El
Universal, de México: Se violó el principio de juicio justo
EL UNIVERSAL, MÉXICO 081202 -ARIADNA GARCÍA
Fueron detenidos en septiembre de 1998 en territorio norteamericano. Están acusados de conspiración, espionaje e incluso asesinato y de atentar en contra de la seguridad nacional de Estados Unidos. Ahora se busca, por todos los medios, un juicio "justo".
Son cinco cubanos cuyo juicio se lleva a cabo en Miami, Florida, principal base del exilio cubano y el anticastrismo, y de donde la defensa no ha podido sacarlos.
Llegaron a Estados Unidos en la década de los 90, enviados por el Ministerio del Interior de Cuba, para penetrar en el seno de los "grupos terroristas" denominados así por el gobierno cubano y conocer supuestos planes de atentado en contra de la isla. "Como antecedente de todo esto", comenta Roberto González, hermano de uno de los detenidos, "son las numerosas agresiones que desde Miami se generan contra Cuba, de carácter terrorista".
Todo ello, agrega, ha obligado a Cuba, como país, a penetrar en esos "grupos terroristas" para conocer de antemano cuáles son sus planes; es una necesidad.
En junio de 1998 el Ministerio del Interior cubano entregó al Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés), en Washington, un informe acerca de varias personas que presuntamente gestaban actividades de terrorismo, en Estados Unidos, en contra de Cuba. "La respuesta política del gobierno norteamericano fue el arresto de lo que pudiera ser una de las fuentes de información de esos planes terroristas, y el 12 de septiembre de 1998, ocurre el arresto de estas cinco personas", indica.
Los cinco detenidos, que luego del juicio están en distintas prisiones de Estados Unidos, son: Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González, René González y Antonio Guerrero. Roberto González, hermano de René, y abogado de oficio, reconoce que los cinco cubanos transmitían información secreta en códigos a La Habana, pero que ninguno de ellos, aclara, es cuestión de seguridad nacional de Estados Unidos, sino de la defensa cubana, y así lo comprobó el FBI al descifrar los mensajes.
"Pero existe un error muy grande en este juicio, la violación al principio de la Constitución norteamericana del derecho al juicio justo por jurado imparcial.
"Lo peor es haber hecho el juicio en Miami, a pesar de que la defensa solicitó el cambio de sede."
La defensa de los cubanos alega hoy que la jueza federal norteamericana, Joan Lenard, no llevó a cabo un juicio justo en contra de los cinco detenidos, ya que éste se efectuó en Miami, el jurado, por temor a represalias de lo que se conoce como la disidencia, declaró la culpabilidad de los acusados, "a pesar de tener pruebas de todo lo contrario". La defensa espera una pronta apelación en la Corte de Atlanta
SE QUEJAN DE TORTURA, PRESIÓN Y AISLAMIENTO
El Universal -Liliana Alcántara
Desde hace cinco años no ven a sus familias, se les ha negado la visa para entrar a EU Cuando René González fue detenido en Estados Unidos, acusado de conspiración, tenía una hija de cuatro meses de edad. Ocho meses después, pudo recibir su visita en la prisión. "René estaba encadenado, sentado en una mesa al fondo del cuarto de visitas. Esa es la impresión que se llevó su hija de tan solo un año de edad", comenta el abogado Roberto González.Esa también fue la última vez que vio a sus familiares. Gerardo Hernández, otro de los cubanos detenidos, no ve a su esposa desde hace cuatro años, a pesar de que a ella se le otorgó la visa, fue retenida en el aeropuerto de Houston y deportada a Cuba.
"Ella les explicó muy bien a qué iba a los Estados Unidos, les dijo que su esposo estaba detenido y la razón de su detención, pero fue inútil, la deportaron", señala el litigante de los cubanos. Comenta que desde hace cuatro meses los familiares de los cinco detenidos solicitaron visas para viajar a Estados Unidos, pero sólo se le otorgó a las tres hijas de Ramón Labañino Salazar "sabiendo que son menores de edad y que no pueden viajar solas".
Asegura que a René González lo amenazaron en el penal: "te declaras culpable o deportamos a tu esposa", le dijeron. Por supuesto que no lo hizo porque es inocente, pero entonces, una semana antes de que fuera el juicio, deportaron a su esposa a Cuba".
Comentó que el negar la visa o las visitas de sus familiares a los cubanos detenidos en Miami es otra forma de presión y tortura psicológica empleada por los norteamericanos con el propósito de que acepten los cargos que se les imputan, "pero ellos seguirán defendiendo su inocencia".
Agrega el abogado que "lo peor de todo es que los cinco salieron de sus casas hacia una celda de castigo, sin ni siquiera haber cometido un delito.
Si se hubieran declarado culpables, tal vez hubieran reducido la pena pero los cinco quisieron enfrentar el juicio y ahí siguen". En la misma situación está Antonio Guerrero, padre de dos hijos así como Fernando González que tampoco ha visto a sus familiares.