GRANMA, CUBA 61099 /MARIA JULIA MAYORAL /Foto: JORGE VALIENTE
"La construcción del socialismo, en las actuales circunstancias, es un viaje a lo ignoto; tenemos que ver las experiencias de otros, pero seguir creando nuestros propios conceptos", sostuvo el Segundo Secretario del Comité Central del Partido, General de Ejército Raúl Castro, en el balance de Guantánamo, al reflexionar sobre uno de los problemas esenciales a debate hoy en la organización: cómo perfeccionar sus métodos y estilo de trabajo, para encauzar de mejor manera el desarrollo económico, político y social de la nación cubana.
"Pensamos -dijo- que el socialismo es lo más justo, damos la vida por él; pero debemos demostrar su viabilidad. Siempre ha sido un proceso complejo, aunque lo veíamos fácil. Desde el inicio hemos vivido bajo presiones, y más ahora, pero no vamos a renunciar, habría que estar loco."
Sin rodeos, Ríder Díaz Leyva, primer secretario del Partido en Guantámo, presentó a los 249 delegados a la asamblea y a los invitados, la evaluación de las principales dificultades en el territorio.
Al adentrarse en los temas, cuestionó: ¿Por qué hay miembros de los buroes municipales que van muy poco a la base? ¿Por qué ellos y los integrantes del aparato auxiliar del Comité Provincial asisten a tan pocas reuniones de preparación? ¿Es falta de previsión, indisciplina o mala programación? Si estas cosas ocurren, ¿qué papel juega entonces el Buró del Partido?
Según alertó, las insuficiencias presentes en la agricultura, el SIME, cultura, salud, vivienda y otras actividades en el territorio, no se deben solo a cuestiones materiales, ni al desempeño de los cuadros administrativos, es también porque en esos colectivos laborales la CTC y los sindicatos no están trabajando bien la emulación y la atención al hombre, o las reuniones por la eficiencia no cumplen su propósito, o los núcleos no implementan bien la Resolución Económica del V Congreso del Partido, o se viola la política de cuadros, o el Gobierno no presiona y exige lo suficiente a las administraciones.
Situó como prioridades del Partido el control oportuno, el hacer conciencia sobre la necesidad de la eficiencia económica y el perfeccionamiento empresarial. También dio similar importancia a la lucha contra la corrupción y el desvío de recursos, así como a la atención de las necesidades básicas de la población como la alimentación, los servicios de salud, la educación y el deporte.
-EJEMPLOS PARA PENSAR
Inasistencias a las reuniones del núcleo, incumplimiento de tareas, el desconocimiento de las causas de los problemas y de cómo debían actuar ante ellos los militantes, conformaron el panorama descrito por Félix Garmendía en alusión a un pasado reciente, pero -según él- superado en la fábrica de chocolate de Baracoa, donde es secretario del Comité del Partido desde hace algunos meses.
De una transformación efectiva también habló Adán García Pupo, de Yateras, al frente de un núcleo del Partido en su zona de residencia, pues allí los militantes se empeñaron por rescatar el funcionamiento de la FMC y por nuclear a las demás organizaciones en el trabajo comunitario. "Entiendo -explicó Adán- que la labor del Partido en el barrio no es estar haciendo planes en papeles, sino estar presentes en cada actividad y movilizando a los demás". Con la misma óptica ofreció sus vivencias Ramón Ordúñez, secretario del Partido en la Empresa Salinera, al explicar cómo los núcleos empezaron a preocuparse más por crear conciencia en los trabajadores acerca de la necesidad de incrementar la producción y la productividad.
Tales ejemplos, permitieron al Segundo Secretario del Comité Central, alertar sobre un importante peligro para el Partido o cualquier otra institución: el exceso de optimismo, pues haber empezado a rectificar no significa que las cosas anden bien.
"No creo -reflexionó- que el Partido en la fábrica de chocolate esté bien después de cinco o seis meses de iniciar un cambio en su funcionamiento, si hemos vivido con métodos y estilo de trabajo incorrectos durante años copiados de otros países socialistas, sería irreal expresar eso."
En relación con una expresión usada por Díaz Leyva en su informe a la asamblea, Raúl apuntó a continuación: "El Partido no administra ni directa ni indirectamente, eso hay que sacárselo de la cabeza; el camino es el Gobierno con todas sus instituciones".
Por su parte, Odalys Martínez, secretaria del Comité del Partido en la fábrica de bebidas y refrescos, expuso cómo los militantes pueden y deben enfrentar las dificultades en sus centros de trabajo. Allí, ante los malos métodos del director, su falta de vinculación con los obreros y los problemas productivos, crearon una comisión partidista para conocer mejor la situación con antelación a la rendición de cuenta del empresario al Comité, todo lo cual fundamentó el reclamo de su sustitución por parte de la organización partidista.
Otro asunto importante, analizado en el encuentro, fue la política de cuadros. Al respecto, Wilfredo Pérez, presidente de la comisión provincial del Partido a cargo de esa actividad, sostuvo que en la provincia se han dado los primeros pasos, sin embargo todavía queda mucho por hacer.
Para argumentar ese criterio refirió promociones de compañeros para las cuales se pide la opinión de las organizaciones de base del Partido después de adoptadas las decisiones, en otras oportunidades la consulta tiene lugar de un día para otro sin dar tiempo a un análisis serio por parte de los núcleos, incluso hay entidades reacias a recibir controles acerca del cumplimiento de la política de cuadros en sus estructuras. Ninguna de esas irregularidades, también explicó, son tomadas con pasividad, y ya se ven frutos de la mayor exigencia.
"Tú has hecho una buena intervención -comentó Raúl-, de tus palabras se desprende que la mayoría de los núcleos no están aún en condiciones de cumplir su función de evaluar a los cuadros propios y a los de la administración. Este es un tema de los más difíciles en el Partido, el Gobierno y las instituciones, incluyendo las Fuerzas Armadas, en todos los niveles."
-PERFECCIONAMIENTO EMPRESARIAL
Como en los balances anteriores, en este se analizó, de manera amplia, la necesidad de eliminar la intervención del Partido en la gestión administrativa y su papel en el perfeccionamiento empresarial, acerca de lo cual expuso sus experiencias un grupo importante de delegados.
Al respecto, el Segundo Secretario del Comité Central opinó que todavía hay cuadros administrativos que no quieren buscarse problemas y se los pasan al Partido, siempre consultándolo todo, así la responsabilidad se diluye, lo mismo sucede dentro de las empresas. Ese es uno de los problemas por resolver mediante el perfeccionamiento empresarial.
El sistema de perfeccionamiento concibe que en la empresa "la autoridad no la tiene el Partido, ni el sindicato, ni puede estar repartida entre tres, la tiene la administración. Se puede discutir en el consejo de dirección, pero la decisión final es del director, por eso se le exige. Si la administración no es eficiente, el Partido está en el deber de llamar la atención, de criticar y exigir soluciones a los problemas y si no son resueltos, proponer la sustitución del cuadro, pero nunca suplantarlo. Otra cosa son los hechos extremos en los cuales decidimos tomar el toro por los cuernos", recalcó Raúl.
Cuando comenzó a aplicarse el perfeccionamiento empresarial -ilustró- hubo cuestionamientos acerca de a quién correspondía aprobar el diagnóstico (uno de sus pasos iniciales). La respuesta fue categórica: eso es competencia de la administración. Al Partido corresponde controlar todo el proceso como parte del cumplimiento de la Resolución Económica del V Congreso.
Según explicó, las organizaciones partidistas deben chequear sistemáticamente los resultados, ver los problemas y al mismo tiempo ocuparse del aseguramiento político del proceso, conversando con cada trabajador, ayudando a que se entienda el significado y alcance de ese nuevo sistema. Pero, si el Partido no deja de administrar no podrá avanzar el perfeccionamiento, son dos cosas incompatibles.
Al resumir el encuentro, José R. Machado Ventura, miembro del Buró Político y jefe del Departamento de Organización del Comité Central, insistió en la importancia de ser sistemáticos y perseverantes en la realización de las transformaciones emprendidas por el Partido, pues nos esperan nuevos años de consagración y de poner a prueba la decisión y capacidad de trabajo.
Esa fue su alerta a los electos para integrar el Comité Provincial y su Buró Ejecutivo, a quienes felicitó y exhortó a mejorar durante el período iniciado con este balance: "Eso lo espera y sabrá apreciar el heroico pueblo guantanamero", dijo.