Amo
a Cuba porque es un país culto y trabaja muy bien
GRANMA, CUBA 261102 - Orfilio Peláez
EXPRESÓ EL EMINENTE CIENTÍFICO ALBERT SASSON, ASESOR ESPECIAL DEL DIRECTOR GENERAL DE LA UNESCO EN EL TEMA DE LA BIOTECNOLOGÍA AL PRESENTAR SU LIBRO MÁS RECIENTE
Tengo la satisfacción de apreciar que tras 16 años de colaborar con ustedes en el desarrollo de la biotecnología, la voluntad política del Gobierno cubano por impulsar el progreso de esta ciencia sigue tan firme como el primer día y los resultados de hoy son admirables, sobre todo en el terreno de las aplicaciones médicas.
Así dijo a Granma el eminente investigador Albert Sasson, doctor en Ciencias Naturales de la Universidad de París y asesor especial del Director General de la UNESCO en esa temática, quien ayer presentó su último libro titulado Cultivos Transgénicos: Hechos y Desafíos, como parte del programa científico de los congresos Biotecnología Habana 2002, que sesionan hasta el viernes en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología.
En sus declaraciones, el doctor Sasson recordó que su primer contacto con la Mayor de las Antillas se produjo en 1986, cuando Alfredo Guevara (por entonces representante de nuestro país en la UNESCO) fue a verlo para decirle de parte del Presidente Fidel Castro que se había leído su primera obra Las Biotecnologías: Desafíos y Promesas, en solo una noche y lo invitaba a venir a Cuba.
El interés de un Jefe de Estado de un país en vías de desarrollo por ese tema lo motivó a realizar el viaje y así, en julio de 1986, estaba en La Habana y asistió junto a Fidel a la inauguración del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología.
Desde entonces, expresó el también Presidente de Honor del comité organizador de Biotecnología Habana 2002, he colaborado de manera asidua con los científicos cubanos que laboran en esta rama científica, que si bien no es una solución mágica, puede desempeñar un papel importante en el difícil reto de producir mayores cantidades de alimentos de forma competitiva en un mundo donde crece la población, pero se reducen las áreas cultivables y escasea el agua.
Afirma sin tapujos amar mucho a Cuba, porque en primer lugar "es un país culto, trabajan muy bien, la gente es maravillosa y no han bajado la guardia en sus empeños de avanzar en el dominio de la biotecnología".