DIARIO DE YUCATAN 180499
-Plazas, calles y edificios lucen nuevo rostro
LA HABANA, 17 de abril (DPA).- El Centro Histórico de La Habana, un antiguo rincón de la capital cubana donde el escritor Ernest Hemingway escribió "Por quién doblan las campanas", es objeto de obras de reconstrución mediante un plan maestro de remozamiento considerado uno de los más importantes en la historia reciente del país.
El hotel "Ambos Mundos", residencia temporal de Hemingway a su paso por la isla, y el bar "Floridita", donde compartió tertulias y copas con Marlene Dietrich, Gary Cooper y Tennessee Williams, son algunos de los famosos edificios de La Habana Vieja que han sido remozados para devolverles su "glamour" de principios de siglo.
Las obras de reconstrucción están a cargo de la Oficina del Historiador de la Ciudad, un peculiar personaje llamado Eusebio Leal y a quien todos reconocen como el gran artífice del proyecto, desde su concepción hace más de 30 años hasta el día de hoy.
"Hemos trabajado arduamente", dice el historiador en en su amplio despacho, el antiguo Palacio del Marqués de San Felipe y Santiago, donde le interrumpen a cada minuto las llamadas teléfonicas de embajadores y empresarios extranjeros.
El proyecto -explica- consiste en "salvar la historia" de La Habana Vieja reconstruyendo plazas, calles y famosos edificios antiguos sin trasladar a sus habitantes a otras zonas de la capital. Por el contrario, se les restaura sus propias casas de forma gratuita.
Para esto se creó una "comunidad provisoria", formada por 34 viviendas de madera para albergar a los habitantes de edificios en reconstrucción. Cuando los trabajos terminan, las familias vuelven a sus viviendas sin tener que pagar por los costos de las obras.
Una parte de los recursos de la oficina se obtiene del exterior, pero el grueso de los fondos es generado por lujosos restaurantes y comercios construidos para el turismo en el Centro Histórico de La Habana, declarado "Patrimonio de la Humanidad" por la Unesco en 1982.
La Catedral, la Plaza de Armas y el barroco Palacio de los Capitales Generales son eje del turismo, junto al monumental Convento de San Francisco de Asís (1739), hoy sede del único Museo de Arte Religioso de Cuba, que entre sus reliquias exhibe piezas antiquísimas de orfebrería, mayólica europea y una colección de misales del siglo XVIII.
Los dueños de lujosos restaurantes franceses, italianos, españoles y árabes, construidos en la planta baja de antiguos edificios restaurados, entregan a Eusebio Leal parte de sus ingresos para financiar las obras de reconstrucción en la zona, que abarca un área de 90 manzanas de parques y casonas señoriales.
También hay exclusivas tiendas de ropa y accesorios importados, como la famosa firma transnacional Benetton, que no paga alquiler a la Oficina del Historiador pero sí un porcentaje mensual de los ingresos por sus ventas.
Todo esto ha permitido, explica Eusebio Leal, que las inversiones en la reconstrucción de La Habana Vieja crecieran de 11 millones de dólares entre 1981 y 1985, a 33 millones anuales actualmente.
La Oficina del Historiador es la entidad cubana a la que el gobierno de Fidel Castro le ha dado "la más alta autonomía", señala Leal.