GRANMA, CUBA 310599 *Marcos Alfonso
La provincia de La Habana, hasta el pasado 25 de mayo, presentaba la mortalidad infantil más baja del país con 3,7 fallecidos por cada mil nacidos vivos.
Según informó el doctor Efrén Acosta, director de Salud en el territorio, en similar período de 1998, la tasa se elevaba a 9,1, lo que ejemplifica el notable esfuerzo de los trabajadores del sector por reducir dicho indicador.
Aumento del control y de la exigencia sobre el Programa materno-infantil, en opinión del doctor Acosta, han sido las premisas sobre las cuales se asienta dicho logro. Otro aspecto a tomar en consideración ha sido el apoyo intersectorial en cuanto a este indicador de salud, sobre todo el papel desempeñado por los consejos populares y los delegados de circunscripción.
En el orden sanitario existe una mayor información y seguimiento hacia las embarazadas, así como una interrelación más estrecha entre las atenciones primarias y secundarias.
No obstante, acotó el director de Salud en La Habana, existen deficiencias relacionadas con el parto pretérmino (prematuros); las sepsis vaginales y terminar de sellar la región con el médico de la familia, los cuales actualmente cubren el 88,6 por ciento de la provincia.
Para el doctor Efrén Acosta, el mayor mérito radica en que tales resultados se alcanzan con similares recursos con respecto al pasado año. En la provincia existen municipios que en la actualidad tienen cero mortalidad infantil: Alquízar, Bejucal, Güines, Güira de Melena, Jaruco, Madruga, Melena del Sur, Nueva Paz, San Antonio de los Baños y Santa Cruz del Norte.
En el presente se lleva a cabo un proceso de análisis y discusión para poner en práctica un programa en los diferentes niveles de la salud pública en el territorio, con vistas a erradicar los problemas que aún subsisten.