Gabriel Garcia Marquez: Elián naufragó en tierra firme de EE.UU.

EL TIEMPO, COLOMBIA 210300

"El verdadero naufragio del niño cubano Elián González no fue en altamar, sino cuando pisó la tierra firme de Estados Unidos", escribió el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, en un artículo publicado el sábado por el diario mexicano Reforma.

En un largo texto, el escritor colombiano comentó que "la rabia de los cubanos ante esta expropiación insólita (la retención de Elián (el "balserito" sobreviviente de una naufragio en el que pereció su madre al intentar llegar a Florida) en E.U. tiene pocos antecedentes aun en su propia revolución".

"La movilización popular y el torrente de ideas que se ha generado en el país (Cuba) para exigir el regreso del niño usurpado es espontánea y espectacular. Con una novedad: la participación masiva de la juventud y la infancia".

El literato hace un recuento de la historia, de las emociones del padre del niño, Juan Miguel González, que lo desea de vuelta en Cuba y las presiones y obstáculos que pone la familia del niño en Miami para ese fin. En ese contexto resalta las ideas del poeta católico Cintio Viter: "¡Que tontos (los estadounidenses que retienen al niño) !Nos han unido (a los cubanos) para siempre".

García Márquez recordó que el tema de la patria potestad ha incidido en las tensiones entre Estados Unidos y la Revolución Cubana desde sus orígenes.

"En 1960, bajo la administración de Eisenhower, cuando la CIA inventó letra por letra y puso a circular en Cuba una falsa ley, según la cual los niños cubanos serían arrebatados por el gobierno revolucionario y enviados para adoctrinamiento precoz a la Unión Soviética", recordó.

En ese contexto, y a pesar de los desmentidos, "el gobierno de Eisenhower llegó a un acuerdo secreto con la Iglesia Católica estadounidense para que los padres cubanos pudieran enviar a sus hijos a Estados Unidos, sin padres, ni pasaporte ni equipaje".

Afirmó que "el éxodo desgarrador, en el cual Estados Unidos invirtió 28 millones de dólares, se convirtió en una comunidad de falsos huérfanos integrados a la fuerza a la cultura estadounidense".

Pero en el fondo, agregó, a muchos cubanos les inquieta que el gobierno de (Bill) Clinton no se atreva a devolver al niño, a pesar de sus leyes y sus propias convicciones, por temor a que el candidato demócrata, Al Gore, pierda los votos de Florida".