GRANMA, CUBA 150200 - Susana Lee
-AFIRMÓ CARLOS LAGE EN EL BALANCE ANUAL DEL MINVEC
Queremos más inversión extranjera en correspondencia con la política que hemos establecido, pero lo esencial de ese trabajo es el concepto de que se trata de un complemento del esfuerzo de desarrollo del país, orientado a aquellas áreas donde, por las necesidades de introducir tecnología, capital o mercado, o para garantizar ese desarrollo, no podemos hacerlo por nosotros mismos.
Lo anterior fue expresado por Carlos Lage, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, en sus conclusiones del balance anual de 1999 del Ministerio para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica, efectuado el sábado último y al que asistieron los miembros del consejo de dirección ampliado y representantes de otros organismos centrales.
En tal sentido, insistió en la importancia de la revisión de las oportunidades de negocios porque requiere de una actualización sistemática para tener identificadas cuáles se necesitan, en qué sector, qué forma preferimos, e ir a buscarlas, a promoverlas.
Retomando el tema del tiempo de negociación -muy debatido en el balance pasado-, y las demoras que se producen desde el inicio hasta que se firman (durante 1999 se redujo de 15 a 13 meses el lapso promedio), reiteró que no solo se pierden recursos materiales y dinero, al no producirse ingresos a partir de lo previsto -no es lo mismo, dijo, un hotel que empiece a generar ingresos en dos años que en tres-, sino que ocasiona daños al prestigio y la imagen del país ante los inversionistas.
Al orientar que se siga profundizando en las causas que demoran las negociaciones para continuar reduciendo esos plazos, precisó que deben analizarse también, bajo ese prisma, complicaciones adicionales que se les presentan a los inversores en un segundo momento, una vez concluidas las negociaciones, y que, igualmente, retrasan el comienzo de la inversión.
Sobre el particular, puntualizó que este tipo de proceso debe estar siempre precedido de una directiva de negociación, mediante la cual cada organismo defina desde el equipo negociador hasta los objetivos que se buscan en ella pues no se desarrolla espontáneamente, sino sujeta a normas prestablecidas, y a partir de estas fiscalizar bien el tiempo y evitar las demoras innecesarias antes y después que se aprueba la inversión.
En sus palabras recordó que la inversión extranjera en Cuba se inició prácticamente en esta década, sin experiencia, y que las regulaciones se han hecho sobre la marcha, en medio, por demás, de una descentralización importante de la economía. Ha habido una preocupación, un esfuerzo y una orientación para que existieran controles y que este proceso no fuera desordenado, pero pro-bablemente, expresó, haya algunas medidas y decisiones que requieren de un nuevo análisis en estos momentos.
Además de todo lo realizado y de los resultados, debemos ir encontrando las causas de las ineficiencias de los procesos de inversión extranjera, para evaluar hasta qué punto podemos flexibilizar determinados procedimientos.
Lage reconoció los avances registrados en lo relacionado con la supervisión y el control -uno de los señalamientos del año anterior-; y señaló la necesidad de seguir fortaleciendo los equipos de negociación de los ministerios, el reglamento o los procedimientos para la negociación, y la preparación de los compañeros, principalmente desde el punto de vista del componente jurídico así como la disciplina, imprescindibles en estos procesos.
Sobre el tema de la cooperación insistió en la utilidad de mantener análisis periódicos y precisos de lo que recibe el país, su evolución y tendencias, que tal como se informó durante la asamblea, en el caso del financiamiento de organismos internacionales han disminuido significativamente a escala mundial los recursos destinados a proyectos en los países en desarrollo; y en la prioridad de orientar la cooperación que se nos brinde a las zonas orientales del país.
Encomió en general las mejoras evidenciadas en los tiempos para poner en marcha un proyecto de cooperación, recepcionar y distribuir una donación, pero dijo que más allá de reducirlos de lo que se trata es de que no haya una sola falla porque sencillamente no hay razón para que existan. Son cuestiones que el país recibe en beneficio, que acepta recibir y, por tanto, tiene que cumplir los compromisos que corresponden en cada caso.
Acerca de la Zona Franca aclaró que lo fundamental de las que se han creado en el país es para estudiar esta modalidad de inversión que se desarrolla en el mundo globalizado de hoy, y de la que son principales beneficiarios las transnacionales y países en desarrollo por la mano de obra barata y las condiciones extremadamente ventajosas que les representa. Más que los ingresos que pueda producir, apuntó, lo que se quiere es determinar qué espacios podría tener en nuestras ideas de desarrollo del país, y mientras tanto, lo que tengamos, mantenerlo en un régimen estricto de control en el cumplimiento de las regulaciones establecidas.
Por último destacó cómo el MINVEC ha venido asumiendo su papel en la promoción de la inversión extranjera, en recibir y brindar cooperación, en recepcionar y utilizar los donativos. En la misma medida en que el Ministerio logra ser un organismo orientador, no solo controlador, sino orientador del resto de los organismos de la Administración Central del Estado, sobre qué criterios, sobre qué conceptos, con qué preparación debemos enfrentar cada una de estas tareas, en esa misma medida se va elevando la autoridad del organismo, se va haciendo más eficiente el trabajo del organismo.
Durante la reunión la ministra, Marta Lomas, hizo un resumen de los principales resultados de la gestión del MINVEC en 1999 y fueron reconocidos los cuadros más destacados del organismo en la etapa.
-RESULTADOS PRINCIPALES DE 1999
Al cierre del año se encontraban en activo 374 asociaciones económicas internacionales, correspondientes a 32 sectores o ramas de la economía y cuyos socios extranjeros provienen de 46 países (52% de la Unión Europea, 19% de Canadá y 18% de América Latina). España, Canadá e Italia siguen siendo las de mayor presencia. Del total, el 57% se materializó después de la Ley Helms-Burton. Solo en 1999 se crearon 58.
Se consolida el proceso de maduración de las inversiones, con incrementos del 26% en las ventas de las asociaciones, 25% en las exportaciones de bienes y servicios y 27% en los ingresos al país, con relación a 1998.
Se eleva considerablemente la actividad de supervisión y control de la inversión extranjera, ejecutándose 60 supervisiones (de 35 en 1998 y solo 8 en el 97) y 273 visitas de control.
Se mantienen 294 operadores en las 3 Zonas Francas existentes, en su mayoría concentrados en la actividad comercial y de servicios.
Suman 45 los Acuerdos de Promoción y Protección Recíproca de inversiones concertados, de ellos 11 en 1999 y 30 después de la Ley Helms-Burton. Asimismo se firmaron dos acuerdos para eliminar la doble tributación fiscal y hay cinco en negociaciones.
Se mantienen relaciones de colaboración bilateral con 141 países, de ellos 93 con comisiones mixtas. En 1999 se efectuaron 44 sesiones de este tipo (de 35 en 1998).
Al cierre del año habían prestado colaboración en el exterior 9 736 especialistas y técnicos, de los cuales aproximadamente el 50% son cooperantes de la salud. De ese total 1 642 son colaboradores internacionalistas de forma permanente dentro del Plan Integral de Salud que se desarrolla en Centroamérica, Haití y Africa y 463 brindaron sus servicios en brigadas emergentes.
En total, desde 1963 en que se envió la primera brigada médica internacionalista a Argelia hasta 1999, 138 806 cubanos han prestado su ayuda desinteresada en decenas de países del mundo.