CUBA
NO PARTICIPARA EN LOS JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE -DECLARACIÓN CONJUNTA DEL
COMITÉ OLÍMPICO CUBANO Y EL INDER
NUESTRAAMERICA 291002
Es conocido que del 23 de noviembre al 7 de diciembre se celebrarán en San Salvador los XIX Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Como parte del ciclo olímpico, nuestro país ha participado siempre en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, y prepara con esmero a los atletas que representan a Cuba en esas competencias, donde muestran la abrumadora superioridad del deporte revolucionario sobre la creciente profesionalización y mercantilización de esta noble y sana actividad.
Alrededor de dos mil atletas han estado entrenándose para escoger los equipos que representarían a nuestro país. Todo estaba listo, pero dada la actual situación del país que había sido escogido como sede para esas competencias, y a la luz de toda la información disponible, era necesario analizar si esa sede ofrecía el mínimo de garantías para la seguridad física y de respeto a la moral y dignidad de nuestros atletas.
El Salvador ha sido, con la complicidad y cooperación de sus más altas autoridades, el principal centro de operaciones de la mafia terrorista de Miami contra nuestro pueblo. Allí residía y desde allí operaba, financiado por la llamada Fundación Nacional Cubano-Americana, el tristemente célebre Posada Carriles, responsable de un crimen monstruoso: la destrucción en pleno vuelo de una aeronave cubana con 73 personas a bordo, y entre ellas el equipo juvenil de esgrima completo; desde allí envió mercenarios que hicieron estallar bombas en nuestros hoteles y centros turísticos, para golpear sensiblemente la economía del país, con grave riesgo para la vida de nuestros trabajadores y visitantes; desde allí organizó numerosos planes de atentado contra el compañero Fidel, desde allí trasladó las armas y explosivos para atentar contra la vida de éste en la Cumbre de Panamá.
Descubierto y capturado junto a sus cómplices, y ocupadas las armas y explosivos, guarda prisión dorada y recibe visitas sistemáticas de los enviados de la mafia de Miami, portando mensajes, dinero e instrucciones con el objetivo de sobornar a funcionarios y obtener la liberación o propiciar la fuga de los terroristas.
Las autoridades deportivas y el movimiento olímpico cubano han hecho esfuerzos por contactar con las autoridades salvadoreñas, responsables de la seguridad de los participantes en el evento, a fin de analizar con ellas las medidas de protección de los atletas cubanos, sin haber logrado su propósito. No han recibido respuesta. Del Comité Olímpico y de las organizaciones deportivas salvadoreñas se ha recibido, en cambio, un trato respetuoso y amable. Ellos no tienen responsabilidad alguna en lo ocurrido. Los órganos de inteligencia y contrainteligencia de Cuba han informado sobre los peligros de agresión física e incluso secuestros de atletas cubanos. El hostigamiento y el acoso serán incesantes. Por otro lado, los robadores de cerebros y desvergonzados "scouts" que en México, apoyados por la mafia anticubana, les hicieron imposible la vida a los miembros de nuestro digno equipo nacional de pelota, ganador invicto en días recientes de la Primera Serie de las Américas, se multiplicarán en El Salvador, donde terroristas y piratas gozan de total impunidad y cuentan con el apoyo y la cooperaciòn de los más altos responsables de la seguridad y el orden interior. A esto se une que los hechos de violencia, los asesinatos y los conflictos sociales alcanzan en El Salvador niveles sin precedente.
Uno de los grupos más virulentos de Miami, desesperados por el desprestigio de la mafia y la creciente oposición al bloqueo por parte de sectores prestigiosos e influyentes de Estados Unidos partidarios de la normalización de las relaciones entre ambos países, han elaborado planes de acciones violentas contra nuestro país y, entre otras, el asesinato del Presidente del Comité Olímpico Cubano, José Ramón Fernández. El gobierno de El Salvador no posee ni la voluntad ni la capacidad para controlar las acciones de los grupos y elementos terroristas que operan allí, residentes en el país o proc edentes de Miami.
Después de sopesar y analizar las informaciones disponibles, la Dirección del país solicitó al Comité Olímpico y al Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, suspender la participación de los atletas cubanos en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, con lo cual ambas instituciones estamos totalmente de acuerdo.
En su lugar, y a fin de no afectar la preparación de nuestros atletas, ni frustrar sus aspiraciones de escribir brillantes páginas en la historia de nuestro deporte, utilizando sólo el 25 por ciento de los recursos en divisas destinados a la participación en los Juegos Centroamericanos, se organizará la Primera Olimpiada del Deporte Cubano, que tendrá lugar del 26 de noviembre al 8 de diciembre del año actual. En ella participarán 1.548 atletas de los entrenados rigurosamente como cantera para seleccionar los equipos de Cuba. Se formarán con ellos tres selecciones: orientales, centrales y occidentales, que competirán entre sí, cada atleta representando su región de origen, aunque atletas excedentes de una región puedan reforzar otras. Se competirá en 33 disciplinas deportivas, en 6 provincias y 27 instalaciones. Estarán en disputa 372 títulos deportivos. Será una gran fiesta para todo el pueblo y una muestra del potencial deportivo de Cuba. Ya está en marcha a toda máquina su organización. Cuatro semanas serán más que suficientes.
La Habana, 26 de octubre del 2002.
Comité Olímpico Cubano -Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación