La mujer: un bastión en defensa de los sagrados valores del socialismo

GRANMA, CUBA 270103

La lucha contra las drogas en nuestro país se inscribe dentro de la concepción humanista de nuestra Revolución. Recordemos que entre las primeras tareas asumidas por la Federación de Mujeres Cubanas en 1959 estuvo, precisamente, su decisiva contribución a la erradicación de las condiciones objetivas y subjetivas que habían convertido a Cuba en un burdel y un casino con todos los vicios asociados a estas prácticas.

Más de cuatro décadas después, las mujeres no permitiremos que personas inescrupulosas intenten traficar y estimular el consumo de drogas. Las obreras, campesinas, profesionales, intelectuales, estudiantes, combatientes, amas de casa, todas las federadas en irrestricto apoyo al Editorial del periódico Granma defendemos el derecho a proteger nuestras familias, la obra que hemos construido con esfuerzo y sacrificio y el futuro de bienestar y paz que deseamos para nuestros hijos e hijas.

Luchar contra la droga es defender la tranquilidad ciudadana, la salud, la integridad y dignidad de las personas y los hogares cubanos. Es evitar el sufrimiento de las víctimas de ese flagelo y de las madres, padres, otros familiares y amigos que ven degradarse a seres humanos que tienen todas las posibilidades para un destino de realización plena.

Ninguna otra sociedad en el mundo tiene las condiciones de la nuestra para erradicar este mal. Existe la voluntad política del Estado Socialista, una amplia y profesional red de salud para la orientación, atención y rehabilitación; una legislación adecuada contra quienes lucran con el tráfico y delinquen. En la misma medida, está implementado un vasto programa social que estimula las potencialidades y el disfrute de una vida sana y culta.

Las dirigentes de la FMC, las federadas todas, y en especial, el amplio movimiento de Trabajadoras Sociales Voluntarias y Brigadistas Sanitarias debemos continuar perfeccionando la acción en la comunidad para la prevención del tráfico y consumo de drogas y orientar a la familia acerca de cómo actuar en cada caso.

Promover actitudes ciudadanas responsables y no tolerantes ante este fenómeno, apoyar y respaldar las acciones de nuestros órganos del Ministerio del Interior, impulsar la labor comunitaria de información oportuna y ayuda sistemática a los que así lo requieran, y el apoyo a la escuela y al consultorio del médico de la familia se inscriben entre las tareas que llevan adelante las federadas en esta batalla.

Las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia que existen en todos los municipios implementan también acciones específicas con equipos multidisciplinarios para brindar información y asesoramiento a toda persona que lo solicite.

Las mujeres, protagonistas y beneficiarias de esta obra, no permitiremos que este flagelo prospere en nuestra sociedad.

En cada comunidad, en los centros de trabajo y estudio, en el llano y la montaña, las cubanas que concurrimos masivamente a las urnas en estas elecciones por la Patria para continuar erigiendo nuestro ideal de sociedad, no toleraremos que un grupo de sórdidos delincuentes traten de erosionar las conquistas de nuestro pueblo.

Hagamos de cada mujer y cada familia un bastión que defienda los sagrados valores del socialismo.

FEDERACIÓN DE MUJERES CUBANAS