EL PERIODICO 220300 -ALBERTO MIGUEZ -Enviado especial. Miami
El exilio cubano de Miami estaba ayer desesperado, después de que un juez decidiera que el niño balsero debe regresar con su padre a Cuba. Los familiares ya han anunciado que recurrirán.
Miami era ayer un hervidero. El juez federal Michel Moore dictó una sentencia en la que se confirma que el niño balsero Elián González debe regresar a Cuba con su padre. La noticia fue un balde de agua fría para el exilio cubano en Florida. Nada más conocerse, docenas de manifestantes portando pancartas rodearon la casa donde vive el niño con sus familiares. La policía estableció sistemas de protección alrededor de la finca.
El juez, en su sentencia de 50 páginas, rechaza conceder al niño asilo político como habían pedido sus familiares de Miami (tíos y primos), entre otras razones porque sus parientes no tienen la patria potestad sobre el chico, a quien se declara "inmigrante excluible y deportable".
El Departamento de Justicia había dicho el 3 de enero que la única persona que puede ejercer la patria potestad era el padre.
La sentencia otorga la jurisdicción de decidir la repatriación a los departamentos de Emigración y Justicia. En teoría, la repatriación a Cuba del niño puede producirse en cualquier momento, aunque los abogados de la familia en Miami anunciaron ayer que recurrirán la sentencia ante la Corte de Apelación de Atlanta. Los letrados hablan incluso de recurrir al Tribunal Supremo. Los plazos previstos para estos recursos pueden superar los 10 meses, e incluso más.
En el avispero del exilio cubano en Miami la sentencia provocó indignación y desconcierto. Las reacciones han sido en algunos casos airadas. "La lesbiana de Janet Reno (fiscal general de Estados Unidos) se está burlando de nosotros... "Hay que darle candela a Clinton!", gritaba un anciano exiliado que fue marine en Vietnam.
En el mismo tono se pronunciaron durante todo el día los sectores más radicales. José Basulto, presidente de la organización Hermanos al Rescate (dos de sus avionetas fueron derribadas por cazas cubanos hace años), declaró que la sentencia se había producido por la "presión de Castro sobre Clinton, que se deja hacer". En los mismos términos se pronunciaron portavoces de otras organizaciones, como la poderosa Fundación Cubano-Americana, que dirige Jorge Mas.
Los alrededores de la calle 8 de Miami --la arteria donde se concentran tradicionalmente los exiliados cubanos-- eran ayer un hervidero. El tradicional restaurante Versalles, especialista en platos criollos, colgó el letrero de completo al mediodía, mientras las conversaciones subían de tono. La mayoría de los comensales condenaba a voces la decisión del juez Moore: "Caballero, qué país es éste donde hay tantas leyes y tan poca justicia", dijo uno de los tradicionales clientes.
Hasta el alcalde demócrata de Miami, Alex Penelas, criticó la sentencia y animó a los abogados de la familia de Elián a que recurran la sentencia. El sentimiento general entre los sectores moderados del exilio es precisamente que deben agotarse los recursos para ganar tiempo. "Dentro de un semestre o un año las cosas habrán cambiado", reiteró Penelas.