Ante la agresion de Estados Unidos, Cuba se defiende

 

GRANMA INTERNACIONAL 180299 * POR ALDO MADRUGA/ FOTOS DE AHMED VELAZQUEZ -de Granma Internacional-

- Aprueba el Parlamento endurecimiento de penas contra delitos graves como el tráfico de drogas y de personas • Crean ley que permite sancionar severamente a quienes colaboren con EE.UU. en su guerra contra el país

- Se trata de no dejar que se cumpla la pena de muerte con la cual el gobierno norteamericano ha sentenciado a la Revolución Cubana, afirma el presidente Fidel Castro

EL endurecimiento de las sanciones contra un grupo de delitos peligrosos y de alta repercusión en la sensibilidad ciudadana, fue aprobado por la Asamblea Nacional del Poder Popular, máximo órgano legislativo cubano, luego de extensos debates que evidenciaron cómo los enemigos del país tratan de desestabilizarlo mediante la promoción de violaciones de las leyes, indisciplina social y alteración de la seguridad pública.

Esto se ha convertido en uno de los elementos principales de su estrategia destructiva contra la Revolución Cubana y que se suma a Ley Helm-Burtón y a otras acciones que se originan en Estados Unidos, subrayó el presidente Fidel Castro al intervenir en una de las sesiones del Parlamento Nacional, las cuales se extendieron durante dos días hasta altas horas de la noche.

La privación temporal de libertad hasta 30 años y la cadena perpetua para delitos como el robo con violencia, el robo con fuerza, el hurto en viviendas habitadas, y otras figuras delictivas vinculados con la fabricación y tráfico de drogas, está entre las modificaciones introducidas al Código Penal y que fueron ampliamente discutidas en la reunión por prestigiosos juristas y diputados que representan una amplia gama de profesiones, actividades y sectores de la población cubana.

 

-SEVEROS, JUSTOS... Y HUMANOS

Se incluyeron en el mencionado Código los delitos de Lavado de Dinero, Tráfico de Personas -de nueva aparición en la sociedad cubana- y al mismo tiempo fueron tipíficados con fuertes sanciones la prostitución y el proxenetismo, fenómenos que fueron erradicados prácticamente por la Revolución y que resurgieron en los últimos años con la apertura del país al turismo internacional y la crísis económica motivada por la desaparición del campo socialista y el recrudecimiento del bloqueo económico de EE.UU.

Los parlamentarios coincidieron en sus intervenciones en que con las nuevas medidas en el campo penal tomadas por la sociedad cubana, el humanismo de la Revolución lejos de desaparecer, aumenta, se define, dirige mejor y se convierte en un verdadero estímulo para salvar al hombre, corregirlo, premiar su parte buena y no a alimentar la impunidad.

Aquí nunca se sancionará a nadie sin tener todas las pruebas legales, ni por el color de la piel, ni por ser pobre, ni tampoco nadie quedará sin castigos por tener dinero, cargos o poder, dijo Fidel Castro en una de sus muchas intervenciones durante los debates.

Subrayó, además, que este es un país de justicia, en que las leyes se han aplicado y se seguirán aplicando con la máxima equidad e igualdad en contraste con países como Estados Unidos donde, como miles de veces lo ha demostrado la vida, suelen encontrarse criterios racistas y de clase.

El reverendo Raúl Suárez afirmó que junto con otras organizaciones sociales la Iglesia debe cultivar los mejores valores en la familia y la comunidad y destacar lo que calificó la "ética del ser" ante "la ética del tener," al abordar el papel de esta institución en esta lucha contra el delito y por la tranquilidad y seguridad ciudadanas.

Aclaró que no estaba de acuerdo en cuanto a la aplicación de la pena de muerte debido a su profunda convicción cristiana, en un gesto de honestidad que fue posteriormente elogiado por Fidel, quien calificó al religioso como un revolucionario.

 

-EL DERECHO A DEFENDERSE

Amplio espacio ocupó en los debates de la primera sesión extraordinaria del Parlamento en su V Legislatura, la aprobación de la Ley de Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba, que tiene como objetivo principal defender al país del proposito anexionista de la Ley Helms-Burton y de todas las otras medidas comprendidas (o sean en un futuro adoptadas) en la guerra económica y subversiva que desarrolla contra esta isla caribeña el Gobierno estadounidense.

Debido al carácter especial que tiene, esta legislación es de aplicación preferente a cualquiera otra de naturaleza penal que le proceda, pero no significa la derogación de ninguno de los delitos contra la Seguridad del Estado recogidos en el vigente Código Penal.

Entre las conductas delictivas tipificados en la nueva ley está el suministro, búsqueda u obtención de información que beneficie al gobierno norteamericano en su agresión; la introducción en el país de materiales subversivos, su reproducción o difusión; colaboración directa o mediante tercero, con emisoras de radio o televisión, periódicos revistas u otros medios de difusión masiva a los fines ya señalados.

También sanciona a quienes promuevan, organicen, induzcan o participen en reuniones o manifestaciones con los propósitos anteriormente mencionados, y también en los casos de quienes aporten, soliciten, reciban, distribuyan o faciliten los recursos financieros, materiales o de otra índole a los fines tipificados por la nueva ley.

En general esta legislación trata de responder a los distintos canales y carriles de la Helms-Burton, que EE.UU. ha establecido, y a los cuales hasta asigna públicamente fondos del Presupuesto Federal.

Estamos haciendo una legislación, dijo Fidel en otra de sus intervenciones, para atenernos a la ley como lo hemos hecho siempre, y enfrentaremos los problemas de frente y el país creará las leyes que le hagan falta para defenderse de un enemigo que no está escatimando ningún intrumento de su basto arsenal a la hora de atacarlo y de intentar ponerlo de rodillas.

También el Presidente cubano afirmó que se trata de no dejar que maten a la Revolución Cubana, que no se cumpla la pena de muerte que han decretado contra ella, lo cual equivaldría a la pena de muerte de la dignidad nacional, de la independencia y de las grandes conquistas sociales alcanzadas por los cubanos.