Denuncian
nueva maniobra de EEUU en prohibir visita a cubano preso
PRENSA LATINA, CUBA 290702
La Habana, 29 jul (PL) El presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, calificó hoy de farsa el proceso judicial contra cinco de sus compatriotas presos en Estados Unidos y denunció la más reciente prohibición de la visita a uno de ellos por su esposa.
Alarcón señaló que el gobierno norteamericano comete una gran injusticia desde que detuvo a los cinco hace cuatro años, además con las penas severas aplicadas en su contra por un tribunal de Miami, y en la actualidad con el ocultamiento de este proceso ante la opinión pública de ese país.
"Estados Unidos quiere ocultar su crimen constamente", aseveró Alarcón en una Mesa Redonda radiotelevisada hoy en Cuba, en la que la esposa de uno de los cubanos arrestados denunció que las autoridades del FBI y del Servicio de Inmigración y Naturalización (SIN) estadounidenses le negaron viajar a la cárcel federal de Lompoc, California.
Adriana Pérez testimonió ante la televisión cubana cómo en su reciente viaje a Estados Unidos fue sometida a intensas entrevistas por el Buró Federal de Investigaciones (FIB) y el SIN en el mismo aeropuerto por donde llegó, y se le denegó el derecho a visitar en Lompoc a su esposo Gerardo Hernández, luego de cuatro años y medio de no verse.
Hernández está condenado a dos cadenas perpetuas y 15 años de privación de libertad, tras ser acusado en Miami de atentar contra la seguridad nacional de Estados Unidos.
En el mismo tribunal miamense fueron procesados Ramón Labañino y Antonio Guerrero, sancionados a sendas cadenas perpetuas, así como Fernando González y René González, quienes deberán cumplir 19 y 15 años de régimen carcelario.
Cuba y amplios sectores de la comunidad internacional exigen su liberación y los considera inocentes al alegar que ellos sólo recopilaron información sobre planes terroristas contra su país. Adriana Pérez declaró que el pasado día 25, tras permanecer 11 horas retenida en un aeropuerto de Estados Unidos, regresó a su país en contra de su voluntad al no tener otra opción entre las ofrecidas por las autoridades norteamericanas para impedir su encuentro con su esposo.
En ese período de tiempo, según dijo, se vio sometida a entrevistas y debió entregar su documentación con el pretexto de la necesidad de ser fotocopiada, hasta que se vió obligada a los interrogatorios se le comunicó que aún cuando no presentaba problemas con Inmigración, ella era un caso de interés para el FBI, que además de recoger sus datos personales, fotografías e incluso huellas dactilares, le realizó preguntas durante una hora.
Expuso que el SIN canceló su visa para continuar viaje a Lompoc, pero nunca le aclaró el por qué de esa decisión de impedir el encuentro con su esposo. Señaló que su estancia en California tenía el objetivo de contactar con Gerardo, a quien la propia Constitución de ese país norteño le concede ese derecho, y que incluso el regreso de ella a la Isla estaba definido en su boleto
Preguntada sobre su reacción ante la negativa de continuar viaje a Lompoc, Adriana señaló que hizo el intento por encontrarse con su esposo, a quien, dijo, tratan de presionarlo más con esta situación para tratar de que flaquee en su posición.