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de "piratería aérea" viaje de avioneta a Florida
EFE 121102
La Habana, 12 nov (EFE).- La huida a EEUU de ocho cubanos, en una pequeña avioneta de fumigación, generó una dura nota de protesta del Gobierno de Cuba, que exigió su vuelta y calificó el acto como "piratería aérea".
Al dar cuenta del hecho el ministerio de Relaciones Exteriores denunció anoche que en la mañana del 11 de noviembre, "se produjo el secuestro de una aeronave del tipo AN-2 (de fabricación soviética), dedicada a labores de fumigación".
La declaración precisa que el aparato, con matrícula CUC-1086, estaba tripulado por el capitán instructor Nemencio Carlos Alonso Guerra, quien en el aeropuerto de la occidental ciudad de Pinar del Río "recogió ilegalmente" a un grupo indeterminado de personas, "incluido un menor de edad" para dirigirse a EEUU.
La Cancillería cubana indicó que el lunes entregó una nota diplomática a la Sección de Intereses de EEUU en La Habana para "además de repudiar el secuestro", reclamar "la inmediata devolución a Cuba de los que cometieron esta vandálica acción".
Igualmente, las autoridades cubanas demandan que también sean devueltos "el resto de los inmigrantes ilegales involucrados en este hecho, y de la aeronave secuestrada, que es propiedad de la República de Cuba".
Hasta el momento de difundir la nota, a las 23.23 hora local (04.23 GMT del martes), las autoridades cubanas aseguraron que "el gobierno de EEUU no ha ofrecido la más mínima información oficial sobre este hecho".
Cuba y EEUU no tienen relaciones diplomáticas desde 1961, pero desde 1977 funcionan en ambas capitales sendas secciones de intereses al amparo de la embajada de Suiza.
"La responsabilidad de que delitos como este secuestro se cometan recae por entero sobre el Gobierno de EEUU, que mantiene en vigor y aplica sistemáticamente la asesina Ley de Ajuste Cubano, que con su tratamiento privilegiado y excepcional estimula con fines propagandísticos la inmigración ilegal desde Cuba", agregó la nota.
Según la Cancillería cubana, "no es casual que este acto tenga lugar a sólo unos días de las declaraciones del presidente (de EEUU) George Bush quien defendió la existencia de una legislación migratoria especial para los cubanos".
"La defensa por el propio presidente de EEUU de un engendro tan criminal como la Ley de Ajuste Cubano constituye un poderoso estímulo a la realización de actos tan graves como el secuestro de aeronaves", añadió.
Según esta legislación, los cubanos que pisen territorio estadounidense pueden permanecer en ese país y al año y un día solicitar la residencia.
La Cancillería cubana se preguntó "cómo es posible comprender que el gobierno de EEUU practique una política que estimula la piratería aérea en momentos en que se realizan grandes esfuerzos para garantizar la seguridad nacional de EEUU y proteger sus fronteras y la navegación aérea".
El Gobierno cubano acusó una vez más a Washington de "falta de voluntad política" para negociar con La Habana "acuerdos que permitan el enfrentamiento al terrorismo y a la inmigración ilegal, varias veces propuestos y reiterados por Cuba".
La Cancillería expresó que Cuba "reitera su firme voluntad de continuar honrando, como hasta ahora, los acuerdos migratorios vigentes" de 1994 y 1995 y reclama el cese de la Ley de Ajuste y la devolución de la avioneta y sus tripulantes y pasajeros.
Según los acuerdos, los inmigrantes ilegales ("balseros") interceptados en alta mar deben ser devueltos a Cuba, que se comprometió a no tomar represalias en su contra.
Los ocho cubanos, entre ellos una niña, que viajaban en el pequeño avión procedente de Cuba y que fueron obligados a aterrizar en Cayo Hueso, en el sur de Florida, están bajo custodia de las autoridades de Inmigración de EEUU.(---)