Pedagogía
2003 -La esperanza posible
GRANMA, CUBA 310103 - Iraida Calzadilla Rodríguez
Al encuentro de La Habana, Cuba llega con el presupuesto de educación más alto de la historia, 3 000 millones de pesos para el 2003
El siglo pasado cerró con un panorama incierto en la educación a nivel mundial: 113 millones de niños no iban a la escuela. El 2002 no fue más esperanzador al crecer la cifra en 2,4 millones y, en el concierto de las naciones, solo 83 admitieron poder acceder a las metas trazadas en el Foro Mundial de Dakar-Senegal, 2000, que prioriza la escolarización de primaria, la reducción del analfabetismo y la igualdad de género, entre los seis problemas más acuciantes a resolver en el término de tres lustros.
A este penoso horizonte se añade que más de 70 países no tienen posibilidades de cumplir con ninguna de esas metas en el 2015, y se plantea que si hoy la cantidad de analfabetos es de 864 millones de personas, para esa fecha la cifra solo podría ser reducida en unos 64 millones.
En el contexto de la región, baste decir que en América Latina y el Caribe 42 millones de analfabetos muestran sus carencias de crecimiento individual, y queda reconocido por los organismos internacionales que en esta parte del mundo 110 millones de jóvenes y adultos tienen la primaria incompleta. En suma, ambas cifras nos dan la terrible situación de que el 64% de la población joven y adulta del área es analfabeta o semianalfabeta, y a esa realidad habrá que buscar aquellas soluciones posibles de aplicar en medio de una profunda crisis económica.
Ya casi a las puertas de la octava edición del Congreso de Pedagogía del 3 al 7 de febrero y con la asistencia de más de 4 000 delegados, el más importante evento de su tipo que se celebra en el país cada dos años enarbolará el lema de Encuentro por la unidad de los Educadores, Luis Ignacio Gómez, ministro de Educación, comentaba que la cita tiene mucho que ver con las metas planteadas por la UNESCO, en representación de todos los países convocados en Dakar: "Al encuentro llevamos experiencias vinculadas con la escolarización de los niños y muchos trabajos de educadores de América Latina con fórmulas para ese empeño".
Y entre los ejemplos de temas a debatir en el cónclave, señaló los métodos que Cuba lleva a Haití y otros países al utilizar la radio y la televisión como multiplicadores de campañas de alfabetización.
Otro aspecto importante en la cita de La Habana será el perfeccionamiento de la calidad en la formación del personal docente, para lo cual ya se cuenta con un buen arsenal de investigaciones que estarán presentes en Pedagogía.
"La formación, la elevación de la calidad y el reconocimiento social son elementos de primer orden, porque sin un personal docente estimulado y preparado no podrá lograrse la alfabetización y la escolarización, ni mucho menos soñar con elevar la calidad de la enseñanza que hoy se está planteando el mundo para cumplir con las metas de Educación para Todos", significó.
A la voluntad de los educadores del área de reunirse en La Habana habrá que añadir la vocación por afianzar una raíz común. Ahí están Simón Rodríguez, Simón Bolívar, José Martí y Andrés Bello, entre los padres de la pedagogía latinoamericana, cuyos textos van en una asombrosa coincidencia conceptual en cuanto al estudio-trabajo, la formación de maestros, la enseñanza permanente, el papel de la educación y la cultura ligado a la definición de libertad: "Esa es la base, que lamentablemente si no se consolida más es porque no ha existido la suficiente unidad, y ese es, por tanto, el lema principal del Congreso", argumentaba Gómez.
Con una tercera revolución educacional en el país, Cuba llega al evento. Y también, "con el presupuesto de educación más alto de la historia, 3 000 millones de pesos para el 2003. Ello no es solo el significado de una cifra, sino lo que cualitativamente representa, pues se dedican importantes recursos a programas que tienen un valor extraordinario y que se constituyen en paladines de la región y del mundo", comentó el Ministro.
Evento que transcurrirá en momentos trascendentes para la humanidad, Pedagogía 2003 sin lugar a duda será una sincera esperanza de lo que puede hacerse a partir de las experiencias que todos los educadores unidos puedan examinar a favor de una educación que aporte la capacidad de reflexionar, elegir opciones y vivir mejor. Será el intercambio y la proyección de concepciones y estrategias para enfrentar los principales desafíos que nos propone el siglo XXI.