EL PAIS 060799 /MAURICIO VICENT, La Habana
El complejo arquitectónico-ideológico que conforma el Palacio de la Revolución de La Habana, donde se encuentra la sede del Comité Central del Partido Comunista, y el despacho de Fidel Castro, es escenario desde ayer de un singular juicio político contra el Gobierno de Estados Unidos.
La nación más poderosa de la tierra es acusada en esta ocasión por ocho organizaciones de masas revolucionarias de la isla de provocar la muerte de 3.478 ciudadanos cubanos y la incapacitación de otras 2.099 personas, "víctimas de la política agresiva de EE UU contra Cuba desde hace cuarenta años". Cuba reclama 181.100 millones de dólares como "reparación de daños e indemnización de perjuicios".
Las autoridades cubanas quisieron cumplir con los requisitos y formalidades legales de cualquier proceso judicial, y para ello, lo primero que hicieron fue notificar la demanda al Gobierno de EE UU a través de su Sección de Intereses en La Habana. "Al no obtener respuesta de la parte demandada", el Tribunal Provincial de La Habana declaró al acusado en rebeldía y dio inicio ayer a la vista oral.
La demanda en cuestión -difundida ampliamente por los medios de prensa oficiales- refiere toda una serie de "acciones políticas, militares, económicas, de guerra biológica, diplomáticas, sabotajes y de apoyo a bandas armadas" realizadas por el Gobierno de EE UU en los últimos 40 años. Las ocho organizaciones demandantes, entre las que se encuentran la Federación de Mujeres Cubanas, los Comités de Defensa de la Revolución y la Central de Trabajadores de Cuba, consideran que Estados Unidos "es responsable de los daños y perjuicios causados a las personas naturales y jurídicas cubanas por los actos ilícitos ejecutados por sus agencias, dependencias, representantes, funcionarios o el propio Gobierno".
-TERRORISMO
En el texto se afirma que el " terrorismo ha sido un instrumento permanente de la política exterior de Estados Unidos contra Cuba", y menciona desde documentos desclasificados por las autoridades norteamericanas - en los que se detallan los planes de la invasión de bahía de Cochinos y otras acciones de guerra encubierta-, hasta casos concretos de muertes de soldados cubanos por disparos efectuados desde la Base Naval norteamericana de Guantánamo.
Se mencionan también los planes de atentado contra Fidel Castro, la voladura de un avión de cubana de Aviación en 1976 -en el que murieron 76 personas-, así como los atentados con bombas contra varios hoteles de La Habana efectuados durante el verano de 1997.
Durante el juicio, que durará una semana, los cuatro abogados de la acusación presentarán 100 testigos y también adelantaron que utilizarán como prueba de la culpabilidad del imperialismo 27 documentos desclasificados por la CIA y el Gobierno de Washington.