Gobierno califica de cínicas reacciones extranjeras a endurecimiento

 

EL TIEMPO, COLOMBIA 230299

-Cuba responde críticas a nueva ley

-A través de un periódico oficial, la administración de Fidel Castro dijo que la legislación antisubversión solo busca preservar la unidad nacional y defender el sistema socialista de un solo partido en la isla.

La oleada de críticas que ha recibido en la última semana el gobierno cubano por la aprobación la nueva ley antisubversión, que entre otras impone una pena de 20 años para todo aquel que esté colaborando con actividades "contrarrevolucionarias", recibió ayer una dura respuesta de la administración del presidente Fidel Castro, que calificó de "cínicas" las reacciones extranjeras a la nueva legislación.

A través de un editorial del semanario oficial Trabajadores, el gobierno de la isla dijo que las nuevas medidas son una decisión legítima para defender y preservar el sistema socialista de un solo partido de Cuba y rechazó "la feroz campaña de manipulación" orquestada por portavoces estadounidenses y algunos medios de comunicación extranjeros.

"El objetivo de la ley de Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba" aprobada la semana pasada es "preservar nuestra unidad nacional, basada en tres pilares indivisibles".

El rotativo definió los pilares como "el predominio de las formas socialistas de propiedad", "la dirección política de la sociedad por el Partido (Comunista de Cuba, gobernante)" y "la existencia de un Estado y un gobierno capaces de salvaguardar la soberanía y preservar el orden, la equidad y la justicia".

La nueva ley aprobada el martes de la semana pasada estableció penas de cárcel de hasta 20 años para todo el que "colabore" con el gobierno estadounidense en su embargo económico a Cuba y en sus esfuerzos para subvertir el gobierno comunista que impera en la isla caribeña.

La ley pareció deliberadamente destinada a poner fin a las actividades de disidentes políticos internos de Cuba y periodistas independientes que enviaron al exterior artículos críticos con el gobierno del presidente Fidel Castro.

La legislación ya ha provocado las protestas de grupos pro derechos humanos y de periodistas disidentes en Cuba.

El gobierno acusó a estos críticos de "razones cínicamente empleadas" para argumentar que las más recientes medidas antisubversión infringen la libertad de expresión, la democracia, una prensa independiente y los derechos humanos.

Estas palabras reflejaron la reacción del gobierno cubano a las medidas anunciadas el mes pasado por el presidente estadounidense Bill Clinton, que modificaron el embargo económico de Estados Unidos contra la isla de gobierno comunista.

Castro y altos funcionarios cubanos calificaron las medidas estadounidenses como un "fraude" y dijeron que significaban una intensificación de los intentos del gobierno estadounidense de subvertir y acabar con el sistema socialista de Cuba.