CUBA
perdio 70.000 millones de dólares por el embargo
EL MUNDO, ESPAÑA 180802 -ANGEL TOMAS GONZALEZ. Especial para EL MUNDO
LA HABANA.- Según las cuentas del Gobierno cubano, más de 70.000 millones de dólares (la misma cantidad en euros) es la cifra del daño económico que ha provocado en la isla el polémico embargo económico y financiero impuesto por EEUU hace más de 40 años.
En el extenso informe presentado por las autoridades cubanas al secretario general de la ONU, Kofi Annan, además de la citada cifra se denuncian todas las nocivas consecuencias que han padecido los cubanos por causa del bloqueo, que sigue vigente pese a ser un instrumento político creado en la ya desaparecida Guerra Fría.
Con la presentación de este texto, Cuba pretende por undécima vez que en el 57º periodo de sesiones de la ONU, que se inicia en septiembre, se discuta y se vote a favor del levantamiento del embargo.
La reclamación de daños y perjuicios presentada por Cuba en dicho informe argumenta que la hostilidad política de EEUU ha provocado pérdidas de 54.000 millones de dólares que se materializan en daños directos ocasionados a objetivos económicos y sociales en las últimas cuatros décadas.
Pero el bloqueo de Estados Unidos, según el informe, no sólo ha provocado daños materiales sino que también ha perjudicado «al bienestar material, psíquico y espiritual del pueblo cubano y limita su desarrollo económico y social».
Cuba sostiene además que la Administración de George W. Bush ha recrudecido esta ley por sus compromisos con los grupos anticastristas radicados en Miami.
Para las autoridades de la isla, la supuesta flexibilización comercial que se ha dado en los últimos meses y que ha permitido a La Habana adquirir alimentos en EEUU por más de 120 millones de dólares ha sido una farsa para engañar a la opinión pública internacional.
La Casa Blanca, después del azote del huracán Michelle a la isla en noviembre de 2001, tuvo el gesto de autorizar a Cuba la adquisición de productos agrícolas en EEUU. Pero, según el informe, estas compras tuvieron que hacerse cumpliendo con estrictas licencias del Departamento de Estado y sin posibilidades de recurrir a financiación alguna, ni siquiera privada.
Bush se encargó de aclarar que, a pesar de estas ventas autorizadas de alimentos, la ley del embargo seguía en pie y sin modificaciones.Sin embargo, en el Congreso ha crecido notablemente el número de legisladores que se declaran a favor de levantar el embargo y las restricciones de viaje a la isla por parte de los ciudadanos de EEUU.