Avanza en el país la cirugía de mínimo acceso

 

GRANMA, CUBA 260199 *José A. de la Osa

La creciente integración de los avances tecnológicos con las técnicas operatorias permite afirmar hoy que la cirugía de mínimo acceso ha revolucionado literalmente los procederes quirúrgicos a finales del presente siglo.

Dispositivos de televisión en miniatura se acoplan a finos instrumentos, con diámetros de incisión menores al de un bolígrafo, para posibilitar la visualización de los órganos y estructuras más profundas del organismo, mientras pinzas, tijeras y bisturíes sujetos a diestras manos toman nuevas dimensiones.

El empleo de las técnicas endoscópicas (instrumentos para el examen visual de una cavidad) demandan de los cirujanos, incluso, un cambio en su proceder. Ahora no miran, como es usual en la cirugía abierta, el campo operatorio, sino a los monitores de televisión donde se proyecta como en un filme el acontecer quirúrgico donde actúan como principales actores.

Mirada con la óptica del paciente, la diferencia entre la cirugía tradicional (abierta) y la de mínimo acceso es abismal. Bastaría con señalar, de manera gráfica, que de los cerca de 20 000 pacientes cubanos operados en estos años con técnicas de mínimo acceso, entre las que sobresale la extracción de vesícula, el estadio hospitalario se ha reducido a 24 horas o menos y la incorporación plena a la sociedad (al trabajo o al estudio) se produce como promedio a las dos semanas.

Según un artículo aparecido en Granma en noviembre de 1990, el profesor mexicano Leopoldo Gutiérrez realizó junto a cirujanos cubanos la primera operación de mínimo acceso (la extracción de la vesícula) con monitoreo televisivo.

Después se realizarían también en el CIMEQ y ya en 1993 se extienden al hospital Calixto García y al pediátrico William Soler, ambos en Ciudad de La Habana, con la adquisición de los costosos módulos operatorios.

En medio de la criminal guerra económica que mantienen los Estados Unidos contra Cuba, el país realiza notables esfuerzos que han permitido contar ya con 21 servicios de mínimo acceso en hospitales de prácticamente todo el país, excepto Granma, Sancti Spíritus e Isla de la Juventud, que dispondrán también de estos servicios en las próximas semanas.

La experiencia ganada por los especialistas, y las nuevas áreas que se abrirán a esta técnica quirúrgica, permitirán que durante 1999 se realicen en todo el país entre 20 000 y 30 000 operaciones, según afirma el profesor Julián Ruiz Torres, coordinador de la Comisión Nacional de Cirugía de Mínimo Acceso.

Estas operaciones abarcan la extracción de vesícula y apéndice, la cirugía de la hernia hiatal y otras enfermedades del esófago, úlcera péptica, intestino delgado, colon, del tórax y mediastino, procederes que se vienen incorporando también progresivamente a la cirugía de urgencia.

Aclara el doctor Ruiz que las cifras señaladas no incluye la casuística de servicios de Ginecología, Urología, Otorrinolaringología, Ortopedia, Reumatología y Neurocirugía del país que aplican técnicas de mínimo acceso.

El Jefe del Grupo Nacional de Cirugía Pediátrica, profesor Pedro Vilorio, refirió que en lactantes, recién nacidos y niños se han practicado hasta ayer 455 operaciones de mínimo acceso sin que se haya reportado una sola complicación, desde que en 1993 se introdujo este proceder en La Habana con la extracción de la vesícula a un niño de diez años.

Desde entonces, y en tres cursos nacionales, se han formado 19 cirujanos pediátricos en las avanzadas técnicas de mínimo acceso, procedentes de Ciudad de La Habana, Ciego de Avila, Camagüey, Holguín, Santiago de Cuba, Granma, Las Tunas y la Isla de la Juventud.

El pediátrico William Soler es el centro rector de esta cirugía, instalada también en el Pediátrico de Centro Habana, y a principios de 1999 el Juan Manuel Márquez de Marianao contará con este módulo quirúrgico. Sucesivamente se irá extendiendo a otras capitales del país.

Aunque los historiadores citan a Nitze, en Berlín, como el primero que llevó a cabo una técnica de mínimo acceso por medio de un endoscopio (sin cámaras de TV, por supuesto), no fue en verdad hasta 1987, en Francia, cuando el especialista francés Phillipe Mouret realiza la primera colecistectomía (extracción de vesícula) por técnicas de mínimo acceso modernas.

El continuo desarrollo de estas técnicas permite también el abordaje (operaciones) de diferentes órganos y sistemas a través de las cavidades naturales del ser humano, boca, recto, vías urinarias y respiratorias, que convierten incluso las técnicas de mínimo acceso en menos traumáticas para el paciente. Es práctica ya cotidiana en algunos servicios del país la extracción de cálculos de las vías biliares a través de la boca.

El doctor Luis Córdova Vargas, viceministro de Asistencia del MINSAP, valora como "muy ventajoso" el desarrollo alcanzado por nuestro país en la introducción de estas técnicas, comparado incluso con países de más alto índice económico de Latinoamérica.