POR EL LABERINTO DEL MERCADO SUBTERRÁNEO ESCAPAN CUANTIOSOS RECURSOS
GRANMA, CUBA 300500 -Ortelio González Martínez
El topo es un mamífero hiperactivo, con gran metabolismo. Busca alimentos sin descanso y llega a comerse el equivalente a su peso. Las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde son los momentos de mayor actividad.
En los últimos tiempos, tal vez azuzado por los años duros de escaseces, se reprodujo otra especie de topo, más dañino que el inofensivo animal en tanto busca el alimento en el descontrol en empresas y organismos estatales, tiendas recaudadoras de divisas, almacenes, puertos...
Quizás esa sea la razón principal por la que esos topos contemporáneos suelen verse en cualquier parte, no importa la hora, siempre merodeando la frontera del delito, sin poner reparos en los daños que ocasionan.
-LOS TOPOS SALEN DE CAZA
Marlene, luego de ser detenida, confesó que robó en las shopping durante varios meses, sin importarle los riesgos porque "el dinero era lo más importante". Solo había que atreverse la primera vez.
Sin pensarlo mucho le propuso el "negocio redondo" a dos amigas y no tardaron en salir a operar juntas.
"El primer día estaba un poco nerviosa, pero después todo cambió y se hizo más agradable", asegura ahora con aparente rostro de inocencia.
"Yo me fijaba en las piezas de vestir, los zapatos, las botellas o cualquier otra mercancía y la ocultaba debajo de las ropas, siempre anchas para no fallar.
"Después, con sumo cuidado, vigilaba al portero para salir, lo cual siempre logré hasta que un día me cogieron".
El delito ocurrió -y todavía ocurre- en las tiendas avileñas recaudadoras de divisas, y en muchas otras del país, pero no solo de las shopping salen los productos que alimentan el mercado subterráneo y forman galerías muy peligrosas.
-FUGAS DAÑINAS
En las pesquisas, Granma conoció que la madeja comienza a tejerse -o mejor dicho, a enredarse- en los grandes y pequeños almacenes, en los manejos incorrectos de las llamadas mermas en las corporaciones y firmas, y en las deficiencias en los sistemas de seguridad y protección de los intereses estatales.
-LAS SHOPPING, ENTRE LAS MÁS GOLPEADAS POR LOS TOPOS.
Realmente es difícil precisar con exactitud el número de topos, porque dondequiera que haya descontrol siempre habrá sustracciones. Al César lo que es del César... y al ladrón lo que provocan las negligencias.
Parece que el mercado negro, al menos por ahora, pretende escabullírsele al control estatal, por cierto, no muy eficiente en varias entidades del país.
En la provincia de Ciego de Avila, por ejemplo, durante la comprobación nacional de control interno, realizada en octubre del pasado año, pudo verificarse que de los 549 establecimientos chequeados el 77,1% tenía buen control y en el 11,1 era aceptable.
Sin embargo, llama la atención el hecho de que 65 de estos establecimientos tenían control deficiente o no lo poseían. ¿Quién puede dudar, entonces, que de estos lugares salen cuantiosos volúmenes de mercancía hacia el mercado subterráneo?, o lo que es más peligroso: ¿Quién se atreve a desmentir que este mercado sustenta a una parte del poco más del tres por ciento de interruptos que, pese a las ofertas laborales existentes, no quieren ejercer ningún oficio?
Especialistas del DTI en la provincia precisan que la mayor parte de la mercadería ilegal es el resultado de robos, malversaciones, apropiaciones indebidas y sustracciones que se producen en los distintos lugares por donde pasa la mercancía en su recorrido hacia los lugares de expendio.
Aseguran que el caso mencionado al inicio de este trabajo no es aislado, y aunque se desconoce la existencia de redes, sí abundan las personas cleptómanas que realizan las más insospechadas pericias para burlar los controles.
Para nadie es un secreto que el desvío de recursos y el robo son fieles aliados de la economía sumergida, porque siempre aparecerán timadores que burlan los controles, evaden los pagos fiscales, estafan y sobornan con el único fin de lucrar.
Esta larga madeja pudiera tener partes desconocidas, porque no siempre se sabe el lugar exacto de donde sale todo lo que se vende ilegalmente, pero lo que sí se conoce es que la mercadería que "alimenta" a los topos sale de la falta de fiscalización en las entidades estatales.
Convivir con esas fallas que atentan contra nuestra reanimada, pero todavía endeble economía, es un acto reprochable para cualquier cubano, pero, a no dudar, los principales responsables son quienes ejercen mal control para que Liborio siga pagando y la familia "topífera" continúe con sus peripecias.