El intento de condenar a Cuba es ilegítimo
GRANMA, CUBA 150303 - Mariela Pérez Valenzuela
TENEMOS UNA OBRA EN FAVOR DE LOS DERECHOS HUMANOS DE NUESTRO PUEBLO QUE NO DEBE SER IGNORADA, AFIRMÓ EL CANCILLER PÉREZ ROQUE
El ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, afirmó que nuestro país continuará rechazando de manera enérgica las resoluciones anticubanas impuestas en la Comisión de Derechos Humanos (CDH).
Previsiblemente este año tendremos otra vez el intento de presentar una resolución y creemos que se repetirá la historia de pretender utilizar el tema de los derechos humanos para fabricar la condena a Cuba y justificar la necesidad de mantener el bloqueo económico, manifestó este viernes en una rueda de prensa en la sede del MINREX, en la cual se presentaron las Consideraciones del Gobierno de Cuba en relación con la resolución anticubana impuesta en la CDH.
Pérez Roque apuntó que Cuba rechaza que su nombre sea mencionado en Ginebra como no sea para reconocer el enorme esfuerzo que ha hecho en favor de todos los derechos del ciudadano y distinguir su voluntad y vocación para cooperar con los mecanismos internacionales no selectivos y no discriminatorios en materia de derechos humanos.
Cuba considera que el intento de condenarla en Ginebra es ilegítimo, está fundado en falsos supuestos y es selectivo porque allí no se intenta sancionar a Estados Unidos y a los países aliados de la superpotencia, apuntó.
El jefe de nuestra diplomacia dijo que Cuba se opone con firmeza a toda esta maniobra no solo por motivaciones nacionales, sino también pensando en la credibilidad de la Organización de Naciones Unidas y en la necesidad de preservar un ambiente de trabajo en las instituciones multilaterales que propicie la colaboración internacional.
También lo hace pensando en el resto de la comunidad internacional que en el futuro puede sufrir la misma experiencia, añadió.
Subrayó que Cuba no responsabiliza del intento de usar el noble tema de los derechos humanos para justificar el bloqueo y agredir a nuestro país al pueblo de los Estados Unidos, ni a los amplios sectores que en ese país defienden la normalización de las relaciones con la Isla; tampoco culpa, dijo, a la mayoría de los legisladores de ambas Cámaras del Congreso opuestos al bloqueo, ni a los legisladores que en número superior a 260 han apoyado medidas favorables y a los 70 senadores de 100 que defienden el establecimiento del comercio y otras medidas.
Tampoco podría responsabilizar y acusar en este sentido a los amplios sectores de la sociedad norteamericana, al movimiento de solidaridad, a las decenas de miles de estadounidenses que visitan a nuestro país o participan e intentan, como miembros de proyectos sociales y de Organizaciones No Gubernamentales, desarrollar relaciones de intercambio respetuoso con la mayor de las Antillas, así como a la mayoría de la comunidad cubana que vive en Estados Unidos, con la cual comparte la idea de una normalización de la relación entre los dos países.
Pérez Roque afirmó que el Gobierno de la Isla responsabiliza de esta maniobra al Gobierno de Estados Unidos y especialmente a los sectores que dentro de él tienen una posición más extremista y una visión más reaccionaria de las relaciones, así como a la mafia cubana de Miami que es el grupo minoritario, poderoso, influyente, que impone su visión y sus intereses y participa de manera destacada en el intento de utilizar a la CDH para condenarnos, puntualizó.
Más adelante señaló que Cuba no ha cooperado con la aplicación de la Resolución 2002/18 aprobada el año pasado en la CDH y tampoco lo hará porque la considera ilegítima.
Al respecto puntualizó que nuestro país no recibirá a la representante especial del Alto Comisionado de Derechos Humanos que esa Resolución del 2002 le impuso nombrar, la francesa Christine Chanet, a quien se le explicó que no se trata de una acción personal, precisó.
El Canciller indicó que esa decisión tampoco es contraria al espíritu de colaborar y no se debe considerar como un gesto contra Christine Chanet y el Alto Comisionado, el diplomático brasileño Sergio Viera de Melho.
En otro momento sostuvo que no existe una sola razón para que un país de nuestra región se pliegue a acompañar este ejercicio contra Cuba. "Esperamos que prime un espíritu de defensa de la soberanía y de la solidaridad latinoamericana", agregó.
Más adelante subrayó la importante declaración realizada por el Vaticano este jueves, cuando expresó que las amenazas de los países poderosos a cambio de votos contra los países pequeños humillan la dignidad de las naciones.
Destacó que una vez más hay una coincidencia basada en la ética de las posiciones que defienden Cuba, el Santo Padre y el Vaticano.
Al referirse al tema de Iraq, Pérez Roque señaló que hoy está en juego en Nueva York no solo una guerra, sino la existencia futura de un sistema internacional de instituciones.
La probabilidad de que pueda desatarse una guerra sin la autorización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sentaría un precedente de una gravedad que no alcanzamos a aprehender bien para el futuro, advirtió.
Cuba considera que una guerra contra esa nación sin autorización del Consejo de Seguridad sería ilegal, injusta y violatoria de la Carta de las Naciones Unidas. Nadie podría entender razones que la justifiquen, señaló.
Por último subrayó que mientras cada vez gana más fuerza el movimiento que en Estados Unidos se opone al bloqueo, es perfectamente visible el intento desesperado de los que se oponen al cambio.
Subrayó que una prueba de esa desesperación está en el comportamiento de algunos diplomáticos de la Sección de Intereses estadounidense en La Habana, en particular del jefe de esa oficina, James Cason, cuyo comportamiento es ofensivo para la sensibilidad del pueblo.
PRESENTAN CONSIDERACIONES DEL GOBIERNO DE CUBA EN RELACIÓN CON LA RESOLUCIÓN ANTICUBANA
Previamente, el director de Asuntos Multilaterales del MINREX, Juan Antonio Fernández, presentó las Consideraciones del Gobierno de Cuba en relación con la Resolución anticubana impuesta a la Comisión de Derechos Humanos, informe que circulará como un documento oficial de las Naciones Unidas en Ginebra y que ya Cuba entregó.
En el informe se expone claramente la posición de nuestro país y las razones por las cuales no puede cooperar con la aplicación de la Resolución 2002/18.
Cuba denuncia las espurias motivaciones que guiaron las acciones de Estados Unidos contra la Isla en el marco de la Comisión de Derechos Humanos, demostrando que son un componente esencial de la política de hostilidad.
En dicho documento se resume, además, el historial de Cuba en materia de cooperación internacional en la esfera de los derechos humanos.