a los problemas constructivos, ha provocado que hoy la instalación se comercialice a un precio inferior al pactado con la administración extranjera y su nivel de ocupación no rebasa el 24 por ciento.

El Novotel Miramar, ubicado en la zona de Monte Barreto, en el oeste de Ciudad de La Habana, es uno de los cuatro. Al no terminarse en la fecha contratada -ejemplifica-, no pudo recibir los primeros huéspedes hasta el pasado mes de marzo; es decir, prácticamente fuera de la temporada alta del turismo. "¡¿Consecuencias?! El precio de sus habitaciones está por debajo del nivel pactado con la administración extranjera y la ocupación no rebasa el 24 por ciento, aunque a partir de noviembre las cosas deben empezar a enderezarse".

Mas el problema "pica y se extiende". Las demoras en la construcción del Panorama, en las parcelas 4 y 5 de Punta Hicacos y en el primer hotel de cayo Santa María, también inciden en los planes de venta del 2001. "Representará como si tuviéramos un hotel de 320 habitaciones menos en explotación por espacio de un año: no ingresar alrededor de 9 millones de dólares", indica Pérez Róspide.

Pero el asunto va más allá de las pérdidas sufridas por este y otros grupos cubanos de turismo a causa de los retrasos en la construcción, incide en el prestigio ganado por el país en el sector, cuyos crecimientos e ingresos son de especial significado para continuar la recuperación económica emprendida en los últimos años, a pesar de las difíciles condiciones externas, agravadas por el reforzamiento del bloqueo y la guerra económica de Estados Unidos.

 

-LOS FALLOS TE PUEDEN SACAR DEL "JUEGO"

La insistencia con el cumplimiento de los plazos de ejecución no es cuestión de caprichos. Mientras se están construyendo los hoteles, los turoperadores con los cuales las entidades cubanas tienen contrato, salen a vender esas nuevas capacidades; tal como se estila en el resto del mundo, entonces no es difícil imaginar qué sucede cuando una instalación no la entregan en la fecha pactada.

En los principales mercados internacionales la comercialización de los hoteles siempre tiene lugar con más de un año de antelación; incluso, dentro de los menos exigentes ese plazo nunca resulta inferior a los seis u ocho meses.

Con esas premisas, "cualquier fallo te puede sacar del juego", como advierten los especialistas en la materia, quienes incorporan otro factor en contra: el desarrollo turístico en nuestro archipiélago busca nuevas zonas, excelentes por sus condiciones y bellezas naturales, pero poco conocidas dentro del mercado.

A partir de las capacidades pactadas, los turoperadores internacionales hacen, también con suficiente antelación, sus negocios con las líneas aéreas, establecen los vínculos con los minoristas y estos últimos venden directamente a los clientes el servicio. Las fallas en ese engranaje generan una larga cadena de reclamaciones e indemnizaciones, cuyo valor puede llegar hasta varios millones de dólares.

En términos grandes la temporada de alta en nuestra región es el invierno, de noviembre a abril. "Esa es nuestra etapa de zafra". Aunque en la baja hay un buen mes, agosto, su comportamiento promedio siempre es inferior; por tanto, las nuevas capacidades deben quedar listas para ese período donde las cosas se ponen "a punto de caramelo", según recalcan directivos consultados.

 

-OPTIMISTAS

A pesar de los contratiempos, empresarios como Pérez Róspide, reconocen avances en los procesos constructivos. Gaviota en dos años ha podido poner en explotación los hoteles Río de Oro, LTI Costa Verde, la ampliación de más de 200 habitaciones en el Club Med, el Novotel Miramar, el Super Club Costa Verde y dentro de poco Paradisus, y -a la vez- emprender la reparación del Coral, para un total de 2 170 nuevas capacidades. "En 24 meses recibimos más habitaciones que las entregadas durante una década".

Se calcula que para el 2001 las demoras en los plazos de ejecución del Panorama (en la foto), de los ubicados en las parcelas 4 y 5 de Punta Hicacos y en cayo Santa María, implicarán para Gaviota alrededor de 9 millones de dólares dejados de ingresar.

Hoy los desfases en las terminaciones de los hoteles son de 6 a 9 meses, antes eran de 1, 2 y 3 años. Actualmente los efectos económicos y financieros han decrecido, pero se sigue perdiendo tiempo, dinero, oportunidades comerciales..., cuando el país no puede darse ese "lujo".

El caso de Paradisus, lo deben entregar a mediados de este mes, es -a pesar de las imperfecciones- un ejemplo de cómo puede mejorarse el proceso inversionista, en opinión de Pérez Róspide. "Comparándolo con Río de Oro puede entenderse mejor lo que digo, en ese hotel dos días antes de la fecha de entrada de los turistas no había agua caliente ni climatización en las habitaciones y tuvimos que desviar dos aviones hacia otros lugares. ¡¿Cuánto nos costó eso?! Sin embargo, tú vas a Paradisus hoy y ya tiene todos sus sistemas probados y avanzan en la terminación de la jardinería."

 

-OTRA CARA DE LA MISMA MONEDA

Esos atrasos que cuestan millones tienen muchos "progenitores", aunque a veces cuesta trabajo poner en claro la paternidad de la "criatura". Por los constructores directos y los contratistas he conocido que parte de las demoras tienen su origen en constantes cambios introducidos por los inversionistas y explotadores cuando la obra está en ejecución, lo cual en más de una oportunidad da pie -así lo he visto- a una tortuosa cadena de imputaciones, como pantalla a la ineficacia compartida.

Expertos entrevistados alertan sobre la subsistencia de errores e imprevisiones a la hora de definir qué producto turístico se quiere; así, el "árbol nace torcido" y su "tronco" trata de enderezarse cuando no solo fueron concluidos los proyectos, sino también buena parte de las edificaciones, sin contar las otras "torceduras", incorporadas por las imperfecciones humanas en las tareas de proyección, organización y ejecución de obras y en la gestión de los suministros.

Con razón, el Segundo Secretario del Comité Central del Partido, General de Ejército Raúl Castro, planteó a mediados del año anterior: Meditando sobre las insuficiencias de nuestro proceso inversionista, he llegado a la conclusión de que hay que cambiar radicalmente los métodos y estilos de trabajo de los inversionistas, proyectistas, constructores, suministradores y operadores turísticos, nos hemos habituado a ser expertos en dar reuniones, mítines, asambleas, lanzar consignas, hacer compromisos de terminación de obras como saludo a fechas históricas, que casi nunca se cumplen y en las pocas veces que se logran, ha sido en detrimento de la calidad, ejemplos sobran en todo el país y los constructores, mejor que nadie, los conocen.

Personalmente, siempre he pensado que esto es pura fanfarria sin sentido. Al final nos vamos acostumbrando a convivir con la mentira, los lamentos y a buscarles explicaciones a los continuos aplazamientos de las fechas acordadas en los contratos, en lugar de impregnar en los cuadros y en la masa trabajadora el espíritu de combate y el sentido de urgencia en resolver los problemas, lo que solo se puede alcanzar cuando todos y cada uno sepamos cumplir estrictamente con nuestro deber.

Para tratar de contrarrestar estos males, el grupo Gaviota -por ejemplo- desde hace un tiempo trabaja desde el inicio con los criterios de las compañías que administrarán las instalaciones por construir, con el fin de incorporar esos requerimientos durante la etapa de ideas conceptuales, es decir, cuando aún no se han empezado ni los proyectos.

Pero todavía es muy prematuro para evaluar si esa optimización dará los frutos esperados. Observadores externos al grupo turístico consideran que los efectos económicos están por verse, pues el concepto ha sido aplicado en alrededor de unas seis inversiones, las cuales se hallan aún en construcción.

En Gaviota -comenta su Presidente- estamos luchando porque las transformaciones, si son inevitables, cuando la obra está ya en ejecución, tengan una sólida justificación económica. Las firmas extranjeras con las cuales suscribimos los contratos de administración y comercialización tienen que validar por medio también de documentos legales cuánto y en qué período van a aumentar los ingresos y las utilidades por encima de lo pactado inicialmente, lo cual verificamos periódicamente, si decidimos su aprobación.

 

-QUEDAN COSAS POR DECIR

Si la mayoría de los hoteles en el país, a pesar de la tendencia a reducir los plazos de ejecución, siguen entregándose entre seis y nueve meses después de lo previsto ¿Cómo repercute esa situación en la recuperación de los capitales invertidos? ¿De qué forma es evaluado en el tiempo el comportamiento de los estudios que aseguraron la factibilidad de una obra? ¿Responden las secuencias del proceso inversionista a la meta final de abrir las nuevas capacidades en la temporada alta del turismo? ¿Cuánto menos podrían costar esas instalaciones si no se le cargara el llamado "costo de la ineficacia"?

Como dije al principio estamos ante un asunto con bastante cola y nuevamente reitero que todavía quedan aristas por comentar.