Instan a la unidad en próxima cumbre iberoamericana

 

YAHOO 090499

LA HABANA, 8 abr (Reuters) - El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Roberto Robaina, instó el jueves a las naciones que participarán en la cumbre iberoamericana prevista a celebrarse en La Habana en noviembre, a dejar de lado sus diferencias y enfrentar unidas los problemas globales.

Al instalar una reunión de expertos que coordinará los preparativos para la cumbre iberoamericana que se realizará el 15 y el 16 de noviembre en la isla de gobierno comunista, Robaina advirtió que el mundo se encuentra actualmente sacudido por la crisis financiera, la recesión y la guerra en Europa.

"Hoy, ningún país, ni siquiera el más poderoso y rico, puede resolver por sí mismo los graves problemas de la humanidad", dijo Robaina a delegados de España, Portugal y de las naciones hispanoparlantes y lusoparlantes de Latinoamérica.

Robaina instó a los participantes a redactar una declaración final significativa para la cumbre de noviembre que dé "más que esperanzas a los pueblos iberoamericanos".

"Sabemos que millones de personas esperan cada vez más que los resultados de estos intercambios favorezcan la unidad iberoamericana, la libertad e independencia de nuestros pueblos y una verdadera y necesaria globalización de la justicia y la solidaridad", agregó.

El ministro cubano dijo estar seguro de que la próxima cumbre reafirmará los principios comúnmente compartidos de respeto a la soberanía nacional y a la no interferencia en los asuntos internos.

La Habana "no desea ser escenario de ninguna exclusión o división dentro de esa familia", señaló.

El comentario pareció ser una velada referencia a insinuaciones recientes por parte de diplomáticos latinoamericanos de que algunos países de la región consideran la posibilidad de no participar en la cumbre, en protesta por el trato del gobierno cubano a los opositores internos.

Funcionarios cubanos afirman que las 21 naciones de la comunidad iberoamericana fueron invitadas y que hasta el momento ningún país ha notificado que no asistirá al encuentro.

Varios países, entre ellos España y algunas naciones latinoamericanas, criticaron públicamente a Cuba por las recientes condenas de prisión a cuatro opositores, cuyo caso se convirtió en un foco de presión extranjera sobre el gobierno del presidente Fidel Castro.

La reacción en el exterior negativa al caso irritó a La Habana, donde funcionarios acusaron a corresponsales extranjeros residentes en Cuba de distorsionar la información en favor de los disidentes.