Clausura Fidel primer Congreso Internacional Cultura y Desarrollo

GRANMA, CUBA 120699 / Toni Piñera y Pedro de la Hoz

-LA PATRIA, LA DIGNIDAD, LA SOBERANÍA, LA INDEPENDENCIA, LA HISTORIA, LA GLORIA, NO SE NEGOCIAN

Otorga la UNESCO a Alicia Alonso la Medalla Miró. Sensible evocación de Oswaldo Guayasamín

"La Patria, la dignidad, la soberanía, la independencia, la historia, la gloria, no se negocian", expresó el Comandante en Jefe Fidel Castro al clausurar ayer el Primer Congreso Internacional sobre Cultura y Desarrollo, que durante esta semana sesionó en el Palacio de las Convenciones.

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, quien fue exhaustivo en aras de explicar lo que llamó "verdaderas amenazas globales", abordó en su discurso la actual situación internacional, con especial énfasis la agresión de Estados Unidos y la OTAN contra Yugoslavia, a la que calificó como la más cobarde de todas las guerras que se hayan librado jamás.

En su pormenorizado análisis explicó los móviles, el desarrollo y el desenlace de la que calificó también como guerra genocida y denunció la monstruosa doctrina intervencionista y agresiva que los Estados Unidos y la OTAN, organización a la que consideró "una mafia armada hasta los dientes", tratan de imponer al mundo y que acaban de ensayar en los Balcanes, donde en 79 días lanzaron decenas de miles de bombas de las más destructivas y modernas.

Luego de examinar qué sucedería de aplicarse esa doctrina en otros lugares del mundo, dijo que en el caso de Cuba nunca habría rendición ni mediación, como se ha podido demostrar a lo largo de 40 años de resistencia al hostigamiento, las provocaciones y las agresiones norteamericanas.

"Los hombres y mujeres que están responsabilizados con esta Revolución -afirmó- son hombres y mujeres que morirán antes que hacer una sola concesión de principios al imperio, antes de renunciar a un solo ápice de nuestra soberanía."

Al conceptuar la filosofía política imperante en los EE.UU., señaló: "quieren barrer los cimientos de la soberanía nacional para apoderarse de los países y ejercer su papel de superimperio romano, sólo que durará mucho menos que el imperio romano".

En el inicio de su comparecencia, el Comandante en Jefe expresó que le habían llamado la atención varias temáticas del Congreso y señaló que transmitir ideas es algo fundamental y que estaba de acuerdo con la urgente necesidad de propiciar mediante la educación y la instrumentación de correctas políticas culturales una verdadera Revolución ética del hombre. Es la primera vez -dijo- que veo planteado un tema así con esa precisión.

Recordó que mientras los delegados al Congreso abordaban su agenda el jueves en La Habana, en la ONU se libraba una colosal batalla por la soberanía y al mismo tiempo una colosal batalla por la cultura. Porque digo que hoy los medios con que cuentan los que dominan económicamente y casi políticamente el mundo son mucho más poderosos que los que lo fueron antes. Y esta batalla se libraba alrededor del Consejo de Seguridad para discutir un proyecto de resolución relacionada con la guerra desatada contra Yugoslavia, fundamentalmente contra Serbia.

A mi juicio, una batalla histórica -expresó- porque realmente el imperialismo y sus aliados, y se podría decir mejor: el imperialismo y los que lo apoyan aún en contra de sus propios intereses, están librando una batalla colosal contra el principio de la soberanía.

Al caracterizar el hegemonismo cultural imperialista, recordó que son dueños de la inmensa mayoría de la red de comunicación, las cadenas más poderosas de televisión, y tienen el monopolio prácticamente de las películas que se exhiben en el mundo.

Más adelante significó que a pesar de las carencias de recursos en Cuba, un país bloqueado y hostilizado, no se han cerrado escuelas, ni hospitales, al contrario en este período especial hemos incrementado los médicos, ha descendido a índices muy bajos la mortalidad infantil.

El Comandante en Jefe consagró el último segmento de su discurso a revelar detalles acerca de la historia de los planes agresivos de Estados Unidos contra Cuba, a partir del examen de documentación desclasificada por el propio gobierno norteamericano, que demuestra cómo el poderoso vecino del Norte desde los primeros días de la Revolución triunfante trató de emplear los métodos más brutales y cínicos para destruir a nuestra nación.

El acto de clausura del Congreso, presidido por el ministro de Cultura, Abel Prieto, y otros dirigentes políticos y personalidades de la cultura, así como por los ministros de Cultura de Iberoamérica, comenzó poco después de las cuatro de la tarde. Canciones de amor y de vida, interpretadas por la Schola Cantorum Coralina y el Coro Nacional de Cuba, amenizaron los primeros instantes de la velada.

Un momento de singular significación aconteció cuando Alicia Alonso recibió la Medalla Miró que le confirió la UNESCO por su extraordinaria carrera artística en el universo de la danza y la pasión con que ha lidereado al Ballet Nacional de Cuba y lo convirtió en símbolo de la cultura de su país ante el mundo. La condecoración le fue impuesta por Gloria López Morales, directora de la Oficina Regional de Cultura de la organización, en nombre del doctor Federico Mayor Zaragoza, director general de la UNESCO. Alicia reciprocó el gesto con elocuentes palabras en las que expresó sentirse gratificada por el cariño de su pueblo.

A continuación, el escritor Eliades Acosta, director de la Biblioteca Nacional José Martí, leyó la relatoría final del evento en la que se apuntan sus más relevantes contribuciones y se acuerda dar continuidad a la agenda, para lo cual Cuba se ofrece como anfitriona de una segunda convocatoria para el 2001.

De inmediato ocupó el podio el destacado intelectual ecuatoriano Enrique Adoum, quien expresó que los organizadores del encuentro quisieron evocar la presencia de una de las figuras más ejemplares de nuestra forma de ser, de creer y de crear: Oswaldo Guayasamín, autor de la Capilla del Hombre, "eco ambicioso o recuerdo oculto de la Sixtina", que se espera abra sus puertas el 24 de junio, "día del solsticio de verano del primer año del próximo siglo, exaltación monumental del arte y de la historia de América que saluda así al nuevo milenio".