EJEMPLO DE BIENESTAR EN UN MUNDO DONDE LOS NIÑOS NO CUENTAN
GRANMA, CUBA 020600 -Alberto Núñez Betancourt
Quizás la mejor sorpresa para un día dedicado a ellos mismos experimentaron los compañeritos de aula de Elián González en la escuela primaria Marcelo Salado, de Cárdenas, cuando conversaron por teléfono con él y supieron que todos los escolares cubanos allá en Washington celebraron el Día Internacional de la Infancia.
La mesa redonda informativa efectuada en los estudios de la Televisión Cubana con la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro, dedicó la primera parte a examinar la adversa realidad que viven millones de niños en el mundo sumidos en la tragedia global que han provocado las políticas neoliberales.
Así los panelistas calificaron de un día nefasto para muchísimos niños que en los países subdesarrollados, y también en los industrializados, son víctimas de la violencia, la prostitución, las drogas, las guerras e infinidades de abusos que solo encuentran sustento en el afán de lucro y la filosofía aberrante y perversa que impera en el mundo de hoy.
Hacia dónde van los niños, qué día de la infancia pueden celebrar, se preguntaron los participantes en el intercambio al repasar las espeluznantes cifras: 600 millones de niños viven en la pobreza, 250 millones entre 5 y 14 años trabajan en el Tercer Mundo, más de 130 millones en edad escolar no reciben educación, 6 millones arrastran lesiones por causa de la guerra, cada 24 horas 8 500 infantes jóvenes se contagian con el Virus de la Inmunodeficiencia Humana...
Los analistas se refirieron al panorama de la niñez en Estados Unidos, el país más rico del planeta, pero que sin embargo registra una polarización brutal de las diferencias sociales como consecuencia de la terrible distribución de la riqueza. El periodista Reinaldo Taladrid señaló que cerca 4 000 niños en ese país pueden ser juzgados y sancionados como adultos y hasta ser enviados a prisiones con las personas mayores, con el consiguiente alto riesgo de abuso físico y sexual y la posibilidad de suicidarse. Sobre este tema se supo además que en el último decenio fueron ejecutados ocho menores.
Acerca del fomento de la violencia informaron que cada tres días y medio tiene lugar en Estados Unidos una feria de armamentos.
Es tal la desigual distribución de la riqueza, denunciaron, que según reveló en una ocasión su propio presidente Clinton con la comida desechada anualmente se podría calmar el hambre de todos los pobres del país.
-CUBA, LA OTRA CARA DE LA MONEDA
La otra cara de la moneda la ofrece Cuba con una atención prioritaria de su niñez y adolescencia, tal y como reconoció en entrevista telefónica Carol Belamy, directora ejecutiva de la UNICEF, quien también se pronunció porque el niño Elián González viva junto a su padre.
El ejemplo humanista de Cuba en relación con los niños, más allá de sus fronteras, lo expuso Yiliam Jiménez, funcionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, encargada del programa cubano integral de salud que hoy incluye a 12 naciones de Centroamérica, el Caribe y Africa, y por donde han pasado en breve tiempo unos 2 500 médicos cubanos.
La funcionaria dijo que el aporte de Cuba sobrepasa la asistencia directa y llega a la formación del recurso humano en esos países como solución estratégica y citó el ejemplo que en ese sentido representa la Escuela Latinoamericana de Medicina donde estudian 3 300 jóvenes de 21 países de la región, más la Escuela Caribeña que en Santiago de Cuba agrupa a 255 hermanos haitianos.
Desde Guatemala llegó el mensaje de la doctora Elia Rosa Lemus, jefa de la misión médica cubana en ese país. Ella señaló que en esa geografía los 460 profesionales de la Salud trabajan por el regreso de Elián y la salud de los niños guatelmaltecos.
Rogelio Polanco, director de Juventud Rebelde, mencionó elocuentes cifras que reflejan la voluntad política del Estado cubano por elevar la calidad de vida de la población infantil y general; así señaló el 6,4 de mortalidad infantil para los menores de un año y el índice de un médico por cada 172 habitantes y concluyó que la nuestra es una Isla de bienestar infantil en un mundo donde los niños no cuentan.