CUBA *"NO GUARDAREMOS SILENCIO ANTE NINGÚN CRIMEN, AGRESIÓN O INJUSTICIA QUE SE COMETA CONTRA LOS PUEBLOS"
GRANMA, CUBA 060800 Félix López
-EXPRESÓ EL COMANDANTE EN JEFE FIDEL CASTRO EN LA TRIBUNA ABIERTA DE PINAR
DEL RÍO, EN LA CONMEMORACIÓN DEL 26 DE JULIO
PINAR DEL RIO.--"Desde aquí, desde esta provincia donde el Titán de Bronce culminó en Mantua su colosal hazaña de la invasión que iniciara en Mangos de Baraguá, les respondemos: ¡Necios! ¿No comprenden que Cuba es inexpugnable, que su Revolución es indestructible, que su pueblo no se rendirá ni se doblegará jamás?", expresó el Comandante en Jefe Fidel Castro ante los más de 200 000 pinareños y artemiseños que se reunieron este sábado en la más impresionante y patriótica concentración en la historia del territorio más occidental de la Isla.
Con esta Tribuna Abierta, presidida también por el Segundo Secretario del Comité Central del Partido, General de Ejército Raúl Castro, moncadistas y malagones, culminan las actividades conmemorativas por el 26 de Julio, de la que formaron parte la impresionante marcha del pueblo de la capital frente a la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana y la Tribuna Abierta de los villaclareños en la histórica plaza donde reposan los guerrilleros huesos del Che Guevara y de sus compañeros del destacamento de refuerzo.
Ante un verdadero mar de pueblo, en una plaza que tuvo su bautizo en medio de la batalla, Fidel concentró su discurso en el "vecino imperio" que "vive tiempos electorales".Refiriéndose a los dos candidatos a la Presidencia de aquel país, dijo que "cualquiera de ellos que alcance la Presidencia manejará mortíferas armas y tendrá en sus manos el maletín nuclear, y mucho más que un emperador de la antigua Roma, será dueño de la guerra y de la paz en el mundo".
Al comentar reveladores despachos de prensa que recorrieron el mundo a raíz de la Convención Republicana efectuada en Filadelfia, Fidel expresó que ninguno de los jefes del imperio que resulte electo debe ignorar que Cuba exige el cese total de la Ley asesina de Ajuste Cubano y de las criminales legislaciones que llevan los tristemente célebres nombres de Torricelli y Helms-Burton, del bloqueo genocida y de la guerra económica; que sus autores, promotores y ejecutores son reos del delito de genocidio definido y sancionado por los tratados internacionales suscritos por Estados Unidos y Cuba; que en este caso, como país víctima, sus tribunales tienen jurisdicción sobre los hechos.
Aseguró que "tampoco deben hacerse ilusiones sobre la posición de Cuba si algún día las relaciones de Estados Unidos con nuestro país llegasen a ser tan normales como las que hoy existen con otros países socialistas como China y Vietnam. No guardaremos silencio ante ningún crimen, agresión o injusticia que se cometa contra los pueblos. Nuestra batalla de ideas no cesará mientras exista el sistema imperialista, hegemónico y unipolar, convertido en azote para la humanidad y amenaza mortal para la supervivencia de nuestra especie".
"La Revolución cubana, enfatizó el Comandante en Jefe, no solo confía en la integridad moral y la cultura política y revolucionaria de su pueblo y en el instinto de conservación de la especie humana, amenazada en su propia supervivencia; cree y confía también en el idealismo tradicional del pueblo norteamericano, al que solo pueden conducir a guerras injustas y agresiones bochornosas sobre la base de groseros engaños. Cuando la demagogia y la mentira hayan sido derrotadas, el mundo tendrá en los propios ciudadanos de Estados Unidos excelentes aliados".
Poco después de la emotiva, culta y patriótica Tribuna Abierta, donde se juntaron arte e ideas, precediendo a oradores de todas las generaciones de cubanos, Fidel estaba al frente de su pueblo enviando un nuevo mensaje al imperialismo, esta vez en el nombre de uno de los aspirantes a la Presidencia:
"Señor Bush, si llega a convertirse en jefe de lo que ya no es ni puede llamarse república sino imperio, con espíritu de sincero adversario le sugiero que recapacite, deje a un lado la euforia y las calenturas de su Convención, y no corra el riesgo de convertirse en el décimo Presidente que pasa de largo contemplando con amargura estéril e innecesaria una Revolución en Cuba que no se doblega ni se rinde ni puede ser destruida.
"Sé muy bien lo que usted en este momento de irreflexión ha dicho a sus íntimos e indiscretos amiguitos de la mafia cubano-americana: que el problema de Cuba usted lo puede resolver muy fácilmente, en clara referencia a los métodos de la época siniestra en que la Agencia Central de Inteligencia era utilizada directamente en planes de asesinato contra los dirigentes de nuestro país. Por no compartir esa posición tan estrecha del papel de los individuos en la historia, lo exhorto a no olvidar que por cada uno de los jefes revolucionarios que usted decidiera eliminar por esa vía, hay en Cuba millones de hombres capaces de ocupar su puesto, y todos juntos son más que los que usted pueda eliminar y los que su inmenso poder político, económico y militar pueda vencer", concluyó.