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LA HABANA (Reuters) - El presidente de Cuba, Fidel Castro, anunció el lunes que no asistirá a la cumbre de la Organización Mundial de Comercio en Seattle y acusó a las autoridades de Estados Unidos de respaldar un ``complot"" para que lo arrestaran cuando pisara territorio estadounidense.
El anuncio, que lo hizo en forma de una carta pública al legislador demócrata estadounidense que lo invitó a Seattle, puso fin a días de intensa especulación en los medios sobre la posible participación del veterano líder cubano en la conferencia ministerial de la OMC.
En una carta dirigida al representante Jim McDermott, del estado de Washington, Castro citó los movimientos de exiliados cubanos anticomunistas en Estados Unidos para que sea arrestado por el cargo de ``asesinato"" tan pronto pisara territorio estadounidense.
Dejó en claro que un intento de detenerlo por la fuerza en Seattle habría dado como resultado ``inevitable"" un "sangriento conflicto armado entre Cuba y Estados Unidos". (---)
``Era incuestionable el complot que con el apoyo del Departamento de Estado se llevaba a cabo contra mi viaje a Seattle"", escribió Castro en la carta de seis páginas fechada el 29 de noviembre, que fue distribuida a la prensa extranjera en La Habana.
El líder cubano agregó que le era claro que el gobierno de Estados Unidos no deseaba que asistiera a la reunión cumbre de la OMC.
De haber asistido, se esperaba que utilizaría el evento internacional para denunciar una vez más el largo embargo económico que mantiene Estados Unidos contra Cuba y también que proclamara su bien conocida oposición al sistema capitalista mundial.
``Tuve la certeza de que el Departamento de Estado no me concedería la visa. Por ello, no me moleste siquiera en solicitarla. No quería ser sometido a esa humillación", dijo Castro. (---)
En su carta, el gobernante de 73 años dejó en claro que tenía intenciones de asistir a la cumbre de Seattle que comienza el martes y que había recibido muchas peticiones de instituciones y personalidades para entrevistas y para que dictara charlas.
``Me preparaba febrilmente para ello", dijo en la carta.
Castro explicó que había leído versiones de prensa de que sus adversarios políticos, como el legislador cubano-americano Lincoln Díaz Balart y la anticomunista Fundación Nacional Cubano-Americana, con sede en Miami, gestionaban su arresto.
Ellos, junto a otros adversarios políticos en el exilio, acusaron a Castro de ser personalmente responsable por la muerte de los cuatro pilotos del exilio cuyos aviones fueron derribados sobre el mar al norte de La Habana.
Castro dijo que había esperado para observar la reacción del gobierno de Estados Unidos a esa petición de los exiliados buscando su detención.
Agregó que en una reunión con un alto diplomático cubano en Washington el viernes pasado, funcionarios del Departamento de Estado le advirtieron de ese posible resultado ante la probabilidad de un viaje a Seattle.
Funcionarios estadounidenses usaron ``los mismos argumentos de la mafia extremista cubano-americana"", dijo Castro. Incluso los acusó de estar ``lavándose las manos como Poncio Pilatos"".
``Yo no podía viajar a territorio norteamericano si los voceros oficiales del gobierno declaraban la visita "inapropiada", o, peor aun, participaban conscientemente de una gran provocación en Seattle"", dijo. La última visita de Castro a Estados Unidos desde la Revolución cubana en 1959, fue a la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, en 1995.
El presidente cubano dijo que el ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez, encabezaría la delegación cubana a la OMC. En la misma también tomará parte el ministro de Comercio Exterior, Ricardo Cabrisas.