Información Oficial- Reelecta Cuba
por aclamación como miembro de la Comisión de Derechos Humanos
GRANMA, CUBA 300403
En horas de la mañana de hoy, 29 de abril, Cuba resultó reelecta por aclamación como miembro de la Comisión de Derechos Humanos (CDH). Las elecciones tuvieron lugar en el marco del Consejo Económico y Social (ECOSOC), integrado por 54 países miembros de las Naciones Unidas. Cuba permanecerá en la Comisión por un nuevo período de 3 años a partir del 1 de enero del 2004 (2004-2006). Nuestro país ha integrado este órgano de manera ininterrumpida desde el año 1989, es decir, por un espacio de 15 años.
Este resultado es, sin duda, un reconocimiento a la obra de la Revolución cubana a favor de los derechos humanos de todo nuestro pueblo y a la destacada contribución solidaria que cientos de miles de cubanos que han hecho a lo largo de cuatro décadas en favor de los derechos de los pueblos de más de 100 países.
Constituye, además, un nuevo golpe a las pretensiones del gobierno de los Estados Unidos que, pocos días atrás, declaró que su principal objetivo ahora sería lograr que Cuba dejase de integrar la Comisión de Derechos Humanos. Para ello, se sabe que Washington adelantó infructuosas gestiones en algunos países de nuestra región a fin de tratar de quebrar el acuerdo de apoyar a Cuba que el Grupo de la América Latina y el Caribe en las Naciones Unidas había adoptado desde el mes de enero del presente año, y que, en la práctica, reconoce el papel que nuestro país desempeña en la Comisión.
La permanencia continuada de Cuba en la Comisión de Derechos Humanos está avalada por la defensa consecuente por parte de nuestro país de los intereses del Tercer Mundo y por una destacada contribución a la realización de todos los derechos humanos, tanto económicos, sociales y culturales, como civiles y políticos.
Cuba presentó este año 10 proyectos de resolución, o sea, el 11% del total de los que adoptó la Comisión que reflejan, sin excepción, los más vitales intereses del mundo subdesarrollado. Nuestro país defendió iniciativas tan valiosas como la proclamación del derecho a la alimentación como un derecho humano fundamental. Al aporte de Cuba se deben también la condena a las medidas coercitivas unilaterales contra países del Tercer Mundo; la defensa del derecho de los pueblos a la paz y a un orden internacional justo y equitativo; la denuncia de los efectos de la deuda externa en el pleno disfrute de los derechos humanos de los países subdesarrollados; la reafirmación de los principios de equidad, participación popular, justicia social y no discriminación como fundamentos de la democracia, y la condena a la utilización de mercenarios como instrumento para coartar el ejercicio de libre determinación de los pueblos. Los diez proyectos de resolución presentados por Cuba fueron aprobados por una aplastante mayoría y en prácticamente todos los casos Estados Unidos votó en contra.
Igualmente significativa ha sido la labor de Cuba como parte de los esfuerzos del Movimiento de Países No Alineados y otros países del Tercer Mundo. En este contexto destacan las resoluciones referentes al Derecho al Desarrollo, y la condena al Racismo, la Discriminación Racial y la Xenofobia, en contra de las cuales también votó Estados Unidos.
Esta nueva victoria de Cuba contrasta con la bochornosa derrota sufrida por los Estados Unidos en el año 2001.
Como se recordará, en las elecciones efectuadas ese año, por primera vez en la historia, el gobierno de los Estados Unidos no fue reelecto para integrar la CDH. Y no lo fue, precisamente como castigo de la comunidad internacional por su desprecio a los derechos humanos de su propio pueblo y otros pueblos del mundo, por su política de coacción y chantaje en el marco de la Comisión, en particular para imponer una condena contra Cuba, y por su papel obstruccionista en la Comisión de Derechos Humanos, de lo cual su récord de votación es clara muestra.
Se recordará también que el pasado año Estados Unidos, para resultar electo a la Comisión tuvo que solicitarle a dos de sus principales aliados, España e Italia, que retirasen sus candidaturas, como vía para que el número de candidatos fuese idéntico al número de vacantes y así resultar electo sin tener que enfrentar nuevamente una votación.
Los integrantes de la CDH reconocen que, a diferencia de Cuba, Estados Unidos es el país que vota en contra, prácticamente en solitario, de las resoluciones que claman por el respeto de los legítimos derechos del pueblo palestino; es el país que totalmente en solitario se opone a que el derecho a la alimentación sea considerado un derecho humano fundamental; es el país que también se opone, en solitario, a que se apruebe una resolución que resalta la necesidad de acceso a los medicamentos en el marco del combate contra la pandemia del VIH/SIDA; es el país que este año votó once veces en solitario contra proyectos de resolución de interés para los países del Tercer Mundo; es el país que, en este período de sesiones de la CDH, votó en un 70% de los casos en contra de la voluntad de la mayoría.
El resultado obtenido en la mañana de hoy constituye una nueva victoria de la Revolución cubana frente a la política de hostilidad del imperio.
Como reflejo de su impotencia, la delegación de los Estados Unidos abandonó su escaño para no estar presente en el momento en que el ECOSOC, por aclamación, confirmaba la reelección de Cuba. Luego regresaron, y con tono arrogante y ofuscado, censuraron a la comunidad internacional por la decisión de apoyar a Cuba. Por su parte, el Representante Permanente de Cuba ante la ONU, Bruno Rodríguez, dio merecida respuesta a las diatribas del representante del gobierno de los Estados Unidos que, huérfano de argumentos, optó por retirarse nuevamente de la sala, mientras la mayoría de las delegaciones felicitaban a Cuba por este resultado.
La Habana, 29 de abril de 2003- Año de Gloriosos Aniversarios de Martí y el Moncada