Al problema de la vivienda hay que dedicarle la mayor atención y los mayores esfuerzos

GRANMA, CUBA 021299 / Susana Lee

Por ser el más serio y más grave desde el punto de vista social que tiene el país. Afirmó Carlos Lage en la Reunión de Presidentes Provinciales. Principales programas constructivos proyectados para el 2000. Importante experiencia en Las Tunas. Factor clave: la participación popular. Participó Raúl en el análisis del tema.

El problema de la vivienda, sin duda, es el más serio y más grave que tiene el país desde el punto de vista social, y tiene que ser, por tanto, para los órganos locales del Poder Popular y para todos nosotros, al que más atención le prestemos, en el que hagamos los mayores esfuerzos, donde utilicemos los recursos de la mejor forma y para el que contemos con la mayor participación de la población.

Con esas palabras definió Carlos Lage, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, las ideas clave para enfrentar la situación actual y las perspectivas para afrontar la problemática de la vivienda en las venideras etapas, uno de los asuntos más analizados durante la Reunión de Presidentes de los Consejos de la Administración provinciales y del municipio especial Isla de la Juventud, efectuada este lunes en el Palacio de las Convenciones y que contó con la participación del General de Ejército Raúl Castro.

El tema fue introducido por Juan Mario Junco, ministro de la Construcción, a partir de la presentación del proyecto de programas constructivos de la vivienda para el año 2000 y las indicaciones para asegurarlos, y de la explicación de la experiencia que desde hace algunos años se desarrolla con significativos resultados en la provincia de Las Tunas.

La extensión gradual del llamado Plan Cayo Hueso a todo el país abre una posibilidad en la conservación de las viviendas.

En su exposición, sustentada en cifras, el titular del MICONS explicó la evolución de la construcción de viviendas en el país desde 1959 a la fecha, con énfasis en los programas e inversiones ejecutados entre 1987 y 1989 para llegar a terminar 100 000 viviendas por año, el posterior decrecimiento de los niveles de edificación a principios de esta década y el inicio de su recuperación basada en tecnologías de bajo costo y el incremento de las producciones locales de materiales alternativos.

Según informó lo proyectado para el 2000 prevé:

* Terminar 50 000 viviendas -33 000 por los sectores estatal y cooperativo, 15 000 por esfuerzo propio de la población y 2 000 autofinanciadas por organismos-, lo cual supone un crecimiento del 20% respecto a lo alcanzado este año (el estimado es de 41 500).

* Ejecutar 240 000 acciones de conservación y rehabilitación, 145 000 de ellas por vía estatal que incluyen 95 000 reparaciones y 50 000 rehabilitaciones. El resto sería, fundamentalmente, por el esfuerzo propio de la población mediante la extensión del Plan Cayo Hueso. Estos niveles representan un 38% de incremento con relación a lo planificado en 1999.

* Erradicar 52 000 pisos de tierra, con lo que deberán quedar eliminados los existentes.

* Vender 28,5 millones de pesos en materiales a la población, millón y medio más que el plan de este año.

En cuanto a las principales indicaciones para asegurar estos propósitos, Junco se refirió a la elevación de los niveles, surtido y calidad de las producciones locales de materiales y componentes para la vivienda y las urbanizaciones, fundamentalmente elementos de pared, piso y techo; potenciar las producciones de cerámica roja, empleando crudo nacional en lo esencial, y continuar fortaleciendo el proceso inversionista de la vivienda, que incluye mejorar la calidad de los proyectos y elevar el control del destino y empleo de los recursos materiales y financieros asignados para evitar desvíos y usos indebidos.

 

 

-PARTICIPACION POPULAR: CLAVE EN LA EXPERIENCIA DE LAS TUNAS

Al final de su intervención el Ministro de la Construcción destacó que Las Tunas ha venido desarrollando en los últimos 3-4 años un programa de construcción de viviendas para las zonas rurales, que constituye un ejemplo para el país, basado en el incremento de producciones locales a partir de elementos de cerámica roja, de la técnica del mampuesto (piedra, cocó y cemento) y de una amplia participación popular.

En tal sentido Rafael Peña, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en ese territorio, explicó que a pesar de los esfuerzos constructivos de la Revolución en la vivienda (se terminaron casi 100.000 desde el 59 a la fecha), en los primeros años de la década el ritmo de ejecución se deterioró de forma significativa y, como en todo el país, la provincia se vio ante necesidades acumuladas de nuevas viviendas, un fondo habitacional con el 56% entre regular y mal estado (46 000), de ellas 26 000 bohíos o inmuebles inhabitables que exigían reposición, básicamente en zonas rurales y en la periferia de pueblos y ciudades, y fuertes restricciones materiales.

Fue entonces que diseñaron un programa sustentado en la utilización de recursos naturales de las localidades y en la incorporación de la población a la construcción de sus propias viviendas, que hoy se desarrolla en 280 comunidades de los ocho municipios, y cuenta con el apoyo de organismos y entidades del territorio que designan a profesionales y especialistas como patrocinadores de esta tarea en las diferentes áreas para asesorar técnicamente la ejecución.

Más allá de los números (este año terminarán unas 3 000 viviendas y rehabilitarán otras 2 000 y tienen 7 000 en diferentes fases de construcción; han producido millón y medio de tejas criollas; emplean marabú en la fabricación de puertas, ventanas y algunos muebles), del ahorro de cemento que implica el mampuesto (más de una tonelada menos comparada con las tradicionales de bajo costo) y de algunas reglas propias para elevar la cultura habitacional, como la prohibición de construir casas de madera y techo de guano o el uso de celosías a modo de ventanales, o para incentivar la celeridad constructiva -no hay escalafón para entregar materiales sino que prima que "al que más avanza es al que más se ayuda"-, Peña insistió en que la participación de la gente, de la familia en la construcción de su vivienda, es lo que le da valor a este movimiento popular y rinde tales frutos.

En tal sentido Raúl destacó su reciente experiencia en la Asamblea Municipal del Partido en Colombia, cuando la delegada del Poder Popular en la zona de San Rafael expuso cómo llevan a cabo allí este programa (hay 200 casas en ejecución) y el significado psicológico, político e ideológico que tiene cada vez que se concluye una vivienda, y cómo el pueblo participa, ayuda a los vecinos, la tranquilidad que esto representa.

 

 

-EL PEOR PROBLEMA ES EL TECHO

En el curso del diálogo entre Raúl y Peña, se autorizó que la provincia sume a las 2 800 viviendas inscritas en el plan de terminaciones para el año próximo, otras 3 450 que tienen en avanzado estado de ejecución, a las que básicamente les faltaban los techos y utilizarán para ello tejas que elaborarán a partir de planchas de zinc que no tenían un destino predeterminado y solicitaron con este fin.

Con posterioridad José A. Leyva, Rolando Calzada, Ramón Díaz Alcántara, Mercedes Escuredo, Manuel Cortés, José Hernández, Alexis Melgarejo, Víctor Ramírez y Vidal Pérez, presidentes provinciales del Poder Popular en Granma, Guantánamo, Holguín, Camagüey, Santiago de Cuba, Cienfuegos, Villa Clara, Matanzas y Pinar del Río, respectivamente, informaron de la situación en sus provincias, los planes que ejecutan, sus prioridades y los principales problemas que afrontan.

Quedó claro, en base a sus exposiciones, que no en todos los territorios se puede diseñar o extender la experiencia de Las Tunas, pero tanto Lage, como José Ramón Machado Ventura, Alfredo Jordán y Mario Cabello, presidente del Instituto de la Vivienda, precisaron la importancia del concepto, que descansa en la participación popular y en organizarla adecuadamente de acuerdo con los materiales locales que existan, las características de cada lugar y el análisis técnico que determine el tipo de vivienda que se puede hacer.

Lo importante es que se entienda el sentido de este movimiento masivo para construir viviendas, meterse en el problema... Solo así "prenderá" y se podrá apreciar el cambio sustancial que se necesita y para lo que el país ha estado disponiendo recursos financieros -que no abundan- desde este año y los aumentará el próximo, con miras a incrementar la producción de cemento y otros materiales de construcción con ese destino.

Sobre el tema Raúl recordó el programa iniciado en Jagüey Grande y la Isla de la Juventud de convertir escuelas en el campo (por el decrecimiento de la matrícula en ese nivel de enseñanza, dada la estabilidad demográfica del país, se encuentran en desuso desde hace unos años) en edificios de apartamentos, e instó

a mantenerlo en planes para darles utilización a esos inmuebles (más de 50 en el país).

Durante el debate, finalmente, se abordaron otras situaciones críticas como las filtraciones tanto en los techos como en entrepisos, que constituye uno de los problemas más complejos a enfrentar, y sobre lo cual Lage explicó que el Gobierno encomendó el estudio de las alternativas posibles al Ministerio de la Construcción y el Instituto de la Vivienda, y que en estos días se examinarán las propuestas en la Comisión Central de Divisas.

Debemos aprovechar, dijo, todas las posibilidades que se nos abren en la conservación de la vivienda, con la extensión del Plan Cayo Hueso, que se incrementará el año próximo, y en la construcción de nuevas viviendas, con la generalización de la experiencia de Las Tunas de la participación popular, sobre todo para acelerar la solución de este vital problema a las personas que viven en las viviendas más precarias. En esto se podrá dar una respuesta mayor el año que viene, que nos permitirá gradualmente ir transformando la situación, aunque no tan rápido como quisiéramos pues las necesidades acumuladas son grandes, concluyó.

A la reunión, presidida también por José Ramón Machado Ventura y Ricardo Alarcón, asistieron, además, vicepresidentes del Consejo de Ministros, titulares de numerosos organismos de la Administración Central del Estado, integrantes de la dirección de la Asamblea Nacional del Poder Popular y de sus comisiones permanentes de trabajo, y otros funcionarios del Gobierno y el Partido.

 

-PROMEDIO ANUAL DE VIVIENDAS TERMINADAS POR QUINQUENIO

Quinquenio Viviendas terminadas Viviendas terminadas por mil habitantes

1959-63 17 089 2,30

1964-70 8 787 1,06

1971-75 15 937 1,77

1976-80 17 467 1,79

1981-85 37 196 3,67

1986-90 39 197 3,76

 

Notas.-

* Esta tendencia en ascenso, colapsó a inicios de la década de los 90, decreciendo los niveles de ejecución hasta 21 900 en 1992, un 53% de los niveles promedio alcanzados en el quinquenio anterior, por carencia de recursos energéticos, materiales y financieros.

* En cantidad de viviendas el promedio mayor se logrará al cierre del presente quinquenio 1996-2000 con 49 500 por año, pero por mil habitantes será inferior, con 2,80.