JUVENTUD REBELDE 120499
GINEBRA, abril 7.- Estados Unidos, sin tener el valor de asumir su responsabilidad, promueve nuevamente en la Comisión de Derechos Humanos el ejercicio frustrado y rechazado de condenar a Cuba, denunció el miércoles el embajador cubano aquí, Carlos Amat, según PL.
En una intervención ante el 55 período de sesiones de la Comisión de Derechos Humanos, en desarrollo en Ginebra desde hace tres semanas, Amat expresó que parecía que este nuevo foro transcurriría en un clima distinto y acorde con sus objetivos, tras la derrota de Washington el pasado año al no conseguir que se aprobara una resolución contra la mayor de las Antillas.
Comentó que entonces quedó esclarecido en este órgano de las Naciones Unidas que la llamada situación de los derechos humanos en Cuba era fabricada y alentada por las autoridades norteamericanas en su empeño de difamar y hostigar a la Isla.
A la vez recordó que la Comisión de DD.HH. en su anterior período de sesiones puso fin al procedimiento especial contra nuestro país, por lo que se suponía que en esta edición prevalecieran el diálogo y la cooperación.
Lamentablemente, afirmó Amat, no ha sido así, debido a que los representantes de la Casa Blanca insisten en convertirse en jueces internacionales y sancionar a los países del sur, entre ellos Cuba, pese a ser Estados Unidos el mayor violador de los derechos humanos en el mundo.
En su discurso, el embajador cubano reveló que ahora el gobierno norteamericano promueve otro proyecto de condena a su país sin ni siquiera tener el valor de asumir la responsabilidad de tal acción.
Para ello, agregó, la administración estadounidense ha encomendado a la República Checa, secundada por Polonia, a presentar aquí un documento anticubano que circula oficiosamente desde hace varios días en esta ciudad suiza.
Amat señaló que los pretextos utilizados por Washington son la Ley de Protección de la Independencia y la Economía Nacional, aprobada por el Parlamento de la Isla, y el juicio seguido a cuatro ciudadanos cubanos al servicio de un gobierno extranjero.
El diplomático enfatizó que a su país le asiste todo el derecho a defenderse ante legislaciones extraterritoriales y juzgar, según sus propias leyes, a personas que intenten coadyuvar a la aplicación de planes injerencistas y violatorios del derecho internacional.
Si no existiera la política agresiva de Washington contra Cuba, ni la normativa Helms-Burton, ni el bloqueo genocida, no sería necesario promulgar en la mayor de las Antillas una ley en defensa de su soberanía e independencia, consideró Amat.