El presidente cubano oye las recomendaciones de otros gobernantes "con la sonrisa de la Gioconda y la bíblica paciencia de Job"

LA ESTRELLA DIGITAL 171199

Castro: Es "imposible" que Cuba abandone "los caminos de la revolución

Cuba había sido la eterna excluida de toda reunión política en América

Afirma que se concedió a Cuba la cumbre al pensar que hoy su actual régimen ya no existiría

Primera reunión de los latinoamericanos sin ser convocados por Washington

El líder cubano dice que se dudaba que su país resistiera el desplome del bloque socialista

España y Portugal son imprescindibles puentes con una Europa que se une a Iberoamérica

Castro aseguró que es "imposible" que Cuba abandone "los caminos de la revolución y el socialismo", y que oye los consejos de otros gobernantes "con la sonrisa de la Gioconda y la bíblica paciencia de Job".(---)

Al inaugurar ayer en La Habana la IX Cumbre Iberoamericana, el presidente anfitrión, Fidel Castro, dijo que escucha educadamente los consejos de sus colegas de abandonar el socialismo, pero que no los seguirá.

Castro aseguró que es "imposible" que Cuba abandone "los caminos de la revolución y el socialismo", y que oye los consejos de otros gobernantes "con la sonrisa de la Gioconda y la bíblica paciencia de Job".

En un discurso de quince minutos, afirmó además que se concedió a Cuba la sede de esa cumbre sólo porque a principios de la década se pensaba que para hoy su actual régimen ya no existiría.(---)

También dijo que Cuba era entonces "la eterna excluida de toda reunión" en América, que muchos le miraban con curiosidad y hasta con lastima, y que se dudaba que su país resistiera el desplome del bloque socialista.

Se le veía como "la oveja negra que representaba a un pueblo rebelde y tenaz que treinta años antes se apartó del rebaño para seguir su propio camino y estaba condenado al matadero en cuestión de semanas o, a más tardar, meses".

Sin embargo, Castro apreció que por primera vez se reunieran los latinoamericanos sin ser convocados por Washington.

 

-UNA DÉCADA ATRÁS

Según el presidente, en 1991 no se citaba la "globalización" ni en textos especializados y se hablaba aún del milagro japonés y de los "legendarios tigres de Asia".

"Rusia entraba en la fabulosa etapa de la democracia más pura que en el mundo ha existido y, con ella, a un crecimiento veloz y sin límites, gracias a las recetas del Fondo Monetario Internacional y a las sabidurías económicas de Occidente", ironizó Castro al seguir recordando 1991.

"El capitalismo había descubierto la piedra filosofal: un desarrollo ininterrumpido, sin recesiones ni crisis. Era el fin de la historia", agregó con sorna.

"Por aquellos días gente tonta y sabia, de los que adivinan el porvenir, muy coordinadamente se dieron a la imposible tarea de persuadir a Cuba de que debía abandonar los caminos de la revolución y el socialismo como única alternativa de salvación", dijo Castro.

"Llovieron consejos de todas partes -prosiguió-; pero nosotros pensábamos de otra forma y estábamos decididos a luchar".

También afirmó que las cumbres iberoamericanas han adquirido una importancia enorme y han impulsado la integración regional, y que España y Portugal se han convertido en "sólidos e imprescindibles puentes con una Europa que se une".(---)