Atender a la población no es ocuparse solo de las quejas y denuncias

 

GRANMA, CUBA 200399 *María Julia Mayoral

 Si bien es cierto que en los últimos años se ha estructurado un sistema más coherente para atender las sugerencias, peticiones, quejas y denuncias que los ciudadanos plantean a las diferentes instancias del Estado, el Gobierno y la administración, y por esa vía han sido resueltos disímiles problemas, es necesario seguir consolidando ese engranaje.

Con esa visión de partida, durante dos días en el Centro de Convenciones Pedagógicas de la capital, se reunieron dirigentes gubernamentales, del Estado y funcionarios encargados de la atención a la ciudadanía en el sistema del Poder Popular para analizar lo ocurrido en 1998 y las proyecciones de trabajo durante el año en curso.

"El grado de satisfacción (de la gente) está seriamente afectado por la no solución de problemas actuales, cuya causa fundamental es la limitación de recursos materiales; pero también están presentes insuficiencias por el empleo de métodos superficiales, paternalistas con los errores y en el seguimiento y control de lo que se indica o acuerda, y sobre ello hay que ejercer mayor control para eliminar esas deficiencias", indica textualmente el informe presentado en el taller por la Secretaría de la Asamblea Nacional.

Solamente las direcciones subordinadas a las administraciones locales y las asambleas del Poder Popular atendieron a 99 426 ciudadanos durante el pasado año. La mayoría de ellos acudió personalmente (83 por ciento) y el resto envió cartas.

Además de ser un derecho constitucional desarrollado en varias legislaciones específicas, que un número elevado de personas decida plantear sus preocupaciones constituye una muestra de la confianza popular en las autoridades.

Cuando se generalizó la experiencia de los consejos populares -recordó Ernesto Suárez, secretario del Parlamento- uno de los pasos asociados a ese proceso fue el acercamiento de las oficinas de trámites a las comunidades, pero eso se ha ido perdiendo.

Entre los puntos analizados estuvo también la falta de comprensión por parte de algunos cuadros, funcionarios, y consejos de dirección sobre el significado de las quejas, pues aún no las ubican como uno de los elementos fundamentales para evaluar el desempeño individual y de la organización.

Sobre el tema, Gladys Bejerano, funcionaria del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, reiteró la importancia de no tratar los comportamientos inadecuados de manera genérica, sino identificar en cada lugar quiénes incumplen y tomar las medidas con rigor. "Debemos emplear más el Código de Etica", dijo.

Contrarrestar buena parte de las dificultades -se señaló en la reunión- depende de la labor que sean capaces de realizar las asambleas del Poder Popular, sus comisiones permanentes de trabajo, los consejos de la administración, los delegados de manera individual y los consejos populares, pues a ellos corresponde controlar y fiscalizar, hacer cumplir lo establecido, velando por los intereses del pueblo.