Los millones del equipo Cuba

 

JUVENTUD REBELDE 060599 * Raúl Arce

Esta alegría no es habitual, es un acontecimiento histórico", afirmó Fidel al presidir en la escalinata de la Universidad de La Habana el acto de recibimiento al equipo Cuba de béisbol.

Ahora que muchas novenas del mundo se miden por millones, los peloteros de Cuba exhiben con orgullo sus tesoros morales, el apoyo de un pueblo. Esta vez fueron los capitalinos, en impresionante despliegue desde el aeropuerto, quienes ratificaron cuánto valen sus representantes, los que vencieron a la afamada escuadra de las Grandes Ligas norteamericanas, Orioles de Baltimore.

"Fue una competencia entre dos conceptos, el del deporte como derecho del pueblo, privilegio de todos, y el del deporte como una fuente de ingreso de riquezas", añadió el Comandante en Jefe.

Antes el máximo líder comentó que al torneo de profesionales norteamericanos se le consideraba de un nivel non plus ultra, y que ningún equipo de aficionados podría enfrentarlos con éxito. Sin embargo, Cuba, que ya fue el único país que logró desplazar a Estados Unidos en unos Juegos Panamericanos, ha logrado frente a ellos posiciones destacadas en sus duelos atláticos, de boxeo, y ahora de béisbol.

Además de ponderar a nuestro equipo nacional, Fidel se refirió a la satisfacción de más de un centenar de peloteros retirados, que no pudieron en su juventud medirse con profesionales, pero que disfrutaron del triunfo de la actual generación.

"No podemos olvidarnos de estos antiguos atletas, no podemos darle millones, pero sí la admiración de nuestro pueblo y la satisfacción de sus necesidades materiales en la medida en que la situación económica mejore.

"La mayor gloria de estos atletas es que no se venden", recalcó Fidel. Al iniciarse el acto, el lanzador Norge L. Vera, así como Danel Castro, Andy Morales y Ariel Pestano portaron la enseña nacional que nuestra delegación llevó a Baltimore, y que en lo adelante permanecerá en la Universidad, a sugerencia del líder de la Revolución.