DEVUELVAN A ELIÁN Y CESE LA POLÍTICA HOSTIL DE LOS EE.UU. CONTRA CUBA, RECLAMO DE CIEN MIL HABANEROS EN MARIEL

GRANMA, CUBA 200500 - Susana Lee

Presidieron Raúl, Almeida y Ramiro Valdés una nueva jornada en la batalla de ideas en que estamos enfrascados 11 millones de cubanos. Tuvo como escenario la explanada del importante puerto de Mariel, localidad a 80 kilómetros al oeste de la capital cubana.

Esta batalla de ideas, por el regreso de Elián a la Patria y porque cese la hostil política de los Estados Unidos contra Cuba, su bloqueo, sus medidas y todos esos engendros de leyes, la libramos con amor, por amor y para el amor, y aunque rabie la ultraderecha y la mafia miamense, los pioneros cubanos decimos y diremos siempre: ¡Seremos como el Che!

Así, con su brazo al frente, haciendo el saludo cotidiano con el que, durante décadas, millones de niños cubanos han concluido sus matutinos y otras actividades y al que tanto temen que pueda hacer -si es que acaso ya no lo esté realizando nuestro pequeño Elián como comúnmente hacía cada día en su escuelita de Cárdenas-, cerró Gisell Acosta, estudiante de la secundaria básica Pedro Ortiz Cabrera, sus vibrantes palabras durante la Tribuna Abierta de la Juventud y los Estudiantes que ayer reunió a 100 000 compatriotas de la provincia de La Habana, en la explanada del importante puerto de Mariel, localidad a unos 80 kilómetros de esta capital, en reclamo de la devolución del niño cubano, la eliminación de la Ley de Ajuste Cubano, y por los compromisos trazados en el Juramento de Baraguá.

Todos los oradores en esta soleada jornada patriótica, que presidieran el General de Ejército Raúl Castro y los Comandantes de la Revolución Juan Almeida y Ramiro Valdés, entre otros dirigentes del Partido, el Estado, el Gobierno y la UJC, recordaron en sus intervenciones las páginas de gloria combativa y revolucionaria escritas a lo largo de más de un siglo de luchas por los hijos de Mariel, Cabañas, Guanajay, Bahía Honda y otras demarcaciones cercanas, y los muchos cubanos y cubanas dignos que en distintas etapas de nuestra historia forjaron su trayectoria por estos lares.

Así, Maximiliamo Reyes, de la Federación Estudiantil Universitaria, entre otros, recordó los lauros de Maceo en su cruce por la Trocha de Mariel a Majana desafiando a las huestes españolas en el siglo pasado; Rebeca Cabrera, trabajadora de la terminal de azúcar a granel que lleva el nombre del Titán, pasó revista a todas las batallas locales y recordó a sus heroicos mártires, desde el mambí Juan Soto Salcedo hasta el teniente de navío Roberto Aguilar, vilmente asesinado por un traidor ensordecido por los cantos de sirena de la Ley de Ajuste Cubano; y Karen Martínez, alumna del preuniversitario en el campo Ernesto Che Guevara, habló de los verdaderos derechos humanos que son los que disfruta nuestro pueblo y en particular sus noveles generaciones.

Así, Maithé Mesquia, una niña de seis años y primer grado, como Elián, envió en su nombre y en el de ella un amoroso y gráfico beso a su Comandante; el oficial de las FAR Iván Zambrana, ratificó que nuestra Marina de Guerra Revolucionaria es de Patria o Muerte; la profesora Jarocha Reyes, acusó a la Ley de Ajuste Cubano de ser la causante de cientos de víctimas, de la muerte de Orosmán, Yuri y Rolando Pérez Quintosa, cobardemente asesinados por delincuentes que pretendieron salir ilegalmente del país, de la salida de la escoria por Mariel en 1980 y de la llamada crisis de los balseros en 1994, y reiteró el compromiso de los educadores cubanos de elevar la calidad de la enseñanza.

Así, el miembro de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana José M. Garardi, recordó la masacre de Cabañas en 1958, en la que fueron asesinados 22 jóvenes por sicarios de la tiranía batistiana -muchos de los cuales fueron acogidos como héroes y hoy son "dignos" ciudadanos estadounidenses-; la repentista Tomasita Quiala comparó los derechos humanos de que disfruta una ciega como ella y los discapacitados cubanos, con el triste destino de sus similares en otros países.

Y Alejandro González, miembro del Buró Provincial de la UJC en La Habana, en resumidos datos, mostró al mundo lo que es el verdadero Mariel industrial y revolucionario de hoy, con sus dos centrales azucareros, su productiva y moderna fábrica de cemento, su termoeléctrica, su combinado de mármol, su terminal de azúcar a granel y su importante puerto, por el que partieron henchidos de orgullo, a finales de la década del 70, miles de combatientes a cumplir honrosas misiones internacionales.

Así, fue esta jornada sabatina en Mariel, en la continuación de esta batalla de ideas, sin cólera y sin cansancio, como reza el apotegma martiano, a la que estamos incorporados, en Tribuna Abierta permanente,11 millones de cubanos.