TRABAJADORES, CUBA 170399 *Por MIGUEL ÁLVAREZ, Especialista de Estados Unidos, Asamblea Nacional del Poder Popular
EL 12 de marzo se cumplió el tercer aniversario de la aprobación de la ley Helms-Burton, diseñada por sus promotores para reforzar el bloqueo, impedir la inversión extranjera, propiciar una explosión social, llevar a cabo la subversión del orden institucional cubano y aplicar un programa para una vez logrado esto, garantizar el sometimiento del país a los dictados de Washington.
Tres años después, Cuba muestra un proceso de recuperación económica en prácticamente todas las ramas de la economía, no exento de dificultades. La inversión extranjera creció y el 40% de ella se produjo después de aprobada la Helms-Burton. Es universal el rechazo a esa ley extraterritorial expresado -entre otros- por el voto abrumador contra el bloqueo en Naciones Unidas. Ese creciente rechazo se expresa incluso dentro de los propios Estados Unidos, pero nada de esto debe hacernos pensar que la ley pasó a la historia, la guerra económica y política contra Cuba sigue adelante.
En un informe presentado por el coordinador de asuntos cubanos del Departamento de Estado ante un sub-comité congresional hace un año para demostrar los esfuerzos de la Administración por aplicarla, este relataba los pasos dados para llevar a cabo la subversión, los 6 proyectos aprobados y los 5 considerados en su fase final por valor de 2,5 millones de dólares; así como otros que estaban siendo considerados y las medidas tomadas para mejorar las transmisiones ilegales.
Se refería también a la salida de Cuba de 19 firmas de 6 países como consecuencia de la Ley y a otras 12 de 7 países que se encontraban bajo investigación, así como a los ejecutivos de 15 países y sus familiares, a los cuales se les habían aplicado las sanciones de visa. Otro logro según él fue hacer más difícil la obtención de financiamiento para Cuba, al lograrse la elevación de la tasa de financiamiento hasta el 22%, con créditos a muy corto plazo.
Énfasis especial puso este funcionario en cómo habían cumplido en tiempo los informes que debían rendir anualmente en virtud de la sección 108 de la Helms-Burton, sobre la asistencia, el comercio, las inversiones conjuntas y la actividad económica de Cuba con otros países, aclarando que esa información sólo podía obtenerse de fuentes a las cuales había que proteger, razón por la cual los informes al Congreso debían ser clasificados.
Recordemos lo que pide ese artículo sobre el contenido de los informes: "Descripción de toda la ayuda prestada a Cuba por otros países, incluida la humanitaria, descripción del comercio con otros países incluida la identificación de los socios comerciales, una descripción de todas las empresas mixtas establecidas o en estudio, de nacionales y firmas comerciales de otros países que guarden relación con instalaciones cubanas, incluidas una identificación de la ubicación de dichas instalaciones y una descripción de las condiciones del acuerdo de constitución de esas empresas mixtas y los nombres de las partes que la integran-y por supuesto- si alguna de las instalaciones es objeto de reclamación por Estados Unidos".
Hechos recientes indican que la política yanqui lejos de debilitarse se amplía. Más ciudadanos norteamericanos son enjuiciados por violar las regulaciones, los fondos estimados para el financiamiento de sus servidores sobrepasan ya los 3 millones de dólares, fueron aprobadas en octubre (como parte de la Ley de Presupuesto) 12 enmiendas que extienden y profundizan el alcance de la Ley, no se eliminó el título IV - sanciones de visa- sino que se extendió al resto del mundo y ya en el actual Congreso está presentado un proyecto de ley para quitarle al Presidente la capacidad de posposición de los juicios del título III.
En Miami -para poner un solo ejemplo- se ha conocido que familia Lobo, de la vieja oligarquía cubana, pelean entre sí para ver a quién pertenecen los 11 centrales, apartamentos y otras propiedades que poseían, puesto que es necesario dejar claro quiénes serán acreedores de ellas cuando se aplique la sección de Ley que trata sobre la devolución de las propiedades.
El período de sesiones de la Asamblea Nacional Cubana el pasado mes de diciembre, evaluó los resultados económicos del año que concluía, y se fijaban en unos 800 millones de dólares para 1998 los costos extra debidos al bloqueo por gastos de flete, créditos, tasas de interés más elevadas, exceso pagado por importaciones, pérdidas por movimientos cambiarios y baja por los precios de las exportaciones, lo cual implicaba que sin los mismos el país habría contado con un 20% más de recursos.
Sin dudas el día llegará en que la Helms-Burton pasará a ser historia; pero mientras tanto, aún sin lograr sus objetivos, prohíbe, sanciona, daña, a cubanos, norteamericanos y al resto del mundo.