otto
reich: Fin a la luna de miel con el exilio cubano ?
PABLO ALFONSO -EL NUEVO HERALD 071202
La destitución de Otto Reich como subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos y rumores sobre la probable salida de otro cubanoamericano, que ocupa una estratégica posición en Washington, han desatado todo tipo de especulaciones sobre el futuro de las relaciones de la Administración Bush con el exilio cubano.
''Lo único cierto sobre esos rumores es que yo presenté mi solicitud de retiro de las Fuerzas Armadas para el año próximo'', afirmó Emilio González, director de Asuntos del Hemisferio Occidental para el Caribe y América Central en el Consejo Nacional de Seguridad, donde tiene a su cargo específicamente las carteras de Cuba y Haití.
González, de 46 años, un coronel del Ejército que fue nombrado en esa posición el pasado 7 de enero, dijo a El Nuevo Herald que le han hecho propuestas para que permanezca en el cargo o acepte otras importantes posiciones, tras su retiro de las Fuerzas Armadas.
'No he tomado todavía ninguna decisión al respecto. Lo estoy pensando'', subrayó González quien habitualmente declina hacer comentarios a la prensa. González, Reich y el Secretario de Vivienda, Melquiades ''Mell'' Martínez, han formado hasta ahora la trilogía de cubanoamericanos más influyentes en la política hacia Cuba de la Administración Bush.
Reich fue cesado el pasado 22 de noviembre como subsecretario de Estado, al cumplirse un año de haber sido ''nombrado en receso'' por Bush, quien usó su prerrogativa presidencial para nombrarlo en esa posición cuando el Congreso entró en receso.
Frank Calzón, director ejecutivo del Centro para una Cuba Libre, con sede en Washington dijo que lo realmente preocupante no es que Reich haya sido cesado en sus funciones, ''algo que automáticamente debía ocurrir al entrar en receso nuevamente el Congreso'', sino que ``la Casa Blanca no haya declarado de una manera clara e inmediata que será renominado para el cargo''.
''La causa de la libertad de Cuba sufrirá un revés si Reich no es renominado en su cargo'', subrayó Calzón. ''En La Habana habrá una gran fiesta, porque para el régimen de Castro la salida de Otto es más importante que ganar la otación en la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra'', agregó Calzón.
Aunque Reich continúa en el Departamento de Estado como asesor especial del secretario de Estado Collin Powell, fuentes consultadas por El Nuevo Herald dieron por sentado que el presidente Bush no presentará de nuevo su nominación ante la subcomité de Relaciones Exteriores del Senado para Asuntos Hemisféricos, cuando el nuevo Congreso reinicie en enero sus sesiones. ''Su nominación seguirá contando con una fuerte oposición en el subcomité incluso por parte de prominentes republicanos y Bush no querrá comenzar sus relaciones con el nuevo liderazgo del Senado con un tema tan conflictivo'', indicó una fuente gubernamental.
La fuente añadió que Reich no goza del respaldo de Powell, quien escogió a la mayoría de sus subsecretarios con la excepción de Reich, nombrado directamente por Bush.
'Para decirlo en términos beisboleros, Powell es como el manager de un equipo que escogió a sus peloteros, pero el dueño del equipo le nombró un coach muy incómodo'', precisó la fuente.
El futuro de estos influyentes cubanoamericanos en el gobierno republicano ha puesto sobre el tapete una pregunta más espinosa para los sectores más radicales del exilio cubano: hasta dónde la Administración Bush está comprometida realmente con una política de línea dura hacia Cuba.
Hasta ahora la Casa Blanca ha mantenido una retórica más enérgica ante La Habana que la anterior administración demócrata, pero en esencia la política exterior hacia la isla no ha tenido cambios esenciales.
La Administración Bush, al igual que la de su antecesor Clinton, mantiene la suspensión del polémico capítulo Tres de la Ley Helms-Burton; continúa con la política de deportar a los balseros a la isla y no da señales de obstaculizar el libre flujo de remesas y viajes familiares a Cuba, algo por lo que abogan los sectores más radicales del exilio cubano en Miami.
''Yo no creo que ha existido una política de endurecer ni suavizar la política hacia Cuba, por parte de esta Administración'', afirmó Frank Mora, profesor de Ciencias Políticas de Rhodes College. ''Sencillamente se mantiene una política estable, que responde a los intereses de Estado, con mayor retórica agresiva, pero sin cambios políticos ni leyes que la respalden'', añadió.
En opinión de los analistas el futuro de la llamada ''luna de miel'' entre el exilio cubano y la administración republicana está vinculada directamente al regreso de Reich a su cargo y a una política más activa contra el régimen de Castro.
Por lo pronto una conferencia de prensa para respaldar a Reich, que había sido anunciada para mañana lunes por los congresistas Ileana Ros-Lehtinen (R-FL) y Lincoln Díaz-Balart(R-FL), ``ha sido pospuesta hasta próximo aviso''.