II Pleno del comité nacional de la UJC

 

GRANMA, CUBA 060499 * Vladia Rubio

-El valor de los valores

Mientras las bombas caían sobre Belgrado, en una pequeña isla del Caribe, el amanecer del 4 de abril sorprendió a un puñado de jóvenes atentos al curso de esa criminal agresión y tensando empeños por el mejoramiento humano.

En esa última jornada del II Pleno del Comité Nacional de la UJC, efectuado en el Palacio de las Convenciones, con la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro, el interés por el "valor de los valores", como llamara él mismo al capital humano con que contamos, ocupó el centro de las reflexiones, prolongadas durante unas 13 horas.

Precisamente ese fue el tema central del encuentro, a propósito del cual nuestro máximo dirigente recordaba que "todo lo que ustedes discuten sobre valores tiene una importancia colosal porque no se trata de la Revolución, sino de lo que este país puede aportar al mundo, donde no hay un faro de ideas."

Animadas de este convencimiento se sucedieron las intervenciones, muchas de ellas apuntando a asuntos concretos, debilidades y fisuras, sobre los que se hace necesario actuar. La prostitución, manifestaciones mínimas de consumo de drogas, el valor del trabajo no siempre ocupando el sitio que le corresponde en la formación de los jóvenes...fueron algunos de estos aspectos, pero Fidel insistía en que "cuando tenemos que discutir cosas que nos duelen no debemos perder la conciencia de lo que hemos hecho y que constituyen razones muy poderosas para que trabajemos mejor, para que lo preservemos".

Entre esas poderosas razones, Fidel subrayaba muchas veces el capital humano de que disponemos, el cual tiene capacidad para un impacto extraordinario, dijo, y ejemplificó con la misión que hoy cumplen nuestros médicos en los lugares más difíciles de países hermanos. Médicos que son como dioses por las vidas que salvan y la tranquilidad que brindan, comentaba.

Vamos a enseñarle a ese mundo hipócrita, globalizado, cómo se resuelven los problemas de salud, aseveraba, y ponía como ejemplo la Escuela Latinoamericana de Medicina y sus proyecciones.

Sobre el caos en que hoy se sumerge el mundo, Fidel refería que no se sabe lo que vale haber preservado la Revolución y la unidad. Nosotros iremos mejorando -contrastaba-, mientras el mundo está empeorando. Las ventajas que nos da este sistema socialista es lo único que nos ha permitido librar esta batalla.

Y la necesidad de preservar nuestro sistema socialista fue el eje de todas las intervenciones que apuntaron a consolidar nuestro quehacer en el terreno de las ideas. No podemos esperar por una mejoría material que en muchos países no resuelve los problemas, decía Fidel, y argumentaba: Estados Unidos, el país más rico del mundo, tiene millones de ciudadanos en las cárceles y no puede impedir que las personas delincan, a pesar de sus riquezas. Nuestra batalla es moral, apuntaba. No soñamos ni un segundo que vamos a ganarla sobre la base de las mejorías que vamos a tener. Hay que preguntarse primero cómo hemos podido llegar hasta aquí.

Ni en metros de tela ni en más pares de zapatos está la victoria, la victoria moral, sentenciaba categórico.

Es triste que alguien pueda creer, comentaba el Comandante en Jefe, que si estamos ganando esta batalla es por alguna empresa mixta. Ha sido con la piel de los cubanos, con el espíritu de sacrificio de nuestro pueblo, que hemos podido resistir.

Una y otra vez llamó a los jóvenes a cuidar lo que hemos creado, a preservarlo y profundizar, a tener siempre los argumentos -que son muchos- a mano, a inculcar la confianza, a discutir y discutir. Nosotros no queremos que la gente crea, explicaba, sino que estén convencidos.

"Los maestros son la clave" en esta batalla. Así calificó Fidel al papel que les corresponde desempeñar a estos profesionales, a los que conceptúa como "el ejército en el campo de batalla de la formación de valores".

La importancia de que todos se mantengan informados, al tanto de los periódicos, del noticiero televisivo y la radio, era también subrayada por Fidel, quien se interesaba por conocer cómo marcha el estudio de la Historia, particularmente en la enseñanza media.

Entre sus propuestas sugería la elaboración de un texto que en dos tomos recoja nuestro decursar como nación desde los orígenes, destinado especialmente a los estudiantes universitarios, a quienes serían evaluados estos conocimientos. No debemos admitir que se gradúe alguien que no conozca de Historia de Cuba, añadía y recalcaba en este sentido que los textos debían ser amenos, de un lenguaje agradable, sin abstracciones.

También sin abstracciones transcurrió este II Pleno, bien apegado a las urgencias del presente y sobre todo, convencidos sus participantes de lo estratégico de la formación de valores, de lo estratégico de preservar esta Revolución, aun cuando, como dijera un joven recordando la canción del trovador, hay en el camino muchas sillas que nos invitan a sentar.