Dialoga Fidel con universitarios norteamericanos

JUVENTUD REBELDE, CUBA 101202 -Luis Luque Alvarez

“Estoy convencido de la necesidad de que el mundo se conozca, y de que los jóvenes norteamericanos  y las futuras generaciones de ese país conozcan el mundo. Me alegraría si hubiera más programas como Semestre en el Mar, pues es una idea muy original e instructiva.”

De este modo, el Comandante en Jefe Fidel Castro dio inicio en la tarde de ayer a un intercambio con cerca de 700 estudiantes y profesores de 260 universidades estadounidenses, participantes del mencionado proyecto que auspicia la Universidad de Pittsburg, quienes arribaron a Cuba el pasado jueves a bordo del crucero S.S. Universe Explorer, en la última escala de un itinerario marítimo que los ha llevado por naciones de África, Asia y América Latina.

En una introducción al debate, celebrado en el Palacio de las Convenciones de La Habana, Fidel refirió que estos encuentros podían ayudar a profundizar su convicción acerca de la nobleza del pueblo norteamericano, así como a dar a conocer la realidad cubana, cuya comprensión a veces está lastrada por un verdadero diluvio de desinformación y mentiras que dura ya más de 43 años.

Interrogado por un estudiante de la Florida acerca de si la dirección cubana consideró en algún momento atentar contra la vida del presidente Kennedy, el Comandante en Jefe expresó que, de no haber respondido desde sus inicios a una postura ética y a un elemental sentido de la política, la Revolución no subsistiría hoy día.

Al respecto, afirmó que el magnicidio jamás fue considerado como opción para acabar con una situación política, criterio sustentado desde los tiempos de la lucha contra Batista. Refirió asimismo que el sátrapa murió tranquilo en el exilio, a pesar de haber privado de la vida a miles de cubanos durante sus años de desgobierno. “No se conoce un solo caso, señaló, de que la Revolución haya hecho justicia en el extranjero.”

En contraposición a lo anterior, explicó cómo los planes de atentado contra su persona y otras figuras del proceso revolucionario han sido numerosos a lo largo de estos años, y se acendraron en la medida en que se sometía a Cuba a un cerco económico sin precedentes, acompañado en los primeros tiempos de amenazas muy ciertas de agresión militar.

Ante una pregunta sobre la postura de Cuba hacia las religiones, Fidel manifestó el respeto del Estado por todas ellas, y recordó haber dialogado en varias ocasiones con líderes religiosos de la Isla, a los que ha expresado la unidad de propósitos entre la justicia social por la que lucha la sociedad cubana y la que proclaman los diversos cultos.

Durante el diálogo, dos estudiantes solicitaron al Comandante en Jefe que les firmara sus pasaportes, a lo que este accedió ante la aprobación del plenario. “Si después no te dan permiso para entrar (a Estados Unidos), es tu responsabilidad”, bromeó.

Poco antes de iniciarse el intercambio —algo ya tradicional durante las visitas del programa a la Isla—, el decano ejecutivo de este, Lloyd Lewan, agradeció a Fidel haber dedicado parte de su ajustado tiempo a la expedición estudiantil. “Usted, expresó, nos honra y muestra su respeto, pues es el único jefe de Estado que nos ha recibido. Deseo que nuestras naciones puedan ser amigas en este hemisferio muy pronto.”

Al cierre de esta edición, continuaba el coloquio en el Palacio de las Convenciones.