SON 80 LOS CENTRALES CUMPLIDORES: FINALIZÓ EL PAÍS LA ZAFRA AZUCARERA
GRANMA, CUBA 310500 - Juan Varela Pérez
--Aunque la eficiencia mantuvo su ascenso y disminuyó el costo de la tonelada, todavía las reservas por explotar son grandes
En las últimas horas cerraron sus operaciones fabriles los complejos que aún lo hacían en Guantánamo y así terminó la zafra azucarera 1999-2000 en el país, con el cumplimiento del plan y un 7 por ciento de incremento sobre la campaña precedente.
La porción más oriental se convirtió la víspera en la novena provincia que venció su programa azucarero, y se vio obligada a sortear reiterados tropiezos industriales que prolongaron la molienda más allá del calendario.
Antes lo hicieron Santiago de Cuba -considerada la más integral-, Sancti Spíritus, Villa Clara, Pinar del Río, Granma, Ciego de Avila, Las Tunas y Camagüey. Esta última retornó, tras 10 años de ausencia, a la nómina vencedora.
En el caso de Holguín el propio Ulises Rosales del Toro, ministro del Azúcar, dijo que la decisión de esta región, que él aprobó, de no buscar a toda costa y a todo costo las 3 000 toneladas que le faltaban, fue correcta y acorde con estos tiempos, pues esto hubiese dañado inútilmente los costos (la provincia se ubica entre las vanguardias en ese indicador) y la eficiencia en general.
Destacó, en cambio, que ese territorio fue el único que rebasó el medio millón de toneladas, o sea, 100.000 más que en la zafra anterior.
A su vez fueron 80 los centrales que produjeron el azúcar que tenían comprometida y buena parte de ellos dieron un volumen adicional empleando la caña ahorrada por el rendimiento a favor.
Aunque el costo de la tonelada del crudo es inferior al plan y al de 1999, lo cual marca una línea positiva en ese indicador, no todos los complejos y provincias tuvieron igual comportamiento.
Villa Clara, Las Tunas y Santiago de Cuba encabezan ese medidor de la eficiencia económica con un meritorio trabajo agroindustrial. En cambio, La Habana, Matanzas y Pinar del Río son, por diferentes razones, las de un costo más elevado, aunque esta última presenta una situación positiva respecto al plan y al real del año anterior.
Al evaluarse los ingenios que más barato fabrican el azúcar se menciona, con alta preferencia, al Antonio Maceo, de Holguín, el mejor, que gastó 267,99 pesos por cada tonelada, muy por debajo de la aspiración del país para la zafra del 2002.
Entre los peores aparecen el Eduardo García Lavandero, de La Habana -cuya molienda fue detenida por un mal trabajo industrial- y el Esteban Hernández, de Matanzas.
El país produjo 4 058 000 toneladas y si bien es cierto que en los índices fundamentales continuó el avance, todos están conscientes de que aún son ilimitadas las reservas en la eficiencia, sobre todo, en la explotación fabril.