Hacen muy bien en reclamar a Estados Unidos

 

JUVENTUD REBELDE 080699 / Rosa Miriam Elizalde

Un segundo después del primer timbrazo, Mario Benedetti contesta el teléfono de su casa en Madrid. Cualquiera puede adivinar, por el leve tono de su voz inconfundible, que el uruguayo que acaba de ganar el VIII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, sigue siendo ese ser humano especial, fácilmente asequible, que conocimos los cubanos cuando rondaba en sus años de exilio político los pasillos de Casa de las Américas.

Pero para un periodista que tenga una mínima información sobre este escritor imprescindible y multifacético -difícilmente haya un género en la literatura y el periodismo en el que él no se aventurase-, conversar con Benedetti puede parecerle una tarea, sino imposible, al menos contenida por alguna secretaria o uno de esos contestadores automáticos que amurallan el acceso a medio mundo intelectual. Lo menos que espera es al mismísimo escritor respondiéndole al teléfono, balbuceando amablemente unas palabras y disculpando el atrevimiento de interrumpirle una siesta a mitad de la tarde o tal vez una visita de amigos que celebran la buena noticia.

A esa hora, por supuesto, el periodista no sabe por dónde empezar y puede que le dispare, más que una pregunta, un poema: "Todavía tengo casi todos mis dientes/ casi todos mis cabellos y poquísimas canas/ puedo hacer y deshacer el amor/ trepar una escalera de dos en dos/ y correr cuarenta metros detrás del ómnibus/ o sea que no debería sentirme viejo/ pero el grave problema es que antes/ no me fijaba en estos detalles." ¿Será este el mismo Benedetti, el eterno candidato al Premio Cervantes de Literatura y ya con 78 años por estos mundos, el feliz ganador del Reina Sofía?

"La edad da más madurez, a veces más serenidad y paciencia. En ocasiones da más lucidez, porque uno no ve nada más las cosas con los ojos del presente sino con los del pasado. Cuando se es más viejo, uno puede acertar más sobre el futuro. ¿Qué quita? Fuerza física; el cuerpo se deteriora y la energía cambia, aunque el cuerpo es la meseta donde se apoyan las cosas del espíritu", ha dicho en alguna otra ocasión el responsable de muchas canciones que en la voz de Joan Manuel Serrat, Nacha Guevara, Pablo Milanés, Daniel Viglietti y Zitarrosa han permitido repetir miles de veces estrofas como esta:"si te quiero es porque sos/ mi amor mi cómplice y todo/ y en la calle codo a codo/ somos mucho más que dos..."

En las primeras declaraciones que transmitieron las agencias, después de anunciado el galardón que le será entregado a finales de año en el Palacio Real de Madrid, reconoce que la poesía es el sector más importante de su escritura, donde se siente más cómodo. "Es el género más subjetivo de todos y el que escribo con más constancia. Mi poesía no anda por los aires, generalmente está con los pies en la tierra. Claro, de vez en cuando uno tiene fantasías en la poesía, pero fundamentalmente se refiere a los contornos y las personas que nos rodean".

Se considera un poeta aguafiestas: "siempre hay una conmemoración que uno tiene ganas de aguar, como la fiesta de la injusticia, de ese poder omnímodo que suele hacerse entre los decididores que están por encima, incluso, de los gobiernos. Si uno puede contribuir a aguarles la fiesta a esos decididores es bastante estimulante, aunque no tengo demasiadas ilusiones de que pueda conseguirlo con lo que escribo".

De Cuba también ha hablado mucho. Un manojo de entrevistas, de artículos, de palabras al vuelo al final de un encuentro donde Mario ha sido noticia, recogen ideas como estas que el entrevistador ocasional no puede ignorar: "el papel de Cuba es y sigue siendo muy importante para América Latina, porque es la primera vez que un país, aun pequeño como él, se rebela frente a la presión estadounidense. Y bueno, no siempre se ha acertado en lo que ha hecho la Revolución cubana, pero sí sería una verdadera tragedia para Latinoamérica que la Revolución terminara."

Y, por supuesto, unas líneas que casi siempre están a renglón seguido, a las que poco haría falta añadir: "Fidel Castro es una de las figuras más importantes de la historia contemporánea. Es un individuo con un carisma especial que, en medio de toda su lucha, no ha caído, como a veces acontece con los personajes incluso de la izquierda revolucionaria que de pronto pasa el tiempo y abdican de su pudor y su ética. En su caso, esa acusación no se puede hacer. Nadie se ha atrevido a acusarlo de corrupción ni de lujos inadecuados en su vida. Es un tipo que, equivocándose y acertando, ha querido el bienestar de su pueblo. Eso es respetable".

 

-MUY BIEN QUE LO HAGA

-Mario, prácticamente acaban de anunciar el Premio. ¿Usted cómo se enteró?

-Para mí fue una gran sorpresa tener este premio, incluso me enteré por una periodista que me quería hacer un reportaje sobre el mismo, cuando yo no sabía nada, ni siquiera que era candidato. Después vino la comunicación oficial, que me ha dejado muy contento. Es la primera vez que me dan un premio en España, después de tantos años que he andado por acá.

"Es un premio al total de la trayectoria, en un género que es el que más me interesa, porque uno pone más de sí mismo. Es el octavo año que lo dan, se lo han dado cuatro veces a españoles y cuatro veces a latinoamericanos, incluido yo mismo. Entre los latinoamericanos se lo dieron al brasileño Joao Cabral de Melo Neto, al chileno Gonzalo Rojas, al colombiano Alvaro Mutis y a mí."

-Este es un premio compartido. ¿Es consciente de que muchas personas se iniciaron en amores con su poesía?

-Sí, algunos me lo han contado. Si sirven para el amor, me parece una buena empresa.

-Y también en el compromiso político...

-Aunque no toda mi literatura tiene que ver con el compromiso. Tengo más de 60 libros, de los cuales unos seis se refieren a temas políticos. Usted misma mencionaba los poemas de amor que no son esencialmente políticos, aunque a veces tienen ese sello. No evado el compromiso, pero no estoy siempre con él, sería un soneto interminable. Suelo tocar el tema político en los artículos, más que en la literatura.

-Su compatriota, Galeano, viene a Cuba. ¿Cuándo lo hará usted?

-No sabía... Bueno, ahora me va a ser difícil. Ando con problemas de salud. Tendría que haber ido cuando los 40 años de Casa, pero no pude ir porque se me prohibió viajes largos. Tuve una operación, más o menos delicada, en septiembre del año pasado y a cada tanto tengo que hacerme unas revisiones. Ahora me siento bastante bien, pero tengo que seguir con esa revisión.

-Cuba acaba de anunciar una fuerte demanda contra el gobierno norteamericano por daños humanos y, también, denunció el crimen que se está cometiendo a Yugoslavia. Nuestro país ha pedido que el secretario general de la OTAN, Javier Solana, sea juzgado por genocidio. ¿Ha estado al tanto de estos acontecimientos?

-Sí, las dos cosas han salido en los diarios. En el tema de Yugoslavia estoy contra la guerra. Me he expresado incluso públicamente, por escrito. No conozco todos los elementos que expone el Gobierno de Cuba para una acusación tan tremenda contra Solana, pero es privativo del Gobierno hacerlo. Yo estoy contra la OTAN, y también, contra Solana, por supuesto. He dicho el otro día que yo estaba de acuerdo con Solana, pero en la época en que decía OTAN NO.

"La demanda del pueblo cubano me parece muy bien, sin ninguna duda. Cuba hace muy bien en reclamar, tenga o no resultado ese reclamo. Repito: está muy bien que lo haga."