La
biotecnología cubana respalda la salud de la población
GRANMA, CUBA 221102 - FRANCIS NORNIELLA
MUCHOS DE LOS ESTUDIOS REALIZADOS EN EL CENTRO DE INGENIERÍA GENÉTICA Y BIOTECNOLOGÍA BUSCAN RESPUESTA A ENFERMEDADES COMO EL CÓLERA Y EL SIDA, QUE OCASIONAN MILLONES DE MUERTES, PRINCIPALMENTE EN PAÍSES POBRES
Mientras en el mundo apenas el uno por ciento de millonarias inversiones es destinado a resolver graves problemas sanitarios, científicos cubanos desarrollan más de 60 proyectos en favor de la salud humana.
Muchos de esos estudios realizados en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) buscan respuesta a enfermedades como el cólera y el SIDA, que ocasionan millones de muertes, principalmente en países pobres.
La institución vanguardia de la biociencia cubana, sede del Congreso Internacional Biotecnología Habana 2002, previsto del 24 al 29 próximos, es un gran complejo investigativo-productivo que abarca 70 000 metros cuadrados de extensión, al oeste de la capital.
Está dotada de laboratorios de control y aseguramiento de la calidad, además de varias áreas especializadas para utilizar técnicas analíticas de punta, como transgénesis, biología molecular y celular, cultivo de células y purificación de proteínas con fines farmacéuticos.
Los experimentos con animales y plantas pretenden lograr especies más resistentes a las enfermedades, plagas y condiciones ambientales, y también avanzar en el desarrollo de medicamentos y vacunas terapéuticas, éstas últimas en fases de estudio.
Sin embargo, y a diferencia de muchas naciones industrializadas, en Cuba los surtidos de la biotecnología son distribuidos en el sistema nacional de salud con una cobertura del ciento por ciento, es decir, toda la población recibe por igual los beneficios de esos fármacos.
Baste señalar el amplio uso de interferones y el factor de transferencia para el tratamiento de patologías clínicas y la protección de los recién nacidos y grupos de riesgo contra la hepatitis B.
Exponente de esta actividad creadora es el empleo en todas las unidades hospitalarias de quemados del Factor de Crecimiento Epidérmico Humano Recombinante, y de la Estreptoquinasa Recombinante en las salas de terapia intensiva, lo cual representa anualmente al menos 200 personas salvadas por infarto del miocardio.
La calidad y confiabilidad de esas producciones están avaladas por expertos de la Organización Mundial de la Salud durante sistemáticas visitas a las instalaciones, con el propósito de comprobar si cumplen los requisitos científicos exigidos, de cuyos avances se nutren naciones del Tercer Mundo.
Esta práctica de los investigadores cubanos no representa peligro para la seguridad humana y sí facilita a países sin recursos el acceso a medicamentos tradicionalmente producidos por grandes compañías biotecnológicas, más interesadas en vender ideas y revaluar sus acciones en la bolsa, que en curar.
En este empeño de jerarquizar la salud del hombre, el CIGB promueve en los albores del milenio el desarrollo de la tecnología de ADN recombinante, la bioinformática, la proteómica, la genómica y la identificación de nuevos ingredientes para vacunas y fármacos. (AIN)