La inversión extranjera no se ha detenido

 

JUVENTUD REBELDE 210499 *Marta Veloz

-Se afirma que en los llamados países emergentes la inversión extranjera es la solución a la entrada de capital y base para el crecimiento económico. En el caso de Cuba ¿qué ha representado?

-La inversión extranjera no es importante sólo para los países emergentes. En las condiciones del mundo globalizado en que vivimos, se ha convertido en una de las variables de más dinámica de crecimiento. Incluso, los países que más recepcionan inversiones extranjeras directas son los de mayor nivel de desarrollo, como Estados Unidos, Inglaterra, Francia."Sin lugar a dudas, en las naciones en vías de desarrollo este proceso es también importante y la inteligencia estaría en cómo conciliarlo con los intereses propios del desarrollo de cada país.

"En Cuba tuvimos esa experiencia durante la república mediatizada -en los primeros 60 años de este siglo-, en la que realmente había un régimen extremadamente abierto para recibir la inversión extranjera, semejante al que se plantea hoy como estándar internacional. Pero aquella inversión extranjera no se integró al desarrollo del país. Todo lo contrario, favoreció una mayor dependencia en lo económico y en lo político hacia las naciones de donde provenía, fundamentalmente, Estados Unidos.

"En 1982 comenzó a desarrollarse en Cuba este proceso con otro objetivo. Ese año se emitió el Decreto Ley 50, que propició la inversión extranjera directa para buscar, en lo fundamental, acceso a tecnologías más modernas, de las que carecíamos.

"A partir de 1990 comienza una etapa distinta, en la que no sólo buscamos nuevas tecnologías, sino también nuevos mercados -toda vez que perdimos el 80 % de estos con la desintegración del bloque socialista del Este Europeo y con el recrudecimiento del bloqueo económico y comercial-, además del acceso a nuevas fuentes de financiamiento."Por lo tanto, en nuestras particulares condiciones se ha conducido el proceso de inversión extranjera directa cuidando garantizar esos tres elementos fundamentales, lo cual complementa los esfuerzos nacionales por recuperar la economía y acelerar el desarrollo nacional. "De esa forma, funcionan hoy más de 360 asociaciones con capital extranjero y en el diseño de cada una de ellas ha estado implícito el cumpliento de estos objetivos.

"Cuando una empresa no cumple alguno de estos requisitos en la práctica, según las exigencias del contrato, se toman las medidas pertinentes, que pueden llegar hasta la disolución de la Asociación.

"En el desarrollo de nuevos mercados, la inversion extranjera ha sido importante, por ejemplo, en la ubicación en el mercado internacional del níquel, de los cítricos, del ron. También en la búsqueda de turoperadores para contribuir al acelerado crecimiento del turismo en la última década, y al acceso a nuevas tecnologías.

"Estos años difíciles para la economía del país han estado caracterizados también por una situación de crisis financiera internacional. Han subido y bajado los precios de los productos exportables. Lo que en un momento podía ser interesante de acuerdo con el estudio de factibilidad, quizás un año después ya no resultaba así.

"Todos esos problemas han estado presentes en Cuba, aunque en menor medida que en otras naciones más dependientes de las fluctuaciones mundiales".

-¿En qué sectores ha sido más fuerte la inversión extranjera?

-Hoy está presente en 34 ramas de la economía nacional, y se concentra en la extracción y prospección petrolera, en la minería en general y particularmente en el níquel; en las telecomunicaciones y en el turismo, y además en las industrias alimentaria, ligera, sideromecánica, energética, y la de materiales de la construcción.

"Pienso que en la misma medida en que la economía nacional se recupere, surgirán nuevos sectores atractivos para el empresariado extranjero."El pasado año se crearon por primera vez empresas mixtas en los sectores energético, financiero, para la producción de minitabacos (con materia prima nacional y tecnología extranjera) y ramas del sector agropecuario; en fin, van surgiendo nuevos espacios, y permanentemente se analizan otras posibilidades de inversión".

-¿Y en qué sectores le interesa más hoy al país la inversión extranjera?

-En el turismo, donde hay un gran potencial y que ha crecido a un ritmo promedio anual de un 20 % en la última década. Este año también marcha bien, con un compromiso de 1 700 000 visitantes y debe seguir aumentando en los próximos 10 ó 12 años.

"Para enfrentar ese incremento se requieren volúmenes importantes de inversión y resulta interesante que empresarios extranjeros puedan acompañarnos, facilitando los capitales correspondientes y los flujos de comercialización del producto turístico.

"El crecimiento del turismo también va a permitir que aparezcan nuevos espacios para la recuperación y el desarrollo de la industria nacional, teniendo en cuenta que se requiere ampliar la producción nacional de materiales de construcción, de alimentos, lencería, vajillas, las obras de infraestructura e inmobiliarias, entre otras."Esos espacios podemos cubrirlos con la industria nacional, en la medida en que esta sea competitiva, o mediante asociaciones con empresarios extranjeros en los casos en que se requiera."

-Las zonas francas, ¿qué lugar ocupan en la inversión extranjera?

-Las zonas francas en Cuba son relativamente nuevas. Como se conoce hay tres funcionando. La más antigua cumple dos años y ha sido una experiencia novedosa.

"Se crearon en busca de una alternativa adicional al proceso de inversión extranjera, fundamentalmente para la exportación, toda vez que las regulaciones establecen que sólo el 25 % de las producciones, del comercio y de los servicios puede entrar en el territorio nacional. También son fuente de empleo, facilitan las relaciones comerciales y permiten acceder a nuevas tecnologías. En la medida en que avancemos se podrá establecer una determinada cooperación de las industrias asentadas allí y las nacionales."En estos momentos hay alrededor de 250 operadores en las tres. Es importante destacar que las zonas francas de Cuba tienen diferencias sustanciales en relación con las del resto del hemisferio, pues los cubanos que allí laboran disfrutan de los mismos beneficios y seguridades que aquellos que lo hacen en cualquier otra actividad económica en frontera. La otra diferencia es que como consecuencia del bloqueo, el productor en zona franca no puede exportar hacia Estados Unidos".

-¿Requieren de la inversión extranjera?

-Sí, pero eso es diferente, es invertir para exportar. Aún estamos enfrascados en la creación de la infraestructura necesaria para que ese asentamiento sea posible. Pero allí hay un espacio importante para operadores extranjeros, que se asientan en la zona franca, que cumplen las regulaciones establecidas para ese régimen de trabajo y tienen el compromiso de exportar el grueso de su actividad económica.

-Usted se refirió a la influencia negativa de la crisis financiera mundial y de la ley Helms Burton, en la inversión extranjera en Cuba. ¿Qué peso real tienen?

-Ninguno de estos temas se puede subestimar, aunque la influencia de la crisis internacional aquí es atenuada, si la comparamos con cualquier otro país, por varios motivos. Primero, porque no hay capitales golondrina, nuestra moneda no es libremente convertible, no dependemos de una bolsa de valores, todo lo cual da mayor estabilidad desde ese punto de vista y unido al proceso de recuperación económica de nuestro país, resulta atractivo al inversor.

"La mayor afectación estaría dada por las variaciones de los precios de los productos de exportación en el mercado internacional, lo cual puede sacar de los parámetros de eficiencia a una determinada industria o empresa, ya sea ciento por ciento cubana o mixta.

"La Ley Helms-Burton es otro tema. Se aprobó hace tres años y tiene como objetivo, precisamente, detener el proceso de inversión extranjera en la Isla. Un objetivo que no ha podido cumplir, porque a pesar de ella el proceso no se ha detenido. De las más de 360 asociaciones que están operando hoy en Cuba, más del 50 % se han constituido después de su promulgación."Eso no nos debe llevar a subestimar sus efectos. ¿Cuántos empresarios más nos acompañarían hoy si no existiese esa Ley? Es un cálculo muy difícil.

¿Cuántos podrían retirarse mientras se mantenga vigente? También es muy difícil de pronosticar.

"Los efectos de la Helms Burton están presentes, lo que hace más difíciles las condiciones de financiamiento hacia nuestra economía, y sin lugar a dudas, limita a algunos empresarios para negociar con Cuba. Pero no pueden impedirlo".

-Se ha hablado de que hay empresarios norteamericanos interesados en invertir en Cuba.

-Los empresarios de cualquier lugar se deben a la ley de su país y a la nuestra al respecto. Muchas naciones o grupos de ellas han promulgado su propia legislación antídoto frente a la Helms-Burton, como es el caso de la Unión Europea, Canadá, y México, con la cual se defienden de legislaciones extraterritoriales.

"Para los norteamericanos es distinto, porque es una ley nacional. No obstante, apreciamos cierto interés en sectores de la comunidad empresarial de los Estados Unidos por lo que está pasando en Cuba. Por eso, en el transcurso de 1998 se concertaron dos eventos de negocio con empresarios de los Estados Unidos, uno realizado entre Cancún y La Habana y otro sólo en Cancún, para brindarles información, a solicitud de la parte norteamericana, de la economía nacional, las regulaciones vigentes, y qué oportunidades de negocio existen. Que ellos puedan acompañarnos o no, está en dependencia de su propia legislación.

"En el mes de mayo está previsto un nuevo encuentro, convocado por una firma consultora estadounidense, para reunir otra vez en Cancún a un nutrido grupo de empresarios de ese país. Asistirán funcionarios y ejecutivos cubanos, para intercambiar sobre distintos temas de nuestra realidad económica y el proceso inversionista extranjero".

-En el último año han venido al país muchas personalidades del mundo de los negocios y numerosas delegaciones empresariales. ¿Qué resultados hay tras esos contactos?

-Ese flujo de visitantes es muy positivo y en ocasiones se dan acciones concretas. Por ejemplo, hace sólo unas semanas nos visitó una delegación de empresarios franceses junto a la Ministra de Turismo de ese país y se firmó un grupo de asociaciones para la inversión extranjera en ese sector. "En muchas otras ocasiones propicia la concertación de determinados negocios, o al menos, de estudios que pueden derivar en la constitución de asociaciones económicas internacionales.

"En todos los casos las visitas son positivas, porque lamentablemente en el extranjero muchas veces hay poca información sobre Cuba y en ocasiones hay distorsión de ella. Así que siempre que puedan venir empresarios o personalidades a conocer en el terreno nuestra realidad, es algo que apreciamos favorablemente, pues crea, además, un clima de confianza y de entendimiento, de información, que representa en sí misma una inversión eficiente".

-La Ley 77 aprobó la inversión ciento por ciento extranjera. Hasta el momento hay sólo una en la Isla de la Juventud, ¿es que no se ha propiciado esta o que no le interesa a Cuba?

-Cuba, realmente, no incentiva la inversión ciento por ciento extranjera. La ley permite esa modalidad pero, incluso, da beneficios impositivos a la inversión mixta. Una empresa ciento por ciento extranjera o cubana debe pagar un 35 % de impuestos sobre utilidades y para una empresa mixta, la tasa impositiva se reduce al 30 %. Eso expresa una voluntad de favorecer la empresa mixta, mediante la cual el intercambio de experiencias, de habilidades, de conocimientos, el trabajo en conjunto de empresarios cubanos y extranjeros resulta mucho más positivo para el interés de complementar por esa vía el desarrollo de la economía nacional. "Eso no quita que cuando lo amerite, por la naturaleza y características de un negocio, se autorice una empresa ciento por ciento extranjera.

"La que mencionas, en la Isla de la Juventud, es para generar la electricidad que se consume en esa región con una tecnología mucho más eficiente. Es una empresa bajo una modalidad que hoy en día está de moda, y que se llama construir, operar y transferir. En este caso, el tiempo está fijado en cinco años, durante los cuales será ciento por ciento extranjera y al culminar ese período pasará a ser nacional".

-Hay quienes dicen que el proceso para una negociación en Cuba en ocasiones es dilatado.

-Yo te puedo decir que es cierto, y lo discutimos muy críticamente en nuestro balance de trabajo del año recién concluido.

"Hay dos momentos en la fase de negociación, en uno de ellos el tiempo está fijado; y se precisa que una vez puestos de acuerdo los socios, presenten al Ministerio de la Inversión Extranjera su propuesta. Al recibirla, disponemos de un período de 60 días para culminar la evaluación de la solicitud, incluidas las consultas que se requieran con otros organismos de la economía involucrados en la negociación.

"El otro paso es el período de negociación entre los socios. Para esto no hay límite de tiempo establecido. Hay negocios y negocios. Los hay sencillos y complejos. Negocios en los que la parte cubana ha acumulado experiencia y otros nuevos que requieren de mayor profundización.

Nuestro empeño es hacer más eficiente ese tiempo de transacción. Pensamos que con las medidas que hemos adoptado, con el apoyo de los grupos negociadores de los ministerios y de las empresas, con la experiencia que tenemos, podemos ser más eficientes y acortar los plazos de negociación, sin que ello implique hacer nada apresurado, un análisis superficial o tomar decisiones que no sean las adecuadas. No obstante, en ocasiones la demora no es por la parte cubana, sino por la extranjera.

"Ese es un aspecto en el que tenemos que seguir insistiendo en el transcurso de este año, porque comenzamos 1999 con más de 140 propuestas en cartera, en diferentes etapas de negociación".

-¿Se ha concretado alguno de esos 140 negocios?

-Al cierre de marzo se habían autorizado 21 nuevas asociaciones en diferentes ramas, y en este mes otras más.

"Se van culminando algunos negocios, desechando otros, es un proceso continuo y sostenido".

-El sector inmobiliario ha despertado mucho interés para el inversor extranjero. Cuba está pendiente de la aprobación de una Ley al respecto, ¿en qué situación se encuentra ese proceso?

-El sector inmobiliario está recogido dentro de la Ley 77. A partir de ello se ha comenzado a hacer negocios en bienes raíces.

"Al cierre de 1998 había 13 autorizados, dos de ellos para el alquiler de oficinas. Uno es la Lonja del Comercio, en La Habana Vieja, que se explota hace dos años, y el segundo, en la zona de Monte Barreto, con un edificio prácticamente en uso y otro en etapa de culminación.

"Los 11 restantes son para la renta o venta de apartamentos. Uno, de la empresa Real Inmobiliaria, en Miramar, ya concluyó y otros están en diferentes etapas del proceso constructivo.

"No obstante, hemos querido establecer una regulación específica sobre la inversión en bienes raíces, la cual está en proceso de evaluación".

-¿Qué ventajas daría a ambas partes?

-A nosotros nos dará la seguridad de llegar en el negocio inmobiliario hasta donde queramos y al empresario extranjero le ofrecerá una norma específica, transparente, que también determinará con toda precisión qué se puede hacer y qué no en el sector inmobiliario.

"Es un tema complejo por naturaleza, que requiere estudio y precisión, pero aún así se hacen algunos negocios porque han sido necesarios y convenientes para la economía del país.

"En la propia medida en que la economía se ha ido recuperando ha crecido el número de empresas mixtas, de representaciones comerciales extranjeras radicadas aquí, de sedes diplomáticas acreditadas, de bancos, de operadores en zonas francas. En esa misma medida, el volumen de empresarios y funcionarios extranjeros que necesitan oficinas y viviendas en el país ha aumentado y no había manera de darle respuesta ágil a ese requerimiento. De ahí que se hayan propiciado estos negocios".

-¿Qué países tienen mayor peso en la inversión extranjera en Cuba?

-Entre los países con mayor peso en la inversión extranjera están España, Canadá e Italia, sin un orden de prioridad, porque los tres han tenido un proceso sostenido de inversión de capital en Cuba.

"Les sigue un segundo grupo en el que podríamos incluir a los empresarios provenientes de Francia, Holanda, el Reino Unido, México. Luego hay una dispersión de empresas provenientes de otros muchos países hasta un número total de 40".

-¿Continúan firmándose acuerdos intergubernamentales para la promoción y protección de inversiones?

-En estos momentos suman 37 acuerdos con 38 países y en lo que va de este año se firmaron con Suriname, Panamá y Mongolia.

"Es un compromiso que asumen ambos gobiernos, para promocionar las inversiones mutuas, además de proteger a los inversionistas de cada parte en términos del trato que hay que otorgarles, de la repatriación de las utilidades, de la solución de conflictos en caso de que estos surgieran en una transacción. Son muchos los beneficios que brindan estos acuerdos".

-¿Tiene Cuba inversiones en el exterior?

-Cuba tiene inversiones en el exterior. Te comentaba que, precisamente, el flujo de la inversión extranjera directa es una de las variables de mayor dinámica en este mundo globalizado, y es importante adquirir experiencia en este campo.

"Hoy, en la esfera de la producción hay más de 40 empresas cubanas constituidas en el exterior, fundamentalmente en aquellos campos en los cuales podemos aportar tecnología. No tenemos importantes fuentes de capital como para hacer inversiones de ese tipo en el extranjero, tampoco tenemos disponibles grandes mercados como para resultar atractivos desde ese punto de vista, pero sí disponemos de determinadas tecnologías que nos permiten identificar oportunidades de negocio hacia el exterior. "Estas nos posibilitan modestas fuentes de ingreso y fundamentalmente, experiencia de cómo trabajar en los mercados de otros países."Tenemos inversiones en Africa, en Asia, en América Latina, en los sectores de la industria sideromecánica, de la construcción, en el alimentario, en el farmacéutico. Realmente, es una experiencia interesante".