GRANMA, CUBA 231299 / María Julia Mayoral y Sara Más
Importantes reflexiones de Fidel acerca de lo logrado en Cuba. Aprobó la Asamblea Ley del Presupuesto del Estado para el próximo año y rendición de cuenta de la Industria Básica. Decidieron llamar al 2000 Año del 40 Aniversario de la Decisión de Patria o Muerte
El crecimiento de un país no se mide solo por los crecimientos económicos o por números superiores, sino cuando se eleva el bienestar de su población, su nivel de salud o se prolongan los años de vida, destacó Fidel durante el debate del proyecto de Ley de Presupuesto del Estado para el 2000, cuyo contenido fue finalmente aprobado por la Asamblea Nacional del Poder Popular en su última jornada de trabajo en este período ordinario de sesiones.
De tal forma, el Comandante en Jefe significó la importancia de no quedar en los números fríos y aprender a interpretarlos constantemente. Los números dicen mucho; pero hace falta profundizar más si se quiere saber en toda su magnitud el milagro que el país ha hecho.
El logro mayor, comentó, es del pueblo que ha sido capaz de soportar y resistir todos estos años; el que ha aportado el dinero que no nos prestó ningún banco.
En esta sesión, la Asamblea también aprobó denominar al 2000 como Año del 40 Aniversario de la Decisión de Patria o Muerte, a partir de las propias propuestas de varios diputados, quienes consideraron importarte recordar la decisión de avanzar de nuestro pueblo aún en las adversidades mayores como mismo se hizo cuatro décadas atrás ante el criminal acto de sabotaje al barco La Coubre, cuando Fidel dijera por primera vez esa frase, convertida en legendaria consigna y símbolo de nuestra entereza.
Durante esta jornada final en el Palacio de las Convenciones, tuvo lugar la rendición de cuenta de la Industria Básica, a cargo del ministro Marcos Portal, luego de concluir el intercambio sobre el presupuesto, iniciado con el informe de Manuel Millares en nombre del Consejo de Ministros.
Correspondió a Osvaldo Martínez exponer los juicios de la Comisión de Asuntos Económicos en torno a las proyecciones presupuestarias y a Leonardo Martínez, emitir las consideraciones sobre la Industria Básica, por parte de la Comisión para la Atención a la Actividad Productiva.
Fue significativo que Millares no se limitó a brindar datos precisos sobre los estimados de la ejecución del presupuesto durante este año y de las perspectivas para el venidero. Expuso lo ocurrido durante este último decenio y confirmó la tesis de que no solo el país avanza en términos macroecómicos, sino en la calidad de vida de su población.
Fidel insistió en no olvidar nunca lo que verdaderamente enriquece a un país y señaló que la salud, la educación y cultura también significan riqueza. Se puede tener incluso bajos índices de crecimiento económico por múltiples razones, pero crecer con todos los médicos, maestros y profesionales, quienes también incrementan nuestra enorme riqueza.
"Esa es la riqueza vista con ojos humanos, socialistas, no con los espejuelos del capitalista", comentó para agregar que el objetivo de nuestra sociedad es que la gente viva mejor, con seguridad, salud, tranquilidad y bienestar.
Manifestó que el sacrificio del pueblo cubano, junto a un trabajo incomparablemente superior en la administración del Estado y la empresa socialista, han sido el principal aporte que han permitido esos resultados.
Agregó Fidel que existen suficientes razones para sentirse alentado con lo que se está haciendo, sobre todo porque no hemos acudido a ningún organismo financiero internacional. El mérito nuestro, concluyó, es que crecemos con nuestra fuerza.
En opinión de los diputados, los resultados de la economía marcan un estilo para seguir trabajando y se convierten en contundentes argumentos frente a quienes quieren imponer hoy un modelo neoliberal inviable. Abogaron por dar amplia divulgación a los informes evaluados y solicitaron aclaraciones acerca de la diversificación de las exportaciones, el desarrollo de la biotecnología y la industria farmacéutica, los beneficios de la asistencia social, las posibilidades de mejorar las prestaciones en especie y los incrementos salariales en varios sectores, entre otros asuntos.
Cuando llegó el momento de pronunciarse sobre el informe de la Industria Básica, sobraron los comentarios: una cerrada ovación sirvió para sintetizar el reconocimiento a los trabajadores y jefes del sector, pues ninguno de los elementos planteados por Marcos Portal eran ajenos a los integrantes del máximo órgano del Poder Popular, con antelación habían palpado la realidad directamente en centros productivos, así como examinado una amplia información junto a los directivos principales del organismo y sus entidades.
Algo parecido sirvió de antesala al tema del presupuesto, pues el proyecto fue objeto de pormenorizado estudio y debate en las comisiones parlamentarias con la participación de los representantes del Ministerio de Finanzas y Precios
-REALIDADES PARA AQUILATAR LA CAPACIDAD DE NUESTRO PUEBLO
María Julia Mayoral y Sara Más
Proyecciones del Presupuesto en el 2000 y algunos datos para constatar cuánto hemos hecho en el último decenio. Situación y perspectivas de la Industria Básica
El Proyecto de Ley del Presupuesto del Estado para el 2000 tiene como objetivos primarios continuar la elevación de la eficiencia en las empresas estatales, consolidar la política fiscal y el papel del presupuesto en el logro de la estabilidad macroeconómica, sin afectar los beneficios sociales, destacó Manuel Millares, quien en nombre del Consejo de Ministros, presentó la propuesta legislativa.
Millares recordó que a pesar de los incrementos de gastos presupuestados durante 1999, se espera liquidar el Presupuesto anual con un déficit menor al aprobado en alrededor de 100 millones de pesos, lo cual fue posible por el sobrecumplimiento en más de 900 millones del plan de ingresos considerado originalmente en la Ley.
En el año que termina -comentó-, los resultados favorables permiten reducir al 2,4 por ciento la relación del déficit con el PIB, calculado a precios corrientes, y sirven de base para proponernos metas aún mayores en el desarrollo socioeconómico.
Según destacó, para el 2000 la cifra máxima del déficit presupuestario será 745 millones de pesos, que significa una relación del 2,8 por ciento sobre el Producto Interno Bruto previsto, con un crecimiento de la economía del 4 por ciento en el año.
Resulta significativo que más del 70 por ciento de las erogaciones en las actividades presupuestadas, se destina a las actividades priorizadas, es decir, a educación, salud pública, seguridad y asistencia social, mantenimiento y reparación de viviendas y servicios comunales.
Solamente en la educación se prevén gastos por 2 050 millones de pesos, 185 millones más que el gasto estimado en 1999. La Salud Pública dispondrá de 1 732 millones de pesos, con ello se respalda, entre otros aspectos, el ingreso a la vida laboral de los nuevos médicos y técnicos, el aumento de las reparaciones de instalaciones hospitalarias, la continuación del programa de vacunas y las campañas contra los vectores.
Según los cálculos, en el 2000 ascenderán a 1 400 000 las personas que reciben su pensión mes a mes, indefectiblemente, sin fallo ni demora alguna. Esto encontrará pleno amparo con el destino de 1 800 millones de pesos, incluyendo los casos de invalidez parcial y las prestaciones a la mujer trabajadora para atender a sus hijos hasta los seis meses de edad. En tanto, se incrementarán en algo más de un 15 por ciento los fondos asignados a la asistencia social.
Se dedican 143 millones a la conservación del fondo habitacional, lo cual seguirá siendo insuficiente en comparación con las necesidades del pueblo, pero representa un 13 por ciento más que lo presupuestado este año.
Por el Presupuesto del Estado -indicó Millares- se cubre aproximadamente el 53 por ciento del gasto total del plan de ciencia y técnica, el resto se asume por los recursos de las empresas, muy por encima de lo alcanzado este año, lo cual demuestra una vinculación superior de las investigaciones científico técnicas con los intereses de la producción.
Vale resaltar -opinó- que a la protección del medio ambiente serán dedicados algo más de 150 millones de pesos por el presupuesto, a lo cual se sumarán los recursos que dedican las empresas a esos fines, en cumplimiento de las legislaciones vigentes.
Hace solo siete años -llamó la atención-, el Presupuesto del Estado subsidió pérdidas a las empresas estatales por 5 434 millones de pesos y por todas las medidas aplicadas para el saneamiento financiero, tales erogaciones no deberán exceder este año los 1 040 millones de pesos, y más significativo aún: en el 2000 será apenas un 11 por ciento de lo financiado en 1993, por ese concepto.
En resumen, los gastos totales llegarán a 14 270 millones de pesos, un 8,2 por ciento superior al presupuesto original de este año. Para enfrentar ese nivel y mantener el déficit presupuestario dentro del rango deseado, habrá que recaudar no menos de 13 525 millones de pesos.
Como los avances no pueden medirse solo por los indicadores macroecómicos, Millares comentó que a partir de 1990, en el período especial, hemos graduado 301 599 profesionales de nivel superior, de ellos 60 508 en ciencias médicas, 121 178 pedagogos y 59 098 en ciencias técnicas y agropecuarias, sin contar lo sucedido en los restantes niveles de enseñanza.
Durante la última década, fueron destinados 16 200 millones de pesos a la seguridad y asistencia social: Actualmente reciben ese beneficio más de 1 500 000 ciudadanos, 261 000 más que hace diez años atrás.
Pero no se cubren únicamente esas necesidades primarias, funciona una amplia red de instituciones culturales, entre ellas 277 casas de cultura, 352 bibliotecas públicas, 247 museos y 123 galerías de arte; en este decenio suman 5 305 y 980, respectivamente, los graduados en los niveles medio y superior de la enseñanza artística.
Reconocimiento, prestigio internacional e importantes lauros en eventos internacionales lograron en el período los escritores y artistas, en tanto los éxitos deportivos fueron en aumento, ahí se inscriben el primer lugar mantenido en los juegos centroamericanos y del Caribe, en los XI Juegos Panamericanos celebrados en Cuba y las posiciones destacadas en las competencias olímpicas, entre otros progresos en ese campo. Hubo en la etapa también desarrollos significativos en la producción de vacunas y de equipos médicos de alta tecnología.
Todas estas -concluyó- son realidades innegables, que aquilatan la capacidad de un pueblo convencido de sus ideales, aspiraciones y de la victoria final.
-CRECEMOS SIN RENUNCIAR A LA JUSTICIA
La economía ha alcanzado un crecimiento entre los más altos de América Latina y del mundo, sin renunciar a la justicia social y la solidaridad entre los cubanos y con otros pueblos, aun en medio de una guerra económica, afirmó Osvaldo Martínez, presidente de la Comisión de Asuntos Económicos.
Al leer el dictamen de la comisión, el economista significó el mejoramiento de indicadores de eficiencia, que el azúcar dejó de ser el único sector de la economía no incorporado al proceso de recuperación iniciado en 1995 y los incrementos en la producción de petróleo y de gas.
También resaltó la estabilidad y tendencia al fortalecimiento del peso, en medio de la turbulencia financiera, los ataques especulativos y el desplome de tasas de cambio prevalecientes en los tres últimos años.
No obstante, reconoció, el alto crecimiento no puede aún compensar el fortísimo golpe recibido por la economía en los primeros años de la década y los negativos efectos de la guerra económica y extraeconómica que contra nosotros libra Estados Unidos, incluidas la persecución a los inversionistas, la prohibición de vender medicinas, la fabricación de calumnias contra nuestros deportistas, hasta el secuestro y la atroz manipulación de un niño de 6 años.
Aunque todavía no se alcanzan todos los índices deseados, señaló, el presupuesto del Estado mantuvo el déficit por debajo de lo previsto, muy favorable respecto al déficit fiscal de 3,2% del Producto Interno Bruto como promedio para América Latina en 1999.
Pero la simple comparación numérica no basta para entender las diferencias entre uno y otro casos. En Cuba es el resultado de la política emanada de una consulta popular democrática y masiva, mientras en América Latina es el triste emblema de una práctica de implacable reducción del gasto social aplicada por más de 15 años en cumplimiento de exigencias fondomonetaristas, explicó.
A criterio de la Comisión, las propuestas de Plan y Presupuesto para el año 2000 dan continuidad a la recuperación de la economía nacional. El crecimiento del PIB previsto entre 4% y 4,5% -acotó Martínez- no significa en modo alguno un retroceso.
En condiciones de fuerte restricción financiera externa y acompañado de indicadores de eficiencia en ascenso, comentó, ese sería un buen resultado que una vez más estaría por encima del crecimiento promedio latinoamericano, que según pronósticos de la CEPAL no iría más allá de 3,6%, a pesar de que ninguno de sus países se encuentra económicamente bloqueado por EE.UU.
Dentro de pocos días, cuando vivamos en el 2000, dijo, lo haremos con una economía que, aunque bregando contra enormes dificultades, crece y avanza en eficiencia, con una sociedad que no rinde los valores de equidad y solidaridad que la Revolución le entregó, con una cultura orgullosa de ser escudo y espada contra el pensamiento deshumanizado y rapaz, con una dignidad de pueblo enraizada en 40 años de combates, con la convicción de que la resistencia cubana en esta década es un valor de fuerza universal frente al modelo de salvajismo antisocial que se nos propone como sociedad de la abundancia.
Para ilustrar el mundo real de la inequidad creciente, se refirió a las 200 personas más ricas del mundo, cuyo ingreso es superior a 500 dólares por segundo, mientras en el Tercer Mundo 1 300 millones de seres humanos viven con menos de un dólar diario.
La llamada "magia del mercado", agregó, coexiste en Estados Unidos con la realidad de que en ese país alrededor del 21% de la población es funcionalmente analfabeta y existen 30 millones de sus habitantes, incluidos 13 millones de niños menores de 12 años de edad, que padecen hambre debido a la dificultad para obtener los alimentos necesarios.
Es repulsivo entonces que pretendan manipular con fetiches consumistas a un niño cubano nacido en este país pobre y pequeño en el que hambre y analfabetismo son ingratos recuerdos de un pasado de "magia del mercado" y obediencia a Estados Unidos, afirmó el diputado.
-PALPABLES APORTES DE LA INDUSTRIA BASICA A LA ECONOMIA Y LA POBLACION
Las afectaciones a la economía y la población causadas por el deficiente servicio eléctrico, deberán quedar resueltas, en lo fundamental, en el año 2000, al concluir la ejecución de un programa de inversiones por un monto total de 1 000 millones de dólares, precisó Marcos Portal, ministro de la Industria Básica, en la rendición de cuenta de ese organismo a la Asamblea.
Tales mejorías incluyen la modernización de centrales termoeléctricas, la instalación de nuevas capacidades de generación en plantas como la de Felton en Santiago de Cuba y todo lo concerniente al Programa de Ahorro de Energía.
Entre las dificultades por vencer, Portal también ubicó el déficit de combustible doméstico. Al respecto informó que en los próximos 18 meses más de 700 000 familias, el 30 por ciento de la población cubana, se beneficiará por la sustitución de keroseno por gas licuado en las ciudades de La Habana y Santiago de Cuba y la ampliación de la red de gas manufacturado con gas natural en la capital.
Dio detalles de los avances en la búsqueda, exploración y explotación de petróleo, lo cual dio pie a un fluido intercambio con el Comandante en Jefe, quien se interesó por nuevas precisiones acerca de los estudios y explotación de nuevos yacimientos, la aplicación de tecnologías de avanzada y por datos comparativos de esa actividad en diferentes partes del mundo.
Portal explicó los pasos dados con vistas a la reorganización del ministerio y sus fábricas y empresas, cuyo saldo más importante estuvo en el traslado a estas últimas de la responsabilidad y la autoridad que les corresponde en la administración de los recursos humanos, materiales y financieros, lo cual está produciendo un efecto positivo en ambos niveles.
Describió las vías empleadas para enfrentar la desintegración del campo socialista y lograr nuevos mercados, capital y tecnología en las actividades petroleras y en las industrias del níquel y el cobalto, donde ganan terreno diferentes modalidades de negocios con compañías extranjeras de alto nivel mundial.
Por último, caracterizó cómo proyecta el organismo y sus diferentes ramas iniciar el tercer milenio y reiteró el propósito de restablecer la calidad del servicio eléctrico, garantizando el desarrollo de todas las ramas de la economía, así como finalizar el año próximo con la extracción de más de 3 millones de toneladas de petróleo crudo y una importante producción de gas natural que permitirá realizar el 70 por ciento de la generación eléctrica con combustibles nacionales y al mismo tiempo beneficiar a 3 millones de personas con el servicio de gas licuado y natural para el uso doméstico.
Estas últimas proyecciones -aclaró- no incluyen toda la potencialidad de la franja petrolera norte cubana ni la exploración y explotación en áreas de aguas profundas.
A partir del 2000, la industria del cemento entregará 200 000 toneladas para la extensión en el país de la experiencia iniciada en el barrio de Cayo Hueso en cuanto a las intervenciones urbanísticas y así facilitar la reparación de viviendas, esto será solo una parte de lo que se empleará en el consumo interno e incluso dentro del plan de la vivienda, pero resulta importante significarlo por su trascendencia.