Pruebas de un boicot de EE.UU. a la Cumbre Iberoamericana
CLARIN, ARGENTINA 141199 / MARCELO CANTELMI. La Habana. Enviado especial.
El canciller cubano dijo contar con una carta de la secretaria de Estado estadounidense. Afirmó que ese texto exhorta a los presidentes latinoamericanos a que cuestionen la falta de democracia en la isla
Cuba repitió la denuncia de que Estados Unidos "hace sostenidos esfuerzos" por boicotear la Cumbre Iberoamericana de La Habana y presentó como prueba la copia de una carta supuestamente enviada por la secretaria de Estado estadounidense, Madeleine Albright, a gobernantes y cancilleres latinoamericanos en la que les pide que se reúnan con disidentes y cuestionen la falta de democracia del gobierno cubano.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, mostró la copia de la carta a la prensa acreditada en la IX Cumbre Iberoamericana que comienza mañana aquí, diciendo que había sido enviada "muy recientemente" y que se la habían facilitado "unas manos amigas".
En el texto de la misiva Albright insta a los jefes de Estado y Gobierno a que exijan a Cuba el inicio de un proceso de reformas políticas y les señala "la necesidad de que mantengan reuniones abiertas y públicas con organizaciones religiosas, políticas y de derechos humanos" disidentes del régimen.
"Tenemos que hacerle saber a Fidel Castro que aquellos que se oponen a la dictadura no son traidores; la solidaridad de ustedes no es sólo un acto intelectual, ésta puede además sacar a los disidentes de la prisión", afirma el texto atribuido a la secretaria de Estado.
Por la tarde, al cerrar el Quinto Foro Eurolatinoamericano de Comunicación del que participa Clarín, el canciller Pérez Roque calificó el envío de la carta como "una muestra desvergonzada de ingerencia en el mecanismo de la Cumbre de la que Estados Unidos no foma parte ni está invitado".
Ni el canciller ni el resto de los funcionarios cubanos que se acercan al Centro de Prensa para tomar contacto con los periodistas extranjeros podían ocultar su satisfacción por "poder probar" las denuncias que vienen haciendo desde hace meses. Uno de estos funcionarios recalcaba que para su gobierno "Estados Unidos está avivando el tema de los disidentes para ocultar el verdadero problema de fondo que afecta a Iberoamérica que es estrictamente económico".
Respecto a las reuniones que algunos gobernantes tienen programadas con líderes disidentes cubanos, el canciller Pérez Roque dijo que "son libres de entrevistarse con quienes quieran". Aunque recordó que los disidentes "deberán enfrentar su responsabilidad" si violan la Ley de Protección a la Economía Cubana y a la Soberanía Nacional, que castiga hasta con 20 años de cárcel a aquellos "que distorsionen la realidad cubana".
El presidente del gobierno español, José María Aznar, tiene previsto reunirse con el disidente Héctor Palacios, del Centro de Estudios Sociales, quien hace dos días fue "demorado" por 24 horas para prevenir que asistiera a una reunión con otros disidentes.
Elizardo Sánchez, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y uno de los disidentes más conocidos, informó a la agencia AFP que en las últimas horas se habían cometido "160 acciones represivas" contra opositores, entre las cuales está la detención de un centenar de ellos.
Ninguno de estos incidentes parece haber perturbado la tranquilidad de La Habana, que se recupera después de dos días de una muy fuerte tormenta tropical. En las calles no se observa una presencia policial especial y en cambio hay muchos jóvenes participando de los festejos por un nuevo aniversario de la fundación de la ciudad.
El primer mandatario en llegar fue el mexicano Ernesto Zedillo que fue recibido en el aeropuerto por Fidel Castro sin que nada de esto haya sido informado a la prensa con anterioridad. Lo previsto y no confirmado era el arribo de los presidentes de Brasil, Fernando Enrique Cardoso, y de Portugal, Jorge Sampaio. El resto de los mandatarios llegará hoy y mantendrán reuniones individuales con Castro antes de iniciar mañana las deliberaciones.