PARA CHINA Y CUBA : UNICA OPCIÓN, EL SOCIALISMO
GRANMA, CUBA 260900 -Arnaldo Musa
Los lazos de amistad y cooperación que unen a dos países como Cuba y China, a sus pueblos y dirigentes, son estratégicos en el mundo actual, en el que avanzan por su propio camino socialista y aprenden uno del otro.
Y es en estos años de relaciones, que ambas naciones han comprendido que solo la opción socialista es la que beneficia a la población, elimina la pobreza y preserva y mejora los derechos humanos de todos.
El hermano gigante asiático y la pequeña isla caribeña han ido venciendo todos los retos que le ha impuesto el devenir del tiempo, enfrentan los escollos y dificultades en el camino de la construcción socialista, no desconocen ni minimizan los problemas y trabajan con rigor y desvelo en la causa de la defensa del socialismo.
Ambos partidos comunistas han sabido conducir los destinos de sus respectivos países y, pertrechados con la teoría marxista-leninista, practican la autocrítica y están ligados con las masas.
En la política exterior tanto China como Cuba tienen una conducta basada en la independencia y autodeterminación, firmemente opuesta al hegemonismo y a la política de fuerza, en defensa de la paz mundial.
Es importante mencionar que en las Naciones Unidas siempre han estado al lado de los países que defienden las causas nobles, y se han opuesto a toda intención de querer utilizar a esa organización internacional como punta de lanza contra los países del llamado Tercer Mundo. En este aspecto, China, miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, también se ha pronunciado por la democratización de ese órgano.
Las relaciones comunes han cobrado aún más impulso en los últimos años, en las que se destacan las respectivas visitas de Jiang Zemin a Cuba y de Fidel a China, así como el encuentro entre ambos dirigentes en la recién celebrada Cumbre del Milenio.
Por eso no es óbice reiterar que los gobiernos y partidos comunistas de nuestros dos países sostienen vínculos de auténtica amistad y luchan juntos por el avance del socialismo, así como tienen coincidencia de criterios en importantes asuntos de la arena internacional.
En lo particular, Cuba no puede olvidar la solidaridad y el apoyo material que le ha dado China en estos difíciles años, y tampoco los lazos de sangre que nos unen estrechamente desde el siglo pasado, cuando nuestro Ejército Libertador también se nutría de chinos, que tuvieron una destacada participación en nuestras guerras de independencia.
Cuba fue el primer país latinoamericano que reconoció diplomáticamente hace 40 años a la República Popular China, y el futuro será testigo de nuevas conmemoraciones en dos países que por tener un común ideal serán más fuertes, más desarrollados y socialistas.