LA ESTRELLA DIGITAL 141299
González Quintana entregó a dos funcionarios estadounidenses de Naturalización los documentos que prueban su paternidad
Funcionarios de inmigración norteamericanos se entrevistaron ayer con Juan Miguel González Quintana, padre del niño balsero cubano Elián, cuya custodia motivó una acalorada disputa entre los dos países. El padre reclama la custodia de su hijo y exige que sea devuelto a la isla.
Los dos funcionarios del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) de Estados Unidos se reunieron con González Quintana, que reclama el regreso de su hijo, en su casa de Cárdenas, unos 150 kilómetros al este de La Habana, confirmaron fuentes oficiales.(---)
Ayer comenzó en La Habana la segunda ronda anual de las conversaciones migratorias entre Estados Unidos y Cuba sobre el trasfondo de la crisis provocada por el caso de Elián González.
El jefe de la delegación cubana y presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, declaró antes de comenzar las conversaciones que "habiendo comprobado quién es el padre, lo único que queda por hacer es entregárselo".
Alarcón dio a entender que González Quintana había entregado a los funcionarios estadounidenses la documentación que prueba que es el progenitor de Elián y que exigía el INS para su eventual regreso.
-TRÁMITES PARA EL REGRESO DEL MENOR
Sin embargo, no trascendieron los siguientes pasos que debe cumplir el trámite para la vuelta del menor con su padre.
"Una vez que han cubierto ese trámite formal, que es descubrir lo que todo el mundo sabe, que él (González Quintana) es el padre de Elián, lo único que debe hacer (el INS) es aplicar la ley, la norteamericana, la cubana, el derecho internacional, que implica que cuando un pequeño aparece abandonado sea entregado a su padre", señaló Alarcón.
La delegación norteamericana está encabezada por el subsecretario adjunto del departamento de Estado, William Brownfield, y el jefe de la oficina de Cuba del mismo, Charles Shapiro.
Según los observadores, con la presencia de Brownfield y Shapiro "subió el nivel" de la representación estadounidense en estas conversaciones.
Tras el éxodo de balseros (inmigrantes ilegales que viajan en precarias embarcaciones en el estrecho de la Florida) de 1994, Cuba y Estados Unidos firmaron los acuerdos para regular la emigración, uno de los escasos puntos de contacto entre los dos países que rompieron sus relaciones en 1961.
Por ellos, Estados Unidos se comprometía a entregar 20.000 visados anuales y a entregar a los inmigrantes que fueran interceptados en alta mar, sobre los que las autoridades cubanas no podrían tomar represalias.
Según fuentes oficiales, más de dos millones de cubanos de una población total de once participaron en las marchas y manifestaciones de la semana pasada para reclamar el retorno de Elián González.
En ellas, personalidades oficiales denunciaron que EEUU estimula la inmigración ilegal de cubanos y pidieron la eliminación de la Ley de Ajuste Cubano de 1966 que concede ventajas para obtener la residencia a los cubanos que lleguen a territorio norteamericano.